Recuerdo nuestros trabajos para sintetizar un emulsionante de betún asfáltico que permite fabricar emulsiones catiónicas de rotura lenta.

En mi dominio juanmartinmira.blog está publicado desde noviembre de 2014 un artículo que lleva por título ‘Memoria descriptiva de la síntesis de un emulsionante de betún asfáltico’. Está escrito en el estilo de una patente de invención, aunque nunca fue presentado como tal. En el artículo se describe la reacción entre aceite de soja epoxidado y una poliamina con la que obtuve a nivel laboratorio un emulsionante de propiedades extraordinarias. Pero cuando intentamos fabricarlo a escala industrial obtuvimos una resina insoluble. Había que parar la reacción en un punto adecuado por un procedimiento sencillo. Lo conseguimos mediante el trabajo de tres personas: el que esto escribe, que ideó la reacción, A. Blanco, que nombró el producto, QPP-30, y lo comercializó, y F. Sánchez, que fue el encargado de construir el reactor definitivo.

El producto obtenido era un líquido viscoso de color ambarino con el 30% de materia activa, con las siguientes propiedades físicas promedio: pH = 10 -11; índice de amina = 150 – 170; índice de iodo menor de 1; densidad a 20ºC = 1,03; viscosidad a 20ºC = 200 -300 SSF.

Con este producto se pueden fabricar emulsiones catiónicas de betún asfáltico de rotura lenta, ECL, de estabilidad mejorada tanto al almacenamiento y al transporte como a la rotura frente a los áridos. Las emulsiones resultantes permiten realizar mezclas cerradas, como las que se emplean en la puesta en obra de mezclas densas en frío, grava emulsión y en la regeneración de firmes, consiguiéndose que la mezcla sea total. La adherencia final entre el betún asfáltico y los áridos es excelente sea cual sea la naturaleza de estos.

La formulación para una tonelada de ECL es la siguiente: 570 – 600 kg de betún asfáltico; 30 – 35 kg de QPP-30; 7,5 – 9 litros de HCl comercial; 360 – 390 litros de agua. El pH de la emulsión debe estar comprendido entre 2 y 3.

¡Atención! Pueden obtenerse productos de características similares empleando reactivos ligeramente diferentes de los descritos en el ejemplo del artículo mencionado antes. Sea una reacción entre el aceite de soja epoxidado y una poliamina «popular» que produce algo que llamo QPP-40.

Recuerdo mis trabajos para fabricar emulsionantes catiónicos de betún asfáltico (II).

Hacia el año 1.990 estaba enfrentado a un problema: fabricar un emulsionante constituido por nonilfenol y aminas. ¿Por qué precisamente nonilfenol? La respuesta es sencilla: somos varios los investigadores internacionales que consideramos el nonilfenol como el mejor peptizador de los asfaltenos del betún asfáltico. Pero, ¿cómo unir este compuesto con una poliamina? Después de muchas consultas y pruebas, ¡incluso con formaldehido!, me informaron de que la reacción la había descrito el químico alemán Carl Mannich (1877- 1947) en 1912. (Fecha dada por IA). La reacción que hicimos es la siguiente:

La reacción de síntesis se realiza con las cantidades estequiométricas de reactivos y un ligero exceso de formaldehído (en forma de paraformaldehído). En nuestro caso, las aminas empleadas las elegimos entre las más adecuadas para obtener los emulsionantes catiónicos de betún asfáltico que proporcionasen emulsiones adecuadas a los distintos tipos de obras.

Nonilfenol + Aminoetiletanolamina: líquido viscoso con temperatura de vertido superior a 30ºC. Con 2- 2,5 kg por tonelada de betún asfáltico y neutralizada con HCl se obtiene una emulsión de rotura rápida ECR.

Nonilfenol + dietiléntriamina: con 2 – 2,5 kg/ton se obtiene una ECR; con 3 – 4 kg/ton una emulsión de rotura media ECM.

