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2019. SOCIEDAD, CIENCIA Y PREMIOS NOBEL ¿FUTURO?

¿Sociedad en crisis?

¡Manifestaciones populares violentas con llamamientos y coordinación digital! En Ecuador, por la carestía del combustible. En Chile, por la carestía del metro y por la desigualdad. En Hong Kong, con paraguas por la democracia. En Francia, huelgas con chalecos amarillos. En Cataluña, mil contenedores urbanos quemados por la independencia.

¡Nacionalismos y estados de guerra! Golpe de Estado en Bolivia contra el presidente Evo Morales, que huye a México y luego a Argentina. En Venezuela sigue el golpe de Guaidó contra Maduro. En Iraq, guerra, manifestaciones y muchos muertos. En Afganistán se producen más muertes que en la guerra abierta de Siria. Nacionalismos excluyentes en Brasil, Turquía, India, Hungría y Cataluña. El gobierno chino segrega y persigue a los musulmanes iugures. Todos en la órbita del presidente (¿emperador?) Trump, quien apoya a Netanyahu en su contra al reconocimiento de los Estados palestino e israelí y, en colaboración con el presidente (¿dictador?) Putin, favorece el Brexit y pretende el desmantelamiento de la Unión Europea.

En España: El cadáver de Franco es evacuado de su Valle de los Caídos. Convocadas dos elecciones generales en abril y noviembre: en la segunda ocasión, los dos partidos de izquierdas se coaligan y forman un gobierno apoyado por los partidos independentistas, algo que pudieron hacer en abril, cuando tenían más votos ¡Lástima de políticos! ¿No estarían mejor trabajando en la carretera? Tiene lugar el juicio a los líderes independentistas catalanes no fugitivos: se les condena a penas entre nueve y trece años de cárcel por sedición y malversación, no por rebelión. En Madrid se celebra la cumbre del clima,a la que no asisten los mayores contaminadores: EEUU, China e India, por lo que no pudo tener resultados verdaderamente positivos. Ángela Merkel declaró que el actual cambio climático lo está produciendo la Humanidad (¿Lo oiría Trump, que niega la existencia de tal cambio?) Tras los juicios de las ‘manadas’ violadoras, se produce una huelga feminista que sirvió de ejemplo mundial.

Ciencia

Margarita Salas, bioquímica, falleció en Madrid a los ochenta años de edad. Ella y su marido, Eladio Viñuela, compañero de curso, fueron discípulos de Sols y asistentes de Severo Ochoa en EEUU. De vuelta a España prosiguieron sus investigaciones y esfuerzos para la creación del Centro de Biología Molecular. Fallecido Eladio en 1999, Margarita prosiguió con los estudios sobre genética, que plasmó en publicaciones y patentes, creando escuela y alcanzando posiciones destacadas en la ciencia española actual. El que esto escribe recuerda a Margarita y a su hermana Marisa de aquellos años de la ahora llamada Universidad Complutense.

Eduardo Punset, licenciado en Derecho y en Económicas, falleció en Barcelona a los ochenta y dos años de edad. Fue comunista en principio, consejero de Economía con Tarradellas, ministro con Adolfo Suárez y diputado en las Cortes y en el Parlamento Europeo. Escribió obras de divulgación científica y como presentador del programa de televisión ‘Redes’entrevistó a numerosas figuras estelares de la ciencia, tales como Susskind, Tegmark, Dawkins, Margulis…

En el 2019 también fallecieron: El sudafricano Sydney Brenner, de noventa y dos años de edad, premio Nobel de Fisiología o Medicina en 2002, biólogo molecular que trbajó en la genética del desarrollo utilizando el nemátodo C. Elegans de un milímetro de longitud. El estadounidense Murray Gel-Mann, de ochenta y nueve años, premio Nobel de Física en 1969, considerado el padre de la cromodinámica cuántica que bautizó a las más escondidas partículas elementales con el nombre de quarks. El bioquímico estadounidense Kary Mullis, de setenta y cuatro años, premio Nobel de Química en 1993, inventor de la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) que supuso una revolución en la obtención de copias y en el estudio de fragmentos de ADN.

Karen Uhlenbeck está felizmente viva a sus setenta y siete años, fecha en la que la Academia Noruega le ha concedido el premio Abel de matemáticas por su trabajo sobre superficies mínimas en burbujas de jabón empleando derivadas parciales geométricas, un esotérico tema que tiene aplicación en estudios topológicos de varias dimensiones. El feminismo sigue adelante.

También avanza la bioquímica. Con las tijeras moleculares ‘crisper’ se pueden mejorar cultivos, dotando a las plantas de nuevas defensas y propiedades alimenticias, mejoras que rechazan muchas personas por miedo a la trascendencia de las modificaciones genéticas, algo que no ha sido demostrado en ningún caso. Norman Borlaug, ingeniero agrónomo y genetista, premio Nobel de la Paz en 1970, apoyado por otros cien premiados, dijo que «los ecologistas rechazan los transgénicos porque tienen la panza llena». Una polémica de mayor calado es la relativa a la modificación genética de embriones humanos: el bioquímico chino He Jiankui cambió el gen receptor del virus del sida (VIH) a una pareja de gemelas, esta operación no curó de nada a las niñas, las protege de la enfermedad, pero parece ser que tienen otras mutaciones indeseadas que heredarán sus descendientes. La operación ha tenido también consecuencias para He: tres años de cárcel y multa millonaria. Pero, ¿aumentarán la investigación y las intervenciones? El químico californiano David Liu, de origen taiwanés, anunció un nuevo procedimiento para editar genomas con una variante en la proteína de las tijeras ‘crisper’ con las que dice evitar mutaciones y con las que espera conseguir la corrección de más expresiones de enfermedades. Por otra parte, el biólogo hellinense Izpisúa ha creado embriones artificiales llamados ‘blastoides’ a partir de células de la oreja de ratón: los emplea para investigar sobre enfermedades y fármacos y, en un futuro, para obtener ‘organoides’ para trasplantes. Con este procedimiento evita el empleo y destrucción de embriones naturales, sean humanos o no.

Nuevos pasos en el conocimiento del cosmos. Por vez primera ha sido fotografiado el brillo del horizonte de sucesos de un agujero negro y su sombra: está en la galaxia Messier 87, a 55 millones de años luz de la Tierra. Lo ha detectado una red de ocho radiotelescopios sincronizados: se trata de un monstruo seis mil quinientas veces más masivo que el Sol. Además, el detector LIGO ha medido la fusión de dos estrellas de neutrones en un agujero negro. Por otra parte, China ha logrado que un satélite, robot incluido, aluni e en el cráter Aitken de la cara oculta de la Luna. Según los astrónomos chinos, el impacto que creó el cráter fue tan fuerte que en su superficie hay materiales aflorados del manto lunar. No obstante a estos y otros avances, la ignorancia sobre el cosmos sigue siendo impensable. Existe un proyecto de construcción de un colisionador de protones de cien kilómetros de circunferencia conectado con el LHC (de veintisiete kilómetros y siete veces menos potente) que estaría completado hacia el año 2040. De él e espera que proporcione datos sobre la composición de la materia (¿nuevas partículas elementales?) y de la materia oscura.

Premios Nobel

El premio Nobel de Física 2019 fue adjudicado a tres investigadores «por sus contribuciones a la comprensión a la evolución del Universo y a la situación de la Tierra en el cosmos». La mitad del premio le correspondió a James Pleebes (Winnipeg, Canadá, 1935) «por sus descubrimientos teóricos en cosmología», y la otra mitad se la repartieron entre Michel Mayor (Lausana, Suiza, 1942) y Didier Queloz (Ginebra, Suiza, 1966) «por el descubrimiento de un exoplaneta que orbita alrededor de una estrella del tipo del Sol». El profesor Peebles, cosmólogo teórico que detenta la cátedra ‘Albert Einstein’ de la Universidad de Princeton, predijo la radiación del fondo de microondas y explicó teóricamente la evolución del Universo, partiendo de un Big Bang extremadamente caliente y llegando a un estado actual con sólo un 5 % de materia visible y un 95 % de las desconocidas materia y energía oscuras. Los profesores Mayor y Queloz, de la Universidad de Ginebra, descubrieron, en 1995, el primer planeta situado fuera del sistema solar nombrado 51 Pegasi b, similar a Júpiter. Después de ellos, y con ellos, la revolución: se han descubierto unos 3700 exoplanetas, algunos de características similares a la Tierra pero que orbitan alrededor de enanas rojas y no de estrellas del tipo Sol. El telescopio Kepler ha confirmado que muchos de estos planetas están situados a menos de veinte años luz del sistema solar; por ejemplo, los planetas b y c de la enana roja Teegarden, situada a unos 12 años luz de nosotros, están ubicados en la zona habitable y pueden tener agua. Los astrónomos quieren más. El satélite TESS de la NASA y el CHEOPS de la ESA, dirigido por Queloz, sustituirán al Kepler y se dedicarán a la búsqueda de planetas habitables utilizando métodos de medida de la composición de la atmósfera.

