Santones que mueven la naturaleza con el pensamiento
contemplan la esencia de nuestro ser.
Moribundos que ven luz
renacidos no temen a la muerte
porque junto a ella sintieron amor.
Científicos religiosos que descubrieron los quarks
constitutivos de protones y neutrones
con solo la meditación profunda.
Otros supieron que fotones de espines opuestos
intercambiaban información al instante
en el espacio no local libre de la distancia
extendieron el efecto cuántico a todo el universo
a toda la materia: todo entrelazado.
Científicos místicos asumen que la conciencia es el infinito
es no local, la base no material del cosmos.
Presumen de tener dos cuerpos
el físico
que existe en el universo tridimensional
y el energético
que reina en la frontera con un universo brana de dos dimensiones
que ilumina y alimenta el comportamiento físico.
Hologramas bidimensionales
que pasan a proyecciones tridimensionales.
Todo esto para enfatizar lo dicho desde siempre:
Dios es pura conciencia inteligente,
nuestra alma es imagen y semejanza de Dios,
somos uno con la conciencia infinita que crea la realidad.
¿Queda claro?