Nonilfenol + trietiléntetramina: con 2,5 – 3,5 kg/t se obtiene ECM; con 3,5 – 8 kg/t una emulsión de rotura lenta ECL.

Nonilfenol + Polietilénpoliamina (HEPA): con 3 -4 kg/t se obtiene una ECL.

Las dotaciones de emulsionantes anotadas son orientativas. Deben ajustarse al tipo de obra y al árido empleado. ¡Atención! En el artículo original (juanmartinmira.blog) se dice que si se neutralizan los emulsionantes con una mezcla de HCl y cloruro férrico en vez de emplear solo ácido clorhídrico, la emulsión asfáltica tendrá un menor tamaño de partícula y una mayor estabilidad al almacenamiento. Esta idea se me ocurrió a través de las propiedades que aportaba el policloruro de aluminio a los sistemas dispersos. ¿Y qué hace el policloruro de aluminio? ¡Prueben, prueben!

Recuerdo mis trabajos para fabricar emulsionantes catiónicos de betún asfáltico (I).

En el artículo publicado en juanmartinmira.blog titulado ‘Apuntes sobre emulsionantes aniónicos y catiónicos’, aparece el apartado ‘Emulsionante catiónico para fabricar emulsiones asfálticas ECR y ECM’. En él se recuerda que uno de los primeros emulsionantes catiónicos que se emplearon en la fabricación de emulsiones asfálticas fueron las amidoaminas resultantes de la reacción entre sebos o aceites y aminas. Después, los sebos y aceites se sustituyeron por ácidos grasos evitando así la formación del 10% de glicerina que no hace más que impurificar el emulsionante. La reacción, tan veterana y sencilla, es:

R-COOH + H2N-R’ —-> R-CO-HN-R’ + H2O

A la temperatura de la reacción, el agua se evapora resultando un proceso cuantitativo y un emulsionante puro. El grupo (o grupos amino si se ha empleado una amina con varios grupos funcionales) captan protones con facilidad debido a su basicidad y, en consecuencia, el radical hidrocarbonado queda unido a un extremo hidrófilo y actúa como emulsionante en medio ácido. Pero estos conocimientos son casi centenarios.

Como se explica en el artículo mencionado, probamos distintos ácidos grasos y aminas, hicimos con las amidoaminas resultantes emulsiones asfálticas hasta elegir una pareja de reactivos que diesen las emulsiones de mayor calidad. Buscamos poliaminas que suministrasen grupos amino primarios, secundarios y terciarios y los mejores resultados los ofreció la aminoetilpiperazina en su reacción con el ácido oleico:

La reacción equimolecular de los reactivos tiene lugar entre 150 y 195ºC obteniéndose un producto de 391 g/mol. El agua perdida hace que la reacción sea cuantitativa. Las características físicas del emulsionante producido son las siguientes:

Estado físico: Pasta suave. Densidad a 50ºC: 0,80 g/cc. Temperatura de vertido: Igual o mayor de 25ºC. Litros de HCl 22ºBé para neutralizar 1 kg de emulsionante: 0,50 aprox.

Las cantidades aproximadas del emulsionante para fabricar emulsiones catiónicas de betún asfáltico de rotura rápida, ECR, y de rotura media, ECM, son las siguientes:

ECR: 2-2,5 kg por tonelada. ECM: 3-4 kg por tonelada.

y la disolución en agua se neutraliza hasta un pH comprendido entre 1,5 y 3. (Cantidades y acidez a criterio del fabricante).

Recuerdo mis trabajos sobre emulsionantes aniónicos para asfalto (II).

En el artículo titulado ‘Apuntes sobre emulsionantes aniónicos y catiónicos’ publicado en mi dominio juanmartinmira.blog en mayo de 2014, se puede leer el apartado ‘Polímero para fabricar emulsiones asfálticas EAL-1 y EAL-2. En dicho apartado se describe el procedimiento de obtención de un producto original que puede emplearse como emulsionante de asfalto y para otros fines. El procedimiento consta de varias fases.