El premio Nobel de Fisiología o Medicina 2019 lo compartieron William Kaelin (Nueva York, 1957) oncólogo, investigador del Howard Hughes Medical Institute, Sir Peter Ratcliffe (Lancanshire, RU, 1954) nefrólogo, catedrático de la Universidad de Oxford, y Gregg Semenza (Nueva York, 1956) catedrático de la Universidad John Hopkins «por sus descubrimientos sobre cómo las células sienten y se adaptan a la disponibilidad de oxígeno». El oxígeno es necesario para transformar el alimento en energía, pero cómo se adaptan las células a los cambios de los niveles de oxígeno? Otto Warburg (premio Nobel 1931) reveló que la conversión de los alimentos en energía era un proceso enzimático y Corneille (Heymans (Nobel 1938) demostró que el cuerpo carotídeo (glomus, adyacente a las arterias carótidas) está formado por células que detectan el nivel de oxígeno y regulan, en comunicación con el cerebro, la velocidad de la respiración. También se supo que la hormona EPO (eritropoietina) aumenta en concentración como respuesta a la hipoxia (déficit de oxígeno) con lo que se incrementa la producción de células rojas. Después, Semenza y Ratcliffe demostraron que el mecanismo de regulación de EPO era general para muchos tipos de células, no sólo para las del riñón, que es donde normalmente se produce la hormona. Para ello, identificaron los genes que codificaban a los factores de transcripción HIF (factor inducible por hipoxia) y ARNt (ácido ribonucleico de transferencia) y establecieron que, cuando los niveles de oxígeno son bajos, se protege al HIF de la degradación acumulándolo en el núcleo celular, donde se asocia al ARNt y se une a la secuencia específica del ADN en el lugar donde están los genes reguladores de la hipoxia. Por el contrario, cuando los niveles de oxígeno son normales, el HIF es degradado en el proteosoma con la ayuda del oxígeno, que forma grupos OH en el HIF marcado con ubiquitina. Kaelin demostró que el síndrome hereditario del riesgo a contraer algunos tipos de cáncer se debe a la escsez del gen VHL. Este gen es parte de un complejo que marca proteínas con ubiquitina para su degradación en el proteosoma: el VHL interactúa con el HIF para su degradación a niveles normales de oxígeno. El mecanismo de la regulación de oxígeno establecido por los tres premiados es de gran importancia en fisiología, tanto en el metabolismo como en la respuesta inmune o en la capacidad de adaptarse al ejercicio físico. Por ejemplo, clarifica cómo se adapta el metabolismo celular a las bajas concentraciones de oxígeno en el ejercicio muscular intenso. En los tumores, se encarga de que se estimule la formación de vasos sanguíneos, con la consiguiente proliferación de células cancerígenas; se están investigando medicamentos para paliar este problema.

El premio Nobel de Química 2019 lo compartieron John Goodenough (Jena, Alemania, 1922) de la Universidad de Texas en Austin, M. Stanley Whittingham (Nottingham, RU, 1941) profesor de la Universidad de Binghamton en Nueva York, y Akira Yoshino (Suita, Japón, 1948) profesor de la Universidad de Meiio en Nagoya «por el desarrollo de las baterías de ion litio». En 1970, durante la crisis del petróleo, Whittingham construyó una batería con un electrodo de disulfuro de titanio, un material con huecos moleculares en los que se pueden intercalar iones litio, y el otro electrodo lo hizo con litio metálico: obtuvo dos voltios, pero también explosiones debidas a la reactividad del litio. En 1980, Goodenough, sustituyendo el disulfuro por óxido de cobalto con iones litio obtuvo 4 voltios. En 1985, Yoshino fabricó la primera batería utilizable: intercaló iones litio en coque de petróleo, un producto del craqueo, y obtuvo una batería de 4 voltios que podía recargarse cientos de veces sin deteriorarse; no la comercializaron hasta 1991. Hoy en día están a la venta muchos modelos de baterías de iones litio de las que se exponen sus prestaciones pero no sus tripas. En general, no se basan en reacciones químicas, sino en iones litio que fluyen entre electrodos. Son ligeras, recargables y potentes y se emplean en teléfonos móviles, computadoras portátiles y vehículos eléctricos, pueden almacenar cantidades significativas de energías solar y eólica y hacer posible una sociedad libre de combustibles fósiles.

El premio Nobel de Literatura 2018, que quedó vacante por causas ‘administrativas’ anteriormente descritas, se le asignó a Olga Tokarczuk (Polonia, 1962) «por su imaginación para narrar con pasión enciclopédica el traspaso de límites como forma d vida». Una de sus novelas, que está traducida al español con el título ‘Sobre los Huesos de los Muertos’ relata, con formato de novela negra, el descubrimiento de cadáveres de cazadores ¿producto de la venganza de los animales?

El premio Nobel de Literatura 2019 le correspondió a Peter Handke (Austria, 1942) «por un influyente trabajo que, con ingenuidad lingüística, explora la periferia y la especificidad de la experiencia humana». Handke defendió a Serbia en la guerra contra Bosnia y se mostró en contra del bombardeo a que fue sometida por la OTAN para evitar la invasión de Kosovo. Tras al guerra, se mostró partidario de Milosevic, encarcelado en La Haya acusado del genocidio de militares bosnios en Srebrenica. Escritores y organizaciones internacionales lamentaron la concesión y pidieron que le fuese retirado el premio.

El premio Nobel de la Paz 2019 le fue concedido al primer ministro etíope Abiy Ahmed Ali, nacido en 1976, «por sus esfuerzos para lograr la paz y la cooperación internacional, y en particular por su determinante iniciativa para resolver el conflicto fronterizo con la vecina Eritrea». De religión protestante, ingeniero informático y teniente coronel del ejército, liberó presos políticos, favoreció el retorno de exiliados, abolió el estado de emergencia en un país con fuertes divisiones étnicas, legalizó grupos opositores y nombró mujeres ministras. Una revolución democrática. El Comité del Nobel cree que Ahmed Ali merece reconocimiento y necesita apoyo.

El premio Nobel de Ciencias Económicas 2019 lo compartieron Abhijit Banerjee (India, 1961) profesor de economía en el MIT de Cambrige, EEUU, Esther Duflo (París,1972) también profesora en el MIT, y Michael Kremer (Nueva York, 1964) profesor de la Universidad de Harvard «por su intento experimental de aliviar la pobreza global». Estimaron que la mitad de los niños del mundo dejan la escuela sin tener suficientes conocimientos literarios y numéricos, y que millones de niños menores de cinco años mueren de enfermedades que podrían haberse curado con tratamientos baratos. En consecuencia, los premiados se dedicaron a problemas sencillos y precisos con experimentos específicos en escenarios tales como India o Kenia. Los objetivos: preservar la salud infantil con vacunaciones y mejorar los resultados escolares.

¿Futuro?

¿Es la crisis de la sociedad la crisis de la democracia? ¿Es la crisis de la democracia la crisis del capitalismo liberal? De acuerdo con la teoría de Adam Smith, los beneficios deben reinvertirse para aumentar la producción, lo que conduciría, hoy lo sabemos, al colapso ecológico. Pero si buena parte de los beneficios van a engrosar los capitales privados, la distancia entre pobres y ricos se hace enorme: dicen que en nuestros días «las cien personas más ricas poseen más que los cuatro mil millones más pobres». Este es el caos económico que trató de evitar el comunismo con la planificación; no lo consiguió, pero nos legó los servicios públicos de la sanidad y la educación.

El último acelerón de la Ciencia y la Tecnología llegó con los algoritmos y la inteligencia artificial (IA). Según una definición refundida, «un algoritmo es un conjunto de reglas que, aplicado sistemáticamente a unos datos de entrada apropiados, resuelven un problema, realizan un cómputo, procesan datos o llevan a cabo tareas o actividades en un número finito de pasos». El algoritmo puede ser una función matemática que transforme los datos de un problema (entrada) en los datos de una solución (salida). Los datos se representan como secuencias de bits, que son números del sistema decimal traducidos al sistema binario (por ejemplo, el número cinco se representa por 101 y el 13 por 1101). Así, el algoritmo ajusta los datos a una función, si la función puede computarse se dice que es calculable.

Las máquinas computadoras, utilizando algoritmos, constituyen sistemas IA que pueden resolver problemas particulares y que incluso son capaces de superar el test de Turing, esto es, ser indistinguibles de los humanos. La IA ha entrado en la vida social como un huracán reformador. En la sanidad se ha mostrado capaz de sustituir, e incluso mejorar, el diagnóstico de las enfermedades y la dispensa de fármacos, pero no puede, todavía, hacer la labor de las asistencias sanitarias. En la educación, con la IA es posible atender las necesidades individuales de los alumnos y, en la enseñanza, es posible cursar carreras con una mínima atención presencial. En las fábricas, los robots industriales con IA automatizan los procesos de fabricación. En las finanzas, la IBM Watson, dicen, «realiza gran parte de las operaciones de Wall Street». Y por ahí circulan automóviles sin conductor. Otros sistemas con algoritmos de aprendizaje automático son capaces de derrotar a Deep Purple, la máquina que venció al campeón del mundo de ajedrez, Garri Kaspárov.

