Filmación desde la Luna
En la madrugada española del 21 de julio de 1969, el módulo Eagle, procedente del Apolo XI situado en órbita lunar pilotado por Collins, con los astronautas Armstrong y Aldrin a bordo, se posa en el Mare Tranquillitatis de la Luna. El gran público de la Tierra recibe imágenes de televisión del momento en el que Neil Armstrong pisa el polvo lunar ¡Un hombre ha llegado a la Luna! Muchas personas creyeron que la transmisión era fraudulenta y que había sido realizada en tierra (la bandera ondeó en ausencia de atmósfera); pero los científicos, incluso rusos, no lo pusieron en duda. Para el matemático y filósofo Bertrand Russell con la salida de la Tierra «se había extendido el ámbito de la estupidez humana». Los astronautas estuvieron dos horas fuera del módulo e instalaron además de la bandera estadounidense y una placa, un complejo experimental dispuesto de un colector de partículas del viento solar que llega sin oposición a la superficie lunar por no haber atmósfera, un espejo que devuelve a la Tierra los haces de láser que permiten evaluar la distancia entre los dos astros y un sismómetro para detectar los lunamotos. Los dos astronautas estuvieron veinticinco horas en total fuera de la nave nodriza y volvieron con veintidós kilogramos de rocas. De vuelta a la Tierra fueron sometidos a cuarentena.
¿Quién se acuerda? El 24 de noviembre de 1969, Conrad y Bean, con Gordon en el Apolo XII, alunizaron con el módulo Intrepid e instalaron otro complejo experimental alimentado con energía nuclear para mayor autonomía. (En años posteriores se realizaron cuatro alunizajes tripulados que dispusieron de vehículos con los que explorar más kilómetros de superficie).
Antes de los alunizajes tripulados, las aeronaves estadounidenses Ranger (en 1967), Lunar Orbiter y Surveyor exploraron la viabilidad de la empresa final. Años antes, el Luna 3 ruso, en 1959, obtuvo fotografías de la cara oculta de la Luna, que resultó ser muy parecida a la visible; el Luna 9 demostró que las capas de polvo lunares no eran profundas y el Luna 16 alunizó sin tripulación y puso en la superficie un tractor explorador teledirigido. Entonces, ¿qué sentido tiene poner en peligro vidas humanas en un viaje tan arriesgado? ¿Servirán esos viajes para la implantación de bases lunares en el futuro?