En primer lugar, se parte de la resina colofonia del pino, un producto comercial que se hace reaccionar con anhídrido maleico (21 g por 100 g de colofonia durante 1 h 30 min a 150ºC, cifras orientativas) obteniéndose un aducto que tiene las características siguientes: Punto de reblandecimiento (procedimiento anillo y bola), 120-130ºC. Índice de acidez (mg KOH/g), 300-320. (El aducto también se puede comprar en el mercado libre).

A continuación se seleccionan los polímeros comerciales de nonilfenol con óxido de etileno (de 4, 9, 20 y 30 moles de OE) y se procede a la reacción de cada uno de ellos con el aducto obtenido.

La reacción es cuantitativa, es similar a la que se emplea para determinar el índice de hidroxilo en los poliglicoles: esterificación con anhídrido ftálico (UNE 55- 717- 84).

Los porcentajes en peso de cada reactivo son los siguientes:

a) 41,5 NF-4-OE + 58,5 aducto ; b) 52,5 NF-9-OE + 47,5 aducto ;

c) 66 NF-20-OE + 34 aducto ; d) 73 NF-30 + 27 aducto.

Los pesos moleculares de los compuestos obtenidos son, aproximadamente: a, 800; b, 1020; c, 1500; d, 1940 g/mol.

Como se decía en el artículo del blog, el objetivo era la obtención de un producto útil para la obtención de emulsiones asfálticas aniónicas de rotura lenta, buscando una alternativa a la internacionalmente utilizada resina Vinsol. Para comparar el comportamiento de los dos tipos de emulsionantes se fabricaron un buen número de emulsiones asfálticas EAL-2 de las cuales se muestran los resultados de dos significativas, formuladas con 600 g de betún asfáltico (penetración 120/140), 400 g de agua emulsionante con KOH hasta pH 12. Una con 12 g de NF20+aducto y la otra con 12 g de resina Vinsol. Ambas pasaban el ensayo de la mezcla con cemento, con 0,1 g de residuo la primera y, algo peor, 2,8 g la segunda. Además, se fabricaron probetas para el ensayo de abrasión por vía húmeda (85 g del árido empleado para lechadas asfálticas almacenables y 15 g de emulsión EAL-2). La emulsión de resina Vinsol dio una pérdida de 2480 gramos por metro cuadrado y la de NF-20+aducto de 1180, sensiblemente mejor.

Es impresionante la variedad de productos que se pueden sintetizar con la reacción propuesta utilizando diversos reactivos que den productos adecuados para los objetivos deseados. En nuestro caso, elegimos nonilfenoletoxilado y aducto colofonia – anhídrido maleico para obtener emulsionantes que permitiesen fabricar emulsiones asfálticas de rotura lenta. Los mejores resultados para este objetivo los proporcionaron los obtenidos con NF-20 y NF-30, que se comercializaron a finales del siglo pasado con el nombre de VINDEX en la empresa Química de los Pavimentos S.A. El nombre del producto fue propuesto por el autor de estos trabajos, que es el que esto escribe, en memoria del general romano Vindex, vencedor de todas sus batallas y rebelde contra el emperador Nerón. El nombre de la empresa se debe a la misma persona, quien se encargó de inscribirla en el Ministerio.

Las características del VINDEX permiten utilizarlo en los siguientes empleos: 1.- Para emulsiones de lechadas asfálticas en máquina, EAL-1, la cantidad orientativa de VINDEX sobre emulsión es de 0,5% (ajustable según el tipo de árido). 2.- Para emulsiones de lechadas asfálticas almacenables, EAL-2, se aconseja un 0,12 – 0,15 % de VINDEX. En ambos casos, el pH del agua emulsionante debe ser de 12 – 12,5. Las características físicas del producto están expuestas en el artículo original.