Todas las aplicaciones de la IA mencionadas, y otras más, y con mayor efecto si se añade la capacidad de impresión 3D, implican la eliminación masiva de empleos, una debacle global de la sociedad con la aparición de una clase inútil y prescindible. No obstante, es de esperar la creación de nuevos empleos como la de servidores de las máquinas y, sobre todo, los derivados de las creaciones originales de los científicos y tecnólogos. Si estas opciones no bastan, habrá que procurar a los ociosos una vida como la de los jubilados españoles: un salario suficiente, ver obras y deportes, cuidar familiares necesitados o escribir blogs como este ¡Y cuidémonos de la dictadura digital y de las ciberguerras!

2018. Extensiones cuánticas y la insensatez

El 8 de mayo hubo manifestaciones multitudinarias feministas en España y en el mundo: no sólo en Francia, Italia, México o Argentina, sino también ¡en Turquía! En Mosul (Iraq) recién liberado del EI, trescientas mujeres corren un maratón reivindicativo. Todas protestan contra la violencia de sexo y la desigualdad de salarios, aunque hay hombres que temen que algunas pretendan sustituir el machismo por feminismo. En todo caso, la revolución (mejor sin erre) está en marcha. Mientras tanto, en Arabia Saudí permiten que unas cuantas mujeres conduzcan automóviles, pero, eso sí, vestidas como tradicionales monjas españolas.

Cincuenta años después de la revolución de mayo de 1968 en París, en la que se gritaba ‘la imaginación al poder’, surge la revuelta sabatina de los chalecos amarillos en contra de las subidas de precios autorizadas por el gobierno del presidente Macron. Se ha pasado de forzar el cambio de la ideología política a la defensa del poder adquisitivo.

Dos emperadores poderosos se consolidan en la política mundial: el chino Xi Jinping, de 64 años de edad, sin límite a su mandato, y el ruso Vladímir Putin, de 65 años, que ha pasado de obtener el 54,3 % de votos favorables en el año 2000 a los 76,7 % del presente 2018. Y se consolida un nacionalista xenófobo, el presidente húngaro Viktor Orbán, de 54 años, que obtiene la mayoría absoluta y se manifiesta en contra de la política migratoria de la UE.

Dos expresidentes encarcelados por corrupción: Luiz Inácio Lula da Silva, de 72 años de edad, que fue presidente de Brasil entre 1903 y 1911, condenado a 12 años de prisión pese a sus declaraciones de inocencia. Park Geun-hye, nacida en 1952, presidenta de Corea del Sur 2013-2018 e hija del también presidente Park entre 1961 y 1979, condenada a 24 años de prisión y multa millonaria.

En España se celebra una moción de censura contra el Gobierno del Partido Popular por los casos de corrupción político económica de miembros del partido juzgados y sentenciados. El socialista Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, ganador de la moción, consigue la presidencia del Gobierno. Meses antes, ETA, la organización separatista y terrorista vasca, había anunciado su decisión de disolverse. Otegui, secretario general de Bildu, el partido que apoyaba a ETA, dijo que viajaría a Cataluña a aprender tácticas políticas de secesión.

En el bicentenario del nacimiento de Karl Marx recordamos dos opiniones sobre el filósofo, economista y político. De Kurt Vonnegut: “Marx dijo que la religión es el opio del pueblo, cuando el opio y sus derivados son los únicos calmantes eficaces. El propio Marx los tomó. Con esa frase constataba, no condenaba, el hecho de que la religión también podía reconfortar a los desfavorecidos”. De Bertrand Russell: “Marx tenía un pensamiento confuso e inspirado por el odio. El concepto de plusvalía estaba calculado para que surgiera la cólera entre los asalariados”. “Que el materialismo dialéctico rige la historia humana es pura mitología”. “Las teorías marxistas empeoraron con Lenin y Stalin”.

Óbitos literarios y científico

Desaparecen dos premios Cervantes. El escritor mexicano de novelas, cuentos y ensayos y traductor (del inglés, italiano, ruso, chino, polaco y húngaro al español) Sergio Pitol (Puebla, 1933 – Xalapa, 2018), premiado en el 2005. Y el chileno Nicanor Parra, premiado en el 2011, que ha muerto a los 103 años de edad (¿duró tanto por su adicción al ácido ascórbico?). Nicanor fue un ‘antipoeta’, primero, y un ‘ecopoeta’, después, que se ganaba la vida como profesor de Mecánica Racional, una asignatura físico matemática, en la Universidad de Chile. Defendió “La poesía de la naturaleza / La poesía de la plaza pública / La poesía de la protesta social” y mantuvo su credo político durante la dictadura del general Pinochet, diciendo que era “Más dadaísta que anarquista / Más anarquista que socialdemócrata / Más socialdemócrata que estalinista”. De una familia de nueve hermanos, con dos cantautores, Violeta y Roberto, y padre de seis hijos, se despidió de nosotros esperando “que seamos buenos haciendo paz”.

En 2018 mueren en Nueva York dos grandes de las letras estadounidenses: Tom Wolfe, a los 88 años de edad, y Philip Roth, a los 85. Tom Wolfe, el dandi vestido de blanco, denominó e hizo ‘nuevo periodismo’ con los artículos de investigación derivados del ‘boom’ hispanoamericano de Gabo y compañía, criticando hasta la sangre a la sociedad ‘chic’ yanqui. Entró, con trabajos de mayor extensión como ‘Ponche de Ácido Lisérgico’, en el mundo de la contracultura, estudiando todo tipo de drogas: LSD, psilocibina, mescalina, peyote, súper anfetamina, ditrán, semillas de don diego de día, dexedrina, benzedrina, metedrina (speed), dimetil triptamina, nembutal y simplemente maría; y habló de los grandes colocados: Mahoma, Zoroastro y Saulo. Para la escritura de sus novelas desplegaba a su equipo informativo sobre el lugar y sociedad elegido y, sobre esa base, inventaba una trama con la que ejercía un juicio generalmente inmisericorde. Así, en su novela más famosa por haber sido llevada al cine con gran éxito ‘La Hoguera de las Vanidades’, enjuicia a Nueva York. En ‘Todo un Hombre’, a Atlanta y sus luchas entre razas. En ‘Soy Charlotte Simmons’ a la universidad estadounidense, con sus rap, chulazos, guais, borracheras, marijuana, coca, vodka naranja, baloncesto, privilegiados deportistas de élite…(la traducción del argot universitario al putañés español debió suponer un gran esfuerzo). En su última novela, ‘Bloody Miami’, el título lo dice todo; por ejemplo: “Un logoterapeuta trata a sus pacientes con palabras – ego, id, superego, complejos – son los extorsionistas más hábiles del mundo”; “No soy más que un átomo azaroso dentro de ese súper acelerador de partículas que es el universo”.

Philip Roth, ateo de origen judío, premiado en el 2012 con el Príncipe de Asturias de las Letras, fue autor de numerosas novelas en las que practica el disparo directo. Así, en ‘La Pandilla’, publicada en 1971, ejecuta a ‘Tricky’ Nixon: “En el infierno intenta sustituir al demonio, partidario del ‘statu quo’, y establecer un infierno nuevo, con nuevas mentiras y nueva hipocresía. Expone como méritos: no fui remiso en aumentar la mortandad y carnicería en Vietnam, Laos y Camboya ni en llevar a la ruina a mi país”. En ‘Lección de Anatomía’ (1983) y ‘La Orgía de Praga’ (1985) define: “estás solo por completo y la empresa es prácticamente imposible (eso) es escribir”; cita “el horrendo Antiguo Testamento (que dice) ojo por ojo y diente por diente…no perdones jamás”; y “cede al ansia de magia médica e irás a parar a los confines de la estupidez humana”. En ‘Patrimonio, una historia verdadera’ (1991) recuerda a “Bush y su jefe, el pistolero Reagan ¿Sabes lo que aprendió en ocho años? A quedarse dormido y saludar. Es el mejor saludador del país”; y “el superviviente (del Holocausto) que más me impresionó fue el escritor italiano Primo Levi. Llegamos a hacernos amigos íntimos”. En el ‘Teatro de Sabath’ (1995), con el que ganó el National Book Award, escribe: “Para los rabinos, una sola irregularidad basta para que quede excluido. Las cabras, que rumian pero no tienen la pezuña hendida; el cerdo tiene pezuñas hendidas pero no rumia; el conejo rumia pero no tiene pezuñas hendidas…”; y “¡Un dios que ordena que te cortes el prepucio…ese dios vengativo, furioso, ese cabrón que envía castigos!”. En ‘Pastoral Americana’, drama bucólico con el que ganó el premio Pulitzer 1998, escribe: “El día de Acción de Gracias, veinticuatro horas de moratoria entre judíos, protestantes, católicos…pavo para todos”; y recuerda a “Charles Lindberg, prohitleriano; Mac Carthy, el Goebbels de Wisconsin; Hearst, fascista, chorizo codicioso”. En ‘Elegía’ (2006) se rinde: “La vejez no es una batalla, es una masacre”.

A los 76 años de edad muere Stephen Hawking, casi medio siglo después de lo previsto. En su larga e impedida vida escribió muchos artículos científicos y recibió muchas distinciones, pero no el premio Nobel porque no se concede si no hay aplicaciones prácticas subsiguientes. En sus libros de divulgación y en conferencias y entrevistas dejó constancia abundante de sus ideas y preferencias. En el librito ‘Agujeros negros y pequeños universos’ dejó escrito: “En 1974 hice mi descubrimiento más sorprendente: ¡Los agujeros negros no son completamente negros! La posición de una partícula en un agujero negro está completamente determinada, por lo que su velocidad no puede serlo y sobrepasar la velocidad de la luz y escapar. Pero si el agujero negro es muy grande tardaría mucho, más allá de la vida del universo”. Una interpretación demasiado especulativa que se matizó con la intervención de partículas virtuales. Hawking habló de la existencia de pequeños agujeros negros que podían consumirse, aunque algunos científicos opinan que no sobrevivieron al Big Bang. En el mismo librito se puede leer: “La teoría de la relatividad dice que el espacio y el tiempo pueden ser curvados y distorsionados por la materia y la energía del universo. El tiempo, modulado por el universo, tiene su comienzo en una singularidad. No hay un antes del BB”. En su opinión: “Tiempo y espacio son finitos en extensión pero carecen de fronteras y límite alguno. No habría singularidades. Así comenzaría el universo, pero ignoro por qué comenzó”. Bajando a la cotidianeidad, recordemos una entrevista que hicieron a Hawking en la BBC en la que le preguntaron por los discos que se llevaría a una isla desierta y eligió: el cuarteto de cuerda op.132 de Beethoven, la Walkyria, los Beetles, el Requiem de Mozart, Turandot de Puccini y ‘je ne regrette rien’ de Edith Piaf. Pablo Echenique, el político discapacitado y motorizado de Podemos, doctor en Física al que sus compañeros llamaban Hawking (aunque su enfermedad no es comparable) escribió en El País’: “Se iba una parte de mi vida cuando me enteré de su muerte”.

Los premios Nobel del 2018

El premio Nobel de Literatura se pospuso por la renuncia de varios miembros de la Academia Sueca debido a las filtraciones supuestamente llevadas a cabo por el marido de la académica Katarina Frostenson, el artista francés Jean Claude Arnault, quién además fue señalado como acosador sexual. Esta joyita había sido condenado en el 2011 por dos violaciones.

El premio Nobel de la Paz lo recibieron el congoleño de 63 años de edad Denis MUKWEGE y la kurda iraquí Nadia MURAD de 25 “por sus esfuerzos para acabar con el uso de la violencia sexual como un arma de guerra y conflicto armado”. El médico Mukwege y su equipo han tratado a miles de pacientes víctimas de la violencia sexual durante la guerra civil de la República Democrática del Congo, una guerra que ha costado más de seis millones de muertos. En su alocución del Nobel dijo: “La justicia es un asunto de todos: hombres y mujeres, oficiales y soldados; las autoridades locales, nacionales e internacionales deben responsabilizarse de informar y combatir estos crímenes. La violación de las mujeres es una estrategia y un arma de guerra”. Nadia Murad, de la etnia yazidí del norte de Iraq, denunció en su discurso el genocidio que había sufrido su pueblo, que pasó de tener 800.000 habitantes a 5000. El ISIS, dijo, lanzó un ataque brutal y sistemático, matando y haciendo esclavos sexuales a mujeres y niños. A ella la amenazaron de muerte si no se convertía y utilizaron este procedimiento como ejemplo de guerra para otras minorías. Nadia es una de las dieciocho galardonadas con el premio de la Paz y la segunda más joven tras Malala Yousafzai.

El premio Nobel de Ciencias Económicas lo consiguieron los estadounidenses William D. NORDHAUS (1941, Albuquerque) “por integrar el cambio climático en el análisis macroeconómico a largo plazo” y Paul M. ROMER (1955, Denver) “por integrar las innovaciones tecnológicas en el análisis macroeconómico a largo plazo”. Ambos investigadores construyeron modelos para explicar las interacciones entre el mercado, la naturaleza y el conocimiento. Aunque no aportaron respuestas definitivas, ayudaron a la comprensión de los problemas. A Nordhaus, profesor de Economía en la Universidad de Yale, debemos el ‘modelo de evaluación integrado’ que describe la relación global entre la economía y el clima mediante las teorías y resultados experimentales de la física, la química y la economía. En su discurso del Nobel dijo: “La gente debe entender la gravedad del problema del cambio climático. Las naciones deben elevar el precio del dióxido de carbono y otras emisiones. Los políticos deben ser globales, no sólo nacionales o locales, trabajando en un ‘club del clima’ para propiciar un cambio tecnológico rápido”. Romer, profesor de la Stern School of Business de la Universidad de Nueva York, parió la teoría del ‘crecimiento endógeno’, según la cual las ideas requieren condiciones específicas para prosperar en el mercado. Aunque la innovación tecnológica es el conductor primario del crecimiento económico, su creación depende de las decisiones económicas y de las condiciones del mercado.

El premio Nobel de Fisiología o Medicina se lo concedieron a James P. ALLISON (1948, Texas) y a Tasuku HONJO (1942, Kioto) “por su descubrimiento de la terapia del cáncer por inhibición de la regulación inmunitaria negativa”. Existen muchos métodos para luchar contra el cáncer: desde la quimioterapia, el tratamiento hormonal para el cáncer de próstata o el trasplante de médula para la leucemia hasta la activación del sistema inmunitario. (Aún se utiliza el procedimiento de la infección con bacilo de Koch para activar las defensas en el cáncer de vejiga, como es el caso del que esto escribe). Pero se necesitan desesperadamente nuevas estrategias. Se sabe que hay proteínas que aceleran las células blancas T del sistema inmunitario de la sangre, mientras que otras proteínas actúan como frenos, inhibiendo la activación. Ambas son necesarias: los frenos impiden que no se destruyan células sanas. James Allison, doctor en medicina por la Universidad de Texas en 1973 y profesor en el MD Anderson Cancer Center de dicha universidad, estudió la proteína CTLA-4 del linfocito T, que es un freno, y desarrolló un anticuerpo que podría unirse a la proteína y bloquear su función. Pero ¿podría soltarse y permitir el ataque del sistema inmunológico? Lo probó en ratones y tuvo éxito. También probaron con el melanoma humano él y otros laboratorios. Tasuku Honjo, MD en 1966 y profesor en la Universidad de Kioto, descubrió la PD-1, otra proteína freno de la superficie de las células T, pero que opera con un mecanismo distinto: los anticuerpos inhiben y activan el ataque. La terapia con la PD-1 se muestra más efectiva que la CTLA-4 en los cánceres de pulmón, riñón, linfoma, melanoma e incluso en el cáncer de páncreas; pero dicen que lo mejor es la combinación de ambas estrategias como parece que se ha comprobado en pacientes con cánceres intratables.

La mitad del premio Nobel de Química fue para Frances H. ARNOLD (1956, Pittsburgh, USA) “por la evolución dirigida de enzimas”. La otra mitad del premio la compartieron George P. SMITH (1941, Norwalk, USA) y Sir Gregory P. WINTER (Leicester, UK) “por la expresión de los fagos de péptidos y anticuerpos”. Dicho llanamente, los tres investigadores consiguieron controlar y utilizar la evolución.

Frances Arnold se doctoró en 1985 en Berkeley y es profesora de ingeniería química, bioingeniería y bioquímica en el Instituto de Tecnología de California (CALTECH). En su trabajo, consideró que las proteínas, durante la evolución de la vida, tuvieron que sufrir alteraciones para resolver problemas químicos y adaptarse al ambiente. Así, realizó mutaciones genéticas en bacterias que producían enzimas seleccionadas. En generaciones sucesivas, obtuvo proteínas catalíticas con propiedades especiales. El método no es sino un proceso evolutivo acelerado que se lleva a cabo en semanas de laboratorio contra los millones de años que tardaría en la naturaleza. Se aplicó a bacterias E. Coli con NADPH como cofactor para la obtención de biocombustibles (isobutanol). Frances es la quinta premiada con el Nobel de Química, tras Marie Curie, Irene Joliot-Curie, Dorothy Crowfoot Hodgkin y Ada Yonath.

George Smith se doctoró en 1970 en Harvard y es profesor emérito en la Universidad de Missouri. Inventó el procedimiento de inyectar en bacterias virus modificados para que produjeran proteínas diferentes. Gregory Winter se doctoró en 1976 en Cambridge, UK, es líder de investigación emérito en dicha universidad y fue premio Príncipe de Asturias 2012 de Investigación Científica y Técnica. Siguió el método de Smith para obtener anticuerpos. Ambos utilizaron la ‘expresión de fagos’, que consiste en insertar en un fago filamentoso un gen que codifique la proteína que interese. El fago expresa la proteína y detecta las interacciones con otras proteínas, obteniéndose una librería de proteínas en una selección ‘in vitro’ análoga a la selección natural. Procediendo así, seleccionaban proteínas con propiedades terapéuticas que no tuviesen rechazos inmunológicos. Winter obtuvo anticuerpos monoclonales (grandes proteínas) humanizados porque procedían de ratones, que se emplearon para combatir la esclerosis múltiple simulando un sistema inmune artificial.