Recuerdo mis trabajos sobre emulsionantes aniónicos para asfalto (I)

Uno de mis primeros artículos aparecidos en mi dominio juanmartinmira.blog se titulaba ‘Apuntes sobre emulsionantes aniónicos y catiónicos de betún asfáltico’ y el primero de los apartados estaba dedicado a un ‘Emulsionante aniónico de betún asfáltico’. En él, reivindicaba que, en 1971, había encontrado un emulsionante que era más resistente a las aguas duras que los demás que se venían utilizando para la fabricación de emulsiones de betún asfáltico para los trabajos en carreteras. Además, el compuesto permitía fabricar emulsiones asfálticas de rotura rápida (EAR), media (EAM) y otras emulsiones de mayor estabilidad a la rotura (EAL) que se pueden utilizar en la puesta en obra de lechadas asfálticas, riegos de imprimación y mezclas densas. El compuesto era un producto comercial bien conocido: el ácido dodecilbencenosulfónico (ADBS). El modesto autor del descubrimiento estaba contentísimo ¡Con un único producto había conseguido cubrir toda la gama de empleos de las emulsiones aniónicas! Corría el año 1971. Ha pasado mucho tiempo y han cambiado mucho las técnicas, pero aquí siguen los datos.

Los porcentajes aproximados de emulsionante para cada una de las emulsiones asfálticas son los siguientes:

EAR: 1 Kg de ADBS por tonelada de emulsión más 250-300 gramos de potasa cáustica comercial (pH de la emulsión 10-11).

EAM: 1,5 Kg de ADBS más 400- 450 gramos de potasa (pH de la emulsión 11-12).

EAL: 5-8 Kg de ADBS más 1,5-2,5 Kg de potasa (pH de la emulsión 11,5-12,5).

En el artículo original se dan más datos para posibles empleos de este tipo anticuado de emulsiones ¡Y hay más posibilidades!

Recuerdo las controversias sobre la democracia

Suponemos que una democracia debe tener en cuenta (e incluso adaptar su constitución, si la tiene) a la ‘Declaración Universal de los Derechos Humanos’, aprobada por unanimidad en la Asamblea General de la ONU en 1948. Aunque esta declaración no es un tratado de obligaciones legales, ha adquirido un estatus jurídico importante y ha sido empleada por algunas naciones como un baremo del sistema democrático. Se puede decir que no hay democracia sin los derechos humanos que se exponen a continuación.

Derecho a: La igualdad ante la ley; la protección contra los arrestos arbitrarios; un juicio justo; la propiedad privada; trabajo y a escogerlo libremente; igual salario por igual trabajo; sindicarse; ocio y descanso; un estándar de vida adecuado; la educación. Libertades de : conciencia, pensamiento y religión; opinión y expresión; asociación y asambleas pacíficas.

En los países avanzados, ¿qué sistema democrático cumple todos estos requisitos? Y no hablemos de las demás naciones.

Las democracias suponen el imperio de las mayorías; pero, ¿qué oportunidades tienen las minorías? Los gobiernos democráticos, representativos, por su propia esencia, luchan contra el poder de las minorías, pero existe la posibilidad de entendimientos y coaliciones entre las distintas minorías para conseguir reivindicaciones y cuotas de poder, e incluso una democracia de nuevo cuño con el poder compartido.

Las democracias actuales no gustan de las decisiones políticas directas, pero hoy en día, con las rapidísimas y universales comunicaciones existentes, es posible realizar referendos inmediatos. Podría de este modo aparecer un nuevo tipo de democracia directa o semidirecta, con un debate posterior a la consulta.

Todos los gobiernos democráticos se lanzan al aumento del Producto Interior Bruto, minimizando los riesgos ecológicos y sociales que conlleva. Parece necesario, en las peligrosas circunstancias actuales, dar prioridad a los problemas del medio ambiente.