La mitad del premio Nobel de Física fue adjudicado a Arthur ASHKIN (1922, Nueva York) “por las pinzas ópticas y su aplicación a sistemas biológicos”. La otra mitad la compartieron Gérard MOUROU (1944, Albertville, Francia) y Donna STRICKLAND (1959, Canadá) “por su método de generar pulsos ópticos ultracortos de alta intensidad”.

Arthur Ashkin se doctoró en 1952 en la Universidad de Cornell y trabajó en los Laboratorios Bell. Con 96 años de edad ha sido el premio Nobel más viejo. Por motivos de salud envió un saludo de agradecimiento e hicieron la ‘lectura’ en su lugar. Hacia 1960 fue codescubridor de la alteración del índice de refracción en los cristales piezoeléctricos, efecto que se emplea en holografía. En 1987, con las pinzas ópticas, un instrumento hecho de luz, dedos de haces de láser con cuya presión de radiación se pueden mover y atrapar partículas, capturó bacterias sin dañarlas y manipuló cromosomas y mitocondrias dentro de la célula viva.

Gerard Mourou, doctorado en 1973 y profesor de la Universidad de Michigan y Donna Strickland, que se doctoró en la Universidad de Rochester en 1989 con una tesis dirigida por Mourou y es profesora de la Universidad de Waterloo, Canadá, lograron obtener los pulsos de láser más cortos e intensos nunca conseguidos. Para ello, en un primer paso, acortaron el tiempo para reducir la potencia del pico; después, lo amplificaron y comprimieron logrando un mayor empaquetamiento en un espacio menor, con lo que la intensidad del pulso aumentó drásticamente. Lo llamaron CPA (amplificación del pulso gorjeado –‘chirp’-) y se emplea por su potencia (unos cien teravatios) y precisión de corte en operaciones oculares. Donna es la tercera mujer de la historia en recibir el premio Nobel de Física, tras Marie Curie y Maria Goepper-Mayer.

Extensiones cuánticas

Tenemos un problema: las leyes cuánticas son válidas para objetos macroscópicos pero inutilizables en la práctica. Un objeto de un centenar de gramos que se mueve a una velocidad de unas decenas de kilómetros por hora lleva asociada una onda cuántica inmedible de la miliquintillonésima parte del metro (¡La constante de Planck es muy pequeña!). Asimismo, las leyes macroscópicas, aplicadas a las partículas atómicas, dan errores muy grandes ¿Dónde acaba el dominio de la cuántica y empieza el de la clásica?

Las funciones de onda de la ecuación de Schrödinger sustituyeron a las órbitas atómicas clásicas; pero dicha ecuación es determinista porque está basada en la mecánica newtoniana y predice cómo será la función de onda en cualquier tiempo futuro. Además, las funciones de onda son casi imposibles de resolver ya que para el caso de sólo dos partículas la ecuación es hexadimensional con las tres coordenadas para cada partícula. Ante las dificultades llega la interpretación de Max Born: La función de onda del electrón es una onda de probabilidad y su cuadrado da la probabilidad de encontrar al electrón. Es posible calcular nubes de probabilidad estacionarias, llamadas orbitales, donde está el electrón.

John Wheeler dice que “los objetos del dominio microscópico carecen de realidad hasta que se observan”. Y Steven Weinberg distingue dos maneras de interpretar la mecánica cuántica: el instrumentalismo, para el que la función de onda es una herramienta para calcular probabilidades, y el realismo, para el que la función de onda describe la realidad. Los instrumentalistas, herederos de la interpretación de Copenhague, dicen que al efectuar la medida de, por ejemplo, el espín de un electrón, se le somete a la acción del mundo macroscópico, esto es, a la acción de los fotones del aparato de iluminación, por lo que la ecuación de Schrödinger gobierna el espín, el aparato de medida y al observador. Para los realistas la función de onda es determinista y en su evolución describe la realidad; según la interpretación de los ‘muchos mundos‘ de Hugh Everett, la función de onda se convierte tras la medida en una superposición de historias coexistentes, un multiverso en el que las probabilidades se obtendrían a partir de la evolución de la función de onda. Ante estas interpretaciones divergentes, Steven Weinberg se pregunta ¿es necesario cambiar la teoría cuántica? No hay dudas sobre cómo aplicarla: predice con exactitud el espectro de los elementos químicos, permite calcular el campo magnético creado por el electrón, hace posible explicar los experimentos de los aceleradores de partículas, etcétera. Pero sí hay dudas sobre cómo interpretarla.

Cuando Schrödinger propuso la paradoja del gato vivo o gato muerto, se interpretó que la función de onda englobaba al operador y que al efectuar la medida la función de onda colapsaba. Pero pronto surgieron otras interpretaciones: la decoherencia, que supone que en el nivel macroscópico desaparecen las interferencias cuánticas, o lo contrario, que hay una conectividad cuántica de lo micro a lo macroscópico, y no sólo eso sino que existe una conectividad universal, una función de onda para todo el universo: cualquier par de objetos que hayan interaccionado alguna vez quedan entrelazados para siempre. Así, la función de onda no colapsa: un gato está vivo en un universo y muerto en otro, ya que el multiverso está constituido por infinitos universos. Todo esto es cháchara para los instrumentalistas. Ellos no son partidarios de lo que llaman fantasías sino de callarse y calcular, de dar vida a la ingente cantidad de instrumentos construidos y de aumentar el acervo de conocimientos contrastables. Weinberg enumera los que están basados en los principios de la Mecánica cuántica: enlaces moleculares, desintegraciones radiactivas, conductividad eléctrica, magnetismo y radiación electromagnética, semiconductividad, superconductividad, enanas blancas, estrellas de neutrones, fuerzas nucleares, partículas elementales y hasta la teoría de cuerdas.

El experimento mental propuesto por Einstein, Podolsky y Rossen (EPR) concluye que un objeto no puede afectar a otro separado de él en un tiempo menor al que tarda la luz en ir de uno al otro. Lo contrario significa que habría acciones instantáneas desarrolladas a velocidad infinita (acciones fantasmales, dijo Einstein). Otros consideran que todo conjunto de electrones adopta un estado entrelazado y no sólo los electrones sino toda clase de partículas e incluso campos electromagnéticos, mientras otros arguyen que en un estado entrelazado, la evolución de las probabilidades durante la medida no puede permitir el envío instantáneo de la información ¿Dónde estamos, envueltos en todo esto? Bohr dixit: “No existe un mundo cuántico, sólo una descripción cuántica abstracta. No describimos cómo es la Naturaleza, decimos lo que podemos decir de ella” ¡Más madera!

La interpretación de Copenhague (de Born y Heisenberg) que elimina el determinismo, es la teoría cuántica aceptada. Einstein se opuso: ”Dios no juega a los dados”. Otros muchos, como Hawking, dicen: “Dios juega a los dados con el Universo. Tampoco Él puede medir con exactitud la posición y la velocidad de una partícula simultáneamente”. Einstein no se conforma e insiste en que se puede deducir la mecánica a partir de una teoría subyacente con variables ocultas ¿Y qué fantasmales variables son éstas? Quizá sean propiedades del espaciotiempo anteriores a la observación que predeterminan los resultados, restaurando así el determinismo propio de las ecuaciones clásicas. La paradoja EPR supone, dicen, una teoría local de variables ocultas, para la que una medida sobre una parte del sistema entrelazado no tiene efectos sobre otras partes del sistema suficientemente alejados. La medida no tiene efectos globales sobre la función de onda. También existe una teoría no local de variables ocultas debida a David Bohm: en el ejemplo de dos electrones entrelazados que se separan en sentidos opuestos, una modificación en uno influye instantáneamente en el otro; como no se transmite información entre ellos, no hay contradicción con la relatividad y la velocidad puede ser superior a la de la luz. Y llegó la desigualdad de Bell: Ninguna teoría local de variables ocultas puede reproducir todos los resultados de la mecánica cuántica. La mecánica de Bohm puede reproducirlos porque es no-local. No obstante, para Bell, la mecánica cuántica es, en el mejor de los casos, incompleta. Y pone el dedo en la llaga, dice: “Esperamos una nueva teoría que pueda referirse a sucesos en un sistema dado sin requerir la observación por otro sistema”.

(El que esto ha escrito, lo ha hecho copiando de muchos sitios, en un intento de obtener un conjunto aproximadamente coherente). Et vale.

La insensatez

¿Conseguirán los físicos matemáticos, ahora que se pueden ver y manipular los átomos individuales, unificar lo cuántico y lo clásico, la incertidumbre con lo determinado, las fluctuaciones cuánticas con la relatividad general, la gravedad con las demás fuerzas de la naturaleza? Hay una teoría M procedente de la teoría de cuerdas, complicadísima, que trabaja en un universo de once dimensiones. Y hubo científicos eminentes como Einstein, Planck, De Broglie y Bohm, que murieron con la esperanza de que el azar en la teoría cuántica desapareciera cuando aumentase el conocimiento sobre las propiedades de las partículas subatómicas.

John Wheeler advertía que utilizar el experimento EPR para postular interconexiones cuánticas entre dos conciencias separadas es puro misticismo, es un disparate. Como lo serían para él las conclusiones metafísicas de la mecánica cuántica que firma Gary Zukav. Pero no se trata sólo de la cuántica; son muchos los que se escudan en el cientifismo, en que la ciencia puede explicarlo todo, para exponer sus insensatas teorías. Martin Gardner da ejemplos en sus libros. Uno de ellos es L.R.Hubbard, fundador de la cienciología y creador de la dianética, la ciencia moderna de la salud mental que establece que las experiencias de la madre gestante pueden impresionar la mente del feto desde el día siguiente a su concepción, sin decir cómo se demuestra esto. Otro es el ruso Velikovsky, para el que un cometa gigante que había pasado dos veces cerca de la Tierra había dividido las aguas del mar Rojo, producido el maná bíblico y formado el planeta Venus. Un tercero sería el médico austriaco William Reich, descubridor de la energía orgónica procedente del espacio exterior, de color azul y responsable de la aurora boreal, del fuego de san Telmo, de las formaciones de nubes, del centelleo de las estrellas, de la coloración azul de las ranas sexualmente excitadas y, cómo no, del azul del cielo. Los orgones pueden absorberlos las personas metiéndose en un acumulador orgónico, una gran caja de madera y metal.

Martin Gardner y Horace F. Judson nos recuerdan en sus libros, citando a los informadores, las faltas cometidas por algunas figuras míticas de la ciencia. Dicen que el monje agustino Gregor Mendel dio unas cifras demasiado buenas de sus experimentos demostrativos de la transmisión hereditaria: parece que colocaba las plantas dudosas en el lado más conveniente para su hipótesis. A Charles Darwin lo califican de seguidor de Lamarck, en el sentido de que creía en la transmisión a los descendientes de los caracteres adquiridos, precisamente en contra de Mendel. Louis Pasteur engañó al principio sobre el método de preparación de la vacuna contra el carbunco. Y Robert Millikan seleccionaba las gotas de aceite portadoras de electrones que daban resultados acordes con sus cálculos de la carga del electrón. De Thomas Alva Edison, el inventor de las mil patentes, dicen que su único invento original fue el fonógrafo, aunque también encontró el mejor material para filamentos de bombilla; mientras tanto fabricaba aparatos para comunicarse con los muertos. Del mismísimo Isaac Newton dicen que corregía los cálculos sobre la velocidad de la Luna para que coincidiesen con la teoría, quizá por que pensaba que era necesario que Dios ajustase periódicamente las trayectorias de los planetas. Por otra parte, Newton creía literalmente en la Biblia y fijó la creación hace 3500 años; negaba , como arriano, la Trinidad y calificaba al Papa de Roma como el auténtico anticristo. A Freud sus detractores lo ponen cual chupa de dómine: lo califican de seudocientífico que no confirma sus conjeturas, que no curaba aunque presumía de ello. Frederick Crews dejó escrito que “Las teorías freudianas de la personalidad y la neurosis son derivadas de precedentes engañosos, de vacuas metáforas pseudofísicas y de una larga concatenación de erradas deducciones que no pueden someterse a revisión empírica, que no pasan de ser castillos en el aire”. Además, aseguran que la teoría de los sueños fue su mayor fallo, ya que el simbolismo es tan flexible que un analista hábil puede interpretar cualquier sueño como mejor le convenga. En consecuencia, actualmente se trata la psicología freudiana en muchos departamentos universitarios como una simple nota histórica de un cierto interés.

Los físicos matemáticos Alan Sokal y Jean Bricmont ponen de manifiesto en su exitoso libro ‘Imposturas Intelectuales’ la falta de honradez intelectual de varios conocidos personajes que se aprovecharon de las dificultades de las gentes con las matemáticas para impregnar sus escritos de una apariencia científicamente exacta. Los autores comienzan estudiando al francés Jacques Lacan (1901-1981), médico de Picasso y amigo de André Breton, del que opinan que sus aplicaciones de la topología son fantasiosas, ya que utiliza analogías sin sentido entre el psicoanálisis y las matemáticas. Mucho más dura es la crítica de Noam Chomsky, el gran lapidador: “Lacan era un charlatán…trataba de jugar con la comunidad parisina para ver cuántos disparates podía decir sin que dejaran de tomarle en serio”. No obstante, su influencia traspasó fronteras: en España, el psiquiatra afrancesado Luis Vicente Mira Pascual (1947-2014), primo de quien esto escribe, fue su traductor y presidente de la Asociación de Psicoanálisis del Campo Lacaniano. De Julia Kristeva, filósofa psicoanalista francesa nacida en Bulgaria en 1941, dicen que sus aplicaciones al psicoanálisis de la topología y del análisis matemático tienen más sentido que las de Lacan, pero le superan en superficialidad; tampoco son pertinentes con respecto a la lingüística, a la crítica literaria, o a la filosofía política como ella pretende lograr. Con respecto a la filósofa feminista francesa de origen belga (y apellido vasco) Luce Irigaray opinan que demuestra un conocimiento superficial de los temas científicos que roza. Adjudica la mecánica de fluidos turbulentos (problema matemático irresoluble) a los hombres y la fluidez a las mujeres, cayendo en un tópico sexista. Del antropólogo francés Bruno Latour, nacido en 1947, dicen que pese a no comprender la relatividad especial, intenta demostrar que es social de principio a fin. Al sociólogo posmoderno francés (1929-2007) Jean Baudrillard lo critican por emplear “metáforas tomadas de la física y las matemáticas, usando términos científicos sin ningún miramiento por su significado y situándolos en contextos en los que son irrelevantes”. De Felix Guttari (1930-1992), otro psicoanalista francés, pero antipsiquiatra, dicen que su terminología seudocientífica es ininteligible. Al famoso Regis Debray, nacido en Francia en 1940, discípulo del filósofo marxista Louis Althusser y amigo de Fidel Castro y el Che Guevara, le critican que extrapole arbitrariamente el teorema de Gödel para aplicarlo a los ámbitos político y social. ¿Sería el filósofo francés Henri Bergson (1859-1941), premio Nobel de Literatura en 1927, el maestro responsable de la afición matemática de todos los psicofilósofos perseguidos por Sokal y Bricmont? Así se explicaría que un conjunto de intelectuales ¡franceses! de aproximadamente la misma generación usasen las matemáticas un tanto a la ligera, ya que del supuesto maestro dicen que no entendía la relatividad y hacía suposiciones erróneas que contradecían los resultados empíricos de la teoría. Esta afirmación está avalada por Bertrand Russell, que escribió: (Bergson hace) “numerosas alusiones a las matemáticas y a la ciencia…en lo que se refiere a las matemáticas, el autor ha preferido deliberadamente los errores tradicionales de interpretación a las visiones más modernas que han predominado entre los matemáticos durante los últimos ochenta años”. Con esta opinión parece clarificarse el asunto: todos ellos, el maestro y los demás, apostaron por lo espectacular, por lo epatante ¿Muy francés?

2017. Efemérides y la Humanidad en el Universo

El Reino Unido (RU) ingresó en la Comunidad Económica Europea (CEE) en 1973, siete años después de ser creada. En el 2013, la ahora llamada Unión Europea (UE) la componen 28 países con la incorporación de Croacia y alcanza la cifra de 508 millones de habitantes, más que EEUU y Rusia juntas. El RU tiene 65,8 millones de habitantes, que suponen el 13 % de la UE 28. El Gobierno conservador del RU convocó un referéndum de salida de la UE denominado popularmente Brexit, en el que el 48 % votó a favor de la permanencia. Ahora, el gobierno de la ‘premier’ Theresa May se enfrenta a unas negociaciones harto onerosas y a un futuro que, sin duda, empequeñecerá al RU económica, política y militarmente.

La ruta del independentismo la iniciaron los escoceses, perdiendo un referéndum de independencia del RU, siguió el Brexit y continuó Cataluña, que convocó un referéndum de secesión contrario a la Constitución Española y al propio Estatuto de Autonomía catalán. El Tribunal Constitucional, a requerimiento del Gobierno, lo acusa de ilegal, pero la consulta se celebra en condiciones restrictivas. Pocos son los contrarios a la secesión que van a votar, por lo que la participación es muy baja y la mayoría de síes a la independencia, amplísima. El Parlament de Cataluña, en ausencia de la oposición (casi la mitad de la Cámara) proclama la independencia. El Gobierno español, con la ley en la mano y con el apoyo de la mayoría de la oposición, anula la proclamación de independencia y convoca elecciones autonómicas legales. En ellas, ganan los secesionistas en escaños, 70, pero no en votos (47 % aproximadamente). Ellos quieren la independencia basándose en razones sentimentales históricas (hay líderes que lloran porque se la niegan), en que ‘pierden dinero con España’ y en que ‘los países pequeños, como los nórdicos, son los más prósperos de Europa’. ¿Tienen razón los catalanes independentistas? Quizás, si no existiesen países pequeños pobres, si no tuviesen en contra a la propia UE, temerosa de que el ejemplo se transmita. Quizás, si los Bancos catalanes y muchas grandes y medianas empresas no abandonasen sus sedes catalanas para trasladarse a Madrid o Valencia para no perder clientes españoles. La secesión catalana, ¿una aventura futura? La plataforma ‘Barcelona no es Cataluña’ exhibe una supuesta nación que engloba parte de Tarragona, Barcelona y una amplia zona costera a la que llaman Tabarnia. A esta ‘nación’, representada por el autor y actor cómico Boadella, que cuenta con más de seis millones de habitantes frente al millón y pico del resto (Lérida, Gerona y algo más), Cataluña, dicen, la roba, por lo que convocan un referéndum legítimo de autonomía para octubre del 2019 que ganarán ampliamente. La secesión catalana es también una aventura del pasado. El escritor Javier Cercas cita a Agustín Calvet, ‘Gaziel’, que en octubre de 1934 publicó: “Lluís Company lanza una declaración de guerra…fuerza a la violencia al Gobierno (republicano) de Madrid…por un Estado catalán que, dada la existencia de la Generalitat, no se necesita para nada…La Constitución ha sido desgarrada y pisoteada por los mismos que la votaron”.