Con las eficaces comunicaciones existentes, es impensable que continúe esa enorme complejidad burocrática, tanto estatal como privada ¡Cuántas empresas emplean más tiempo en el papeleo oficial, interno y externo, que en , por ejemplo, investigación! ¡Cuántos cambios son posibles y necesarios! Menos petróleo (que no quemen, que lo procesen los químicos) y más energías renovables. Frente al centralismo y a los nacionalismos, transnacionalidades ¿Y qué hacer con los problemas económicos? ¿Qué hacer con la Banca y los banqueros, con las empresas y los empresarios del beneficio como meta primordial? ¿Qué hacer con los multimillonarios, buscadores del beneficio sin fin, que entran en política para transformar las democracias en dictaduras? ¿Qué hacer con el sistema capitalista, tantas veces en contra de la soberanía del pueblo?

Recuerdo los orígenes del anarquismo

El anarquismo es una doctrina social que propugna la abolición del gobierno en todas sus formas y su sustitución por la soberanía individual; es un modo de vida que antepone el hombre natural al hombre político, proclamando que entre los hombres no puede haber más desigualdades que las puramente naturales y, en consecuencia, deben eliminarse las aristocracias, las castas y el dinero. Además, exige la sustitución de la religión y los dioses por el hombre y de los sacerdotes por la ciencia.

En los orígenes del movimiento anarquista puede situarse a Diderot, el filósofo materialista y ateo padre de la Enciclopedia y precursor de la Revolución Francesa. Los tres lemas: libertad, igualdad y fraternidad, que aún campean en el escudo de Francia, son suscritos por el pensamiento anarquista.

El problema principal con el que se enfrentaron los primeros teóricos del anarquismo fue cómo anular al Estado, ese aparato que «surgió de las ruinas de las ciudades libres de la Edad Media y que es ahora una sociedad de seguros entre explotadores de la pobreza de las masas». Bakunin, para el quien el problema no era la diferencia de clases sino la sociedad y por lo tanto adversario de Marx, propugnó el colectivismo local en contra del Estado, con asociaciones autónomas federadas libremente y con libertad de secesión. Este sistema, en el que «cada individuo conserva su derecho a lo que pueda ganar con su trabajo y a reunirse con otros grupos», es aplicable a la agricultura pero no a la producción industrial, por lo que Kropotkin dio forma al anarco-comunismo, posteriormente denominado comunismo libertario. El anarco-sindicalismo trató de solventar las diferencias de actuación.

A fin de lograr sus objetivos, anarquistas como Malatesta impulsaron la acción directa, mediante huelgas generales y ocupación de tierras, como en Jerez, mientras otros escribían y difundían manuales que explicaban la fabricación y uso de explosivos, fulminantes y venenos. No obstante, con el tiempo y la experiencia, los anarquistas comenzaron a reconocer la ineficacia de las acciones terroristas.

En España, Pi y Margall, traductor de Proudhon y reformista, protagonizó un movimiento federal que, según el hispanista Gerald Brenan, «solo pretendía cubrir el primer objetivo del largo camino anarquista». El federalismo, «expresión de la devoción española a la patria chica», condujo a la creación de «once cantones autónomos divididos en municipalidades libres unidos por medio de pactos voluntarios» en los que existiría «la abolición del servicio militar obligatorio, la separación de la Iglesia y el Estado, la educación gratuita y obligatoria, la jornada de ocho horas, el control del trabajo de mujeres y niños y la expropiación de tierras abandonadas y su explotación por comunidades de campesinos. El experimento de Pi duró dos meses y degeneró en el caos».

Existen muchos ejemplos históricos de los fracasos anarquistas para sustituir el Estado y conseguir la soberanía individual. En su contra está, incluso, la propia conducta de los anarquistas que generan una nueva tiranía interna. El mismo Jean Paul Sartre no ve las cosas absolutamente claras: «La legislación directa como paso para llegar a la anarquía es una vez más un gobierno y la soberanía individual no tiene todavía una fórmula real». ¿Es que el anarquismo no puede ser más que una utopía? ¿Una postura individual, como a del banquero de Pessoa? A pesar de los pesares, en la actividad intelectual está cada vez más extendida una auténtica postura anarquista.