El odio latente. El odio también en Myanmar. El Ejército de Salvación Rohingya pasó a la acción armada en el 2016 y el ejército birmano contestó desproporcionadamente matando no sólo a los que calificó como terroristas sino a civiles musulmanes rohingyas en una acción denunciada por la ONU como de limpieza étnica. La minoría rohingya huye en masa a refugiarse en Bangladés, pero son detenidos en la frontera. Y allí se quedan, a la intemperie y sin alimentos. La princesa Aung San Suu Kyi, premio Nobel de la paz en 1991 “por su lucha no violenta a favor de la democracia y de los derechos humanos”, es actualmente Consejera de Estado (equivalente a jefa del Gobierno) de Myanmar, después de que su partido ganase las elecciones frente al régimen militar. Ella dijo que no sabía por qué huían los rohingya. Otros dicen que por qué no le quitan el Nobel.

El ejército iraquí y las fuerzas kurdas, con ayuda militar internacional (incluso española), han derrotado al Estado Islámico (Daesh o ISIS). Haider al Abasi, primer ministro iraquí, anuncia el fin del EI en Irak; pero todos saben que su lucha terrorista continuará.
El día 2 de noviembre de 1917, Arthur Balfour, primer ministro (conservador) del Reino Unido, en plena guerra mundial, declara: “un hogar nacional para el pueblo judío en la Palestina otomana”. Un siglo después continúa la guerra interminable en el hogar de Israel.
¿Leyes contra el odio? El premio Nobel de la Paz del 2017 se le concedió a la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares (ICAN en siglas inglesas) “por su trabajo para atraer la atención sobre las catastróficas consecuencias humanitarias de cualquier empleo de las armas nucleares y por sus esfuerzos para conseguir un tratado que prohíba dichas armas”. Las naciones que poseen armas nucleares, expuestas en orden decreciente al número, son: Rusia, EEUU (entre ambas tienen más del 90 % de las armas), Francia, China, Reino Unido, Pakistán, India, Israel y Corea del Norte. Además, las bombas atómicas de ahora son más potentes que las que arrasaron Hiroshima y Nagasaki en 1945, y las hay de hidrógeno; son artefactos que destruyen indiscriminadamente objetivos militares y civiles. Pero, ¿no impide el efecto del terror su uso, como demuestran estos últimos setenta años? Reiss-Andersen, del Comité Noruego del Nobel, recordaba, en la ceremonia de entrega del premio, que 468 ONGs de más de cien países apoyaban a ICAN y mantenían que las armas atómicas no dan seguridad, sino inseguridad, porque ¿dónde quedan los errores humanos, los ‘hackers’ y los terroristas? (Y los líderes locos, apunta el que esto escribe). Actualmente, el Tratado de No Proliferación (TNP) está suscrito por las naciones que más armas nucleares poseen, pero no por las menos tienen, que son Pakistán, India, Israel y Corea del Norte (aunque quizás sean también capaces de arrasar el planeta). Las naciones firmantes del TNP se comprometieron a no seguir fabricando. Para ICAN el marco legal actual es claramente insuficiente y busca un tratado que prohíba las armas nucleares, similar al que prohibía las armas químicas, biológicas, minas antipersonas y bombas racimo, armas que son menos devastadoras que las atómicas. Hasta la fecha de concesión del premio Nobel, 127 naciones habían firmado un acuerdo para prohibir y eliminar las armas nucleares.

El premio Nobel de Física del 2017 lo recibieron Rainer Weiss (1932, Berlín) del MIT, Barry C. Barish (1936, Omaha) del Caltech, y Kip S. Thorne (1940, Logan) también del Caltech “por sus contribuciones decisivas al detector LIGO y a la observación de las ondas gravitatorias”. Es uno de esos raros premios Nobel que se conceden inmediatamente después de la consecución de resultados. Los detectores LIGO (Interferometría Laser de Ondas Gravitacionales) llevaban construidos hacía casi medio siglo pero no habían captado señales. Los tres galardonados también recibieron en el mismo año el premio Princesa de Asturias de las ciencias. Rainer Weiss dijo en el acto de recepción del Nobel: “Hemos medido directamente las ondas gravitatorias predichas hace cien años por Albert Einstein. Estas ondas, que viajan a la velocidad de la luz, constituyen un nuevo método de estudio del Universo, por lo que esperamos que tengan un impacto significativo en el futuro en la astronomía y en la astrofísica. Las primeras ondas detectadas provenían de la colisión de dos agujeros negros, cada uno con una masa de unos treinta soles. Después hemos medido otros cuatro eventos, el más reciente con el LIGO y con el VIRGO, el detector franco-italiano, que nos ha ayudado a localizar el suceso en el cielo. Todos los eventos ocurrieron hace mil millones de años. En el último agosto medimos las ondas de colisión de dos estrellas de neutrones, un suceso que fue también detectado por otros instrumentos astronómicos”. El hecho de que los detectores sean capaces de observar las deformaciones del espaciotiempo producidas por astros menos masivos que los agujeros negros puede servir, en opinión del investigador español Juan García – Bellido, tan positivo como siempre, para el estudio de la materia y la energía oscuras y para testar la teoría general de la relatividad con respecto a la gravedad cuántica.

El premio Nobel de Química 2017 lo consiguieron Jacques Dubochet (1942, Suiza) de la Universidad de Lausana, Joachim Frank (1940, Alemania) de la Universidad de Columbia, y Richard Henderson (1945, Edimburgo) del Laboratorio de Biología Molecular de Cambridge, “por el desarrollo de la microscopía crio-electrónica para la determinación en alta resolución de la estructura de biomoléculas en una disolución”. En su alocución, Dubochet dijo que cuando hizo sus primeras imágenes de moléculas, treinta años atrás, trabajaba con una resolución de 35 angström, pero que “la reciente revolución de la microscopía crio-electrónica es consecuencia de que a 3,5 angström de resolución los átomos son visibles, vemos cómo se sitúan los átomos en las moléculas”. Actualmente se dispone de imágenes tridimensionales de biomoléculas, por ejemplo proteínas, que sirven para estudiar sus mecanismos de acción. Dubochet, con su sentido del humor, confesó que “Nosotros tres somos biofísicos, tres científicos que trabajan en biología con el espíritu de un físico. Aunque nunca hemos sido buenos químicos, hemos recibido un Nobel en Química. Hemos promocionado, de acuerdo con el principio de Peter, hasta alcanzar nuestro nivel de incompetencia, pero creemos que este premio es un testimonio de la unidad de la ciencia”.

El premio Nobel de Medicina o Fisiología correspondió a Jeffrey C. Hall (1945, New York) de la Universidad Maine, Michael Rosbash (1944, Kansas City) de la Universidad Bandreis, y Michael W. Young (1949, Miami) de la Universidad Rockefeller “por sus descubrimientos de los mecanismos moleculares que controlan el ritmo circadiano”. Rosbash dijo en su intervención que “hemos sido galardonados por nuestros estudios sobre los genes y los mecanismos que subyacen a estos despertadores diarios, que son los mismos relojes para los humanos y para las moscas de la fruta, y afecta a todas las formas de vida del planeta y a casi a todos los aspectos de la fisiología humana”. Hall es un genetista de las moscas y Rosbash un genetista molecular: ambos unieron sus conclusiones. Young hizo, en su ‘lectura’ de aceptación del Nobel, un repaso histórico que tituló: “Viajes en el tiempo: Un periplo de cuarenta años desde los relojes mutantes de la Drosofila a los desórdenes circadianos humanos”. El ritmo circadiano se define como las oscilaciones de las variables biológicas en intervalos regulares. Las oscilaciones pueden estar asociadas a los cambios diarios, por ejemplo, de luz y temperatura, o estar espaciadas en el tiempo como el metabolismo, la producción de calor o la floración de las plantas. En la expresión de los ritmos circadianos intervienen procesos hormonales y sus disfunciones se han relacionado con alteraciones del sueño, con depresiones y con trastornos bipolares.