Recuerdo aquel terrible año 1.968

En aquel terrible año 1.968, en la guerra de secesión de Biafra contra Nigeria, armados por Francia los unos y por la URSS y el Reino Unido los otros, murieron, más por el hambre y por las epidemias que por los combates, un número incontable, pero estimado en millones, de ibos biafreños. Biafra dejó de existir ¿No es esto un auténtico genocidio?

En agosto del mismo año, las tropas de la URSS y del pacto de Varsovia invadieron Checoslovaquia para poner fin a las reformas ‘liberales’ propugnadas por el secretario general del partido comunista checo, Dubcek, y pactadas días antes con otros líderes comunistas europeos. Los tanques en las calles pusieron fin a la llamada, por las potencias occidentales que no intervinieron, ‘primavera de Praga’.

Después de los asesinatos de Martin Luther King y Robert Kennedy, con sus increíbles sentencias, tuvieron lugar los tan celebrados juegos olímpicos de México, en los que destacaron el prodigioso salto de Bob Beamon (8,90 m), y la innovación por parte de Fosbury del salto de altura con caída de espaldas (2,24 m), y la exhibición del poder negro: puño enguantado en alto en el podio de Tommie Smith y John Carlos. A estos acontecimientos siguió otro: El 2 de octubre las tropas del ejército mexicano desde las cuatro esquinas de la plaza de las Tres Culturas de México D.F., ametrallaron a sangre fría a una multitud de estudiantes en manifestación. Los quinientos muertos no tuvieron cortejo fúnebre. Gustavo Díaz Ordaz era presidente de México. Maldito sea.

En mayo de 1.968 arde París. Los estudiantes universitarios inician una rebelión en pro de la libertad individual y en contra de «una sociedad capitalista y moralista podrida hasta la raíz», según proclamó uno de los principales líderes estudiantiles, el judío franco – alemán Daniel Cohn – Bendit. En un principio, y a pesar de los eslóganes anarquistas manejados por los estudiantes (‘Prohibido prohibir’ o ‘Sed realistas, pedid lo imposible’), los obreros se unen a la revuelta. Aunque, para Sartre, el pueblo permaneció ajeno a la izquierda y a la derecha, la revolución nació con los pies de barro: los comunistas pusieron fin a la aventura anarquista.

Recuerdo a Picasso con sus propias palabras

El 8 de abril de 1973, a los 91 años de edad muere el genial minotauro, el que palpitante de deseo acecha a la mujer dormida. El monstruo de los ojos inquisitivos, penetrantes. El hijo malagueño de José y María al que nombraron Pablo y no Jesús.

Decía: «Mis primeros dibujos no tenían la torpeza y la ingenuidad propia de un niño. Hacía dibujos académicos, su exactitud me horroriza. Fue por la influencia de mi padre, (profesor de dibujo)».

Continuaba: «¿Por qué el artista se obstinaría en representar lo que, con ayuda del objetivo (fotográfico) se puede fijar tan bien? ¿No deberían los pintores aprovecharse de la reconquista de su libertad para dedicarse a otra cosa? Busco una semejanza con la naturaleza más profunda, más real que lo real, llegando a lo surreal. Un pintor no debe confundir la naturaleza con la pintura».

Estuvo ochenta años dedicado al arte que «lo mantenía vivo» (según él mismo creía, incluso supersticiosamente). Y ese arte abarcaba tanto la pintura como el dibujo, tanto la escultura como la cerámica o el trabajo con el papel y hasta la poesía. Probaba todos los materiales. Veía figuras e imágenes en piedras, conchas, maderas…, pero no en el mármol. De él se decía que poseía tal memoria visual y que retenía con tal exactitud los detalles de las formas que no necesitaba tomar apuntes del natural. Solía imitar cuadros que le gustaban, haciendo una especie de crítica pictórica a fin de extraer la quintaesencia de la obra. Unos opinan que toda su pintura está como impregnada de su escultura. En sus cuadros cubistas, las figuras semejan esculturas que giran mostrando simultáneamente sus diferentes aspectos. Otros le injurian, tachándole de incapaz que no sabe pintar ni dibujar; pero sobre todo aquellos que son conscientes de que se partirían la cabeza si quisieran demostrar tanta audacia y libertad como Picasso.

Recuerdo al currante exhaustivo que contribuyó al desarrollo total del arte moderno del siglo XX.

Recuerdo la enseñanza de las ciencias a los escolares españoles de los años cuarenta del siglo pasado

La enseñanza de las ciencias comenzaba con una definición dogmática: «La naturaleza es el conjunto de seres creados por Dios».

La Biología se presentaba de forma descriptiva. Por ejemplo, los animales vertebrados consistían en reptiles, anfibios, peces, aves y mamíferos, cada uno de ellos con sus respectivas familias e individuos. Así, los mamíferos comprendían a los bimanos, cuadrumanos, solípedos, paquidermos, rumiantes, roedores, cetáceos y quirópteros, y de cada uno de ellos se exponían algunos individuos. Se estudiaba el reino animal, pero no se empleaba la palabra zoología; se estudiaba el reino vegetal, pero no se empleaba la palabra botánica; ni tampoco otras palabras clasificatorias como fisiología, citología, anatomía, ecología, genética… Por supuesto, no se daba una secuencia entre los seres vivos ¡La teoría evolutiva de Darwin no existía!

El hombre era definido como un animal racional compuesto de dos partes: un cuerpo mortal y un alma inmortal. En Física, se definía «el Universo como el conjunto de astros creado por Dios». Además, se hacía una afirmación ya entonces totalmente obsoleta: «El éter es un fluido invisible e impalpable. Sus vibraciones hacen que ocurran fenómenos como la luz y el calor». En Química, se aseguraba que «las sustancias se distinguen mezclándolas con indicadores como el tornasol y la fenolftaleína».

En Aritmética, las cuatro reglas (suma, resta, multiplicación y división) se aplicaban a los cambios de unidades en el sistema métrico (longitud, superficie y volumen) y a los cálculos con la ‘regla de tres’ de los porcentajes, de los repartos proporcionales directos e inversos, del interés simple y de ¡la regla de compañía! que «tiene por objeto repartir proporcionalmente las pérdidas o ganancias de un negocio entre los socios que en él han participado».

La Geometría era un juego interesante: el cálculo de áreas de polígonos regulares (perímetro por apotema dividido por dos) e irregulares (por descomposición en figuras sencillas; el dibujo geométrico con regla, compás, escuadra y cartabón; la construcción de poliedros…

La Geografía Natural «estudia los hechos geográficos debidos a la mano de Dios». No obstante, no podía ignorarse que la Tierra se fragmentó en continentes «debido a su movimiento de rotación». (Todavía no se había admitido la tectónica de placas de Wegener, esto es, los movimientos de convección debidos al calor interno, de origen radiactivo, de la Tierra). Estos continentes se denominaban Eurasia, Américas Norte y Sur, África, Antártida y Australia, y estaban rodeados por los océanos Pacífico, Atlántico, Índico, Ártico y Antártico. Los continentes no se correspondían con las «partes del mundo» (Europa, Asia, África, América y Oceanía), porque estas eran estudiadas en la Geografía Humana. Los niños aprendían que el mundo estaba habitado por razas humanas diferentes, constituidas por «grupos de hombres con análogos caracteres físicos y espirituales», pero que se distinguen por el color de la piel, que «parece debido a la acción perseverante del clima» y ha resultado en cinco gamas: blanco, negro, amarillo, cobrizo y aceitunado. Los caracteres espirituales, asignados a las creencias religiosas, no se correspondían con los colores. Se citaban como religiones, además del cristianismo, el mahometismo, el brahmanismo y el budismo, (pero no el judaísmo, religión del pueblo que asesinó a Dios).