Algunos comentaristas científicos opinan que uno de los próximos premios Nobel de Fisiología o Medicina será concedido a la técnica CRISPR y que una de las personas galardonadas será el investigador español Francisco Mojica, de la Universidad de Alicante. El CRISPR (siglas inglesas de Repeticiones Palindrómicas Cortas Agrupadas y Regularmente Interespaciadas) es una zona del ADN de algunas bacterias que actúa como un mecanismo inmunitario frente a los virus. Cuando el virus inyecta su ARN en la bacteria, las proteínas ‘cas’ son capaces de cortar una pequeña parte, modificándola e integrándola en el ADN bacteriano dentro del conjunto e secuencias CRISPR. Oportunamente, los fragmentos del ADN vírico que contienen las secuencias son utilizados por la bacteria para detectar y destruir virus similares. Dice Mojica que el CRISPR-cas constituye el único mecanismo de defensa pro-cariótico: el microbio emite unas ‘tijeras moleculares’ que destruyen el virus o, dicho de otra forma, los espaciadores de los CRISPR-cas9 reconocen secuencias y guían a la nucleasa cas9 para cortar y degradar los elementos exógenos. Un ARN dirige el cas9 al lugar de la mutación, donde cortan el ADN que después puede ser reparado por la célula. (Además del cas9 existen otras proteínas cas utilizables). En embriones humanos de ocho células es posible, usando la técnica CRISPR-cas, eliminar mutaciones ¿Se conseguirá así eliminar enfermedades hereditarias?

Fallece Jesús Mosterín (1941, Bilbao – 2017, Barcelona) víctima de un cáncer de pulmón provocado por exposición al amianto. Fue catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia, temas sobre los que escribió un diccionario en colaboración con Tonetti. Como matemático se dedicó a la teoría de conjuntos. Escribió estudios sobre Frege, Cantor, von Neumann, Godel y Turing. Mosterin, fiel seguidor de Bertrand Russell, escribió el prólogo a la edición en español de la Historia de la Filosofía (¡en la que no aparece el Occidental del título original!) del filósofo británico. En dicho prólogo, nos cuenta cómo Russell se apeó del idealismo hegeliano y se pasó a la lógica de Frege y al simbolismo matemático de Peano, cómo escribió, en colaboración con Whitehead, los tres enormes volúmenes de los Principia Mathematica, en un (¿fracasado?) intento de reducir a la lógica toda la matemática. Gödel, basándose en esta obra, formuló el teorema de la incompletitud: la imposibilidad de formalizar completamente la aritmética en un sistema consistente de axiomas y reglas de inferencia. Russell, dice Mosterin, también intentó demostrar que la física es reducible a los datos sensibles inmediatos y, como en la lógica, tampoco logró su objetivo; no obstante, “hacer la lista de las influencias de Russell equivaldría a contar toda la historia de la filosofía contemporánea”. Mosterin fue un erudito que se paseó por muchos temas: genoma, bioética de las células madre embrionarias, cosmología, mística cósmica, trato a los animales, etcétera. En política, abogaba por un mundo sin estados nacionales y con fuertes organizaciones mundiales, era liberal en economía y libertario para los individuos. Permanece como ejemplo de intelectual trabajador, honesto y comprometido.

La Reforma

En el 2017 se cumplen quinientos años de la publicación de las noventa y cinco tesis de Lutero que supusieron el comienzo de la Reforma. Las tesis fueron amplia y rápidamente difundidas por la imprenta. Clamaban contra la posibilidad de comprar el perdón de los pecados mediante las bulas papales, equiparaban la eucaristía al perdón de los pecados, avalaban el bautismo como sacramento, pero no admitían que el matrimonio lo fuese. Martin Lutero (1483 – 1546) era un eclesiástico católico agustino que protagonizó el cisma contra la Iglesia de Roma, cisma que implicó tan trágico conflicto nacionalista entre las Europas del norte y del sur, que hubo guerras durante dos siglos. En 1521, el Papa León X le excomulgó por apóstata y en 1525 se casó con la monja Catalina de Bora, con la que tuvo tres hijas y tres hijos. En 1534 tradujo, con la ayuda de seis colaboradores, la Biblia al alemán. Lutero apoyaba a la nobleza, a las oligarquías feudales, incluso en una rebelión campesina que produjo más de cien mil muertos. Era un antisemita visceral: acusaba a los judíos por sus mentiras, injurias y blasfemias y pedía quemar las sinagogas, arrasar sus casas, quitarles sus libros de plegarias, su dinero y obligarles a que trabajasen con el sudor de su frente. Un recetario fielmente ejecutado por los nazis. Lutero fundó la Iglesia luterana, pero fueron apareciendo otras Iglesias protestantes con tantos o más seguidores: anglicanos, calvinistas, bautistas, metodistas, evangélicos y pentecostales, entre otros.

La revolución rusa

Ha pasado un siglo desde la revolución rusa, un siglo desde aquellos ‘diez días que estremecieron al mundo’, como escribió el estadounidense John Reed ¿Qué hacía Trotski en aquellos días? Lev Davidovich Bronstein, León Trotski, nacido en Ucrania en1879 en una familia judía, era un joven estudioso del materialismo dialéctico de Marx y Engels. Más tarde, militando en la minoría menchevique del partido obrero, criticaba a la mayoría bolchevique de Lenin. En 1905, año en el que Rusia se rinde en su guerra con Japón, Trotski, separado del partido, preside el primer soviet (consejo local obrero) elegido en San Petersburgo (después Petrogrado); pero el soviet es disuelto y Trotski exiliado. Los bolcheviques propugnan una ‘dictadura democrática de los obreros y campesinos’, y para lograrla ofrecen a las gentes el sufragio universal, la disolución de los latifundios y la jornada de ocho horas. Trotski va más allá de Rusia. No cree en el triunfo de la revolución si no está apoyada por las masas de otros países, especialmente por Alemania, donde lucha Rosa Luxemburgo. Y grita ‘¡Trabajadores de todo el mundo, uníos!’
Llega 1917 con la revuelta popular contra la Primera Guerra Mundial, con la dimisión del zar Nicolás II, con la reconstitución de los soviets y con la presidencia del social revolucionario Kérenski del Gobierno Provisional de coalición con participación de las clases poseedoras. El gobierno persigue a los bolcheviques y encarcela a Trotski y otros, aunque tiene que liberarlos por carecer de pruebas de su alianza con los alemanes. Los soldados en el frente se rebelan por la paz y proclaman: “¡Cuando la tierra pertenezca a los campesinos, las fábricas a los obreros y el poder a los soviets, sabremos que tenemos algo por lo que pelear y pelearemos!” Y Lenin da un ultimátum: “Todo el poder para los soviets o la insurrección. No hay término medio”. El 17 de octubre (fecha del calendario antiguo), John Reed (todas las citas anteriores y posteriores son suyas) entrevista a Trotski, presidente del Soviet de Petrogrado, quien dice: “El Gobierno Provisional es impotente. La burguesía lo controla. El ejército está con nosotros. Los soviets son la representación popular más perfecta. Apoyados por los soldados de las trincheras, los obreros de las fábricas y los campesinos de aldea son la espina dorsal de la revolución”. Más: “La guarnición de Petrogrado no reconoce al Gobierno Provisional. No obedeceremos más órdenes que las que emanen del soviet de Petrogrado por conducto de su Comité Militar Revolucionario”. Y Kérenski subraya la actividad de Bronstein-Trotski.
Lenin, antes de ocultarse, dijo que la actuación debería ser el 25 de octubre, el día de la apertura del Congreso de los soviets de toda Rusia. Trotski, jefe del Comité, da la orden de asaltar el Palacio de Invierno. El 26 de octubre huye Kérenski mientras detienen a sus ministros. Vuelve Lenin, que sería nombrado presidente del Presidium y de todos los soviets. Trotski, al aceptar el cargo de Negocios Extranjeros, dice: “O la revolución rusa desencadena un movimiento revolucionario en Europa o las potencias europeas aplastan la revolución rusa”.
El 28 de octubre, Kérenski, apoyado por los cosacos, los ferroviarios, que paran los trenes, y los telegrafistas, que no retransmiten, se acerca a Petrogrado. El día 30, Trotski anuncia la derrota de Kérenski abandonado por los cosacos. Trotski escribe a los embajadores aliados en busca de armisticio y paz democrática sin anexiones, a lo que contestan que un armisticio separado con Alemania tendría las más graves consecuencias para Rusia.
En 1918 cae el Káiser Guillermo II en Alemania y acaba la Guerra Mundial. En Rusia, en el mismo año, empieza la guerra civil entre el ejército blanco antibolchevique y el ejército rojo de Trotski. Este gana una guerra con muchos muertos y más pobreza. En 1922, Josif Stalin es el secretario general del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética. Su política es ´socialismo en un país’, contraria a la idea de Trotski de extender la revolución proletaria a los países más importantes de Europa y de prevenirse contra la dictadura burocrática. Lenin muere en 1924. Stalin comienza el plan de industrialización y las purgas y Trotski sufre un largo exilio por Turquía, Francia, Noruega y, finalmente México, donde es asesinado en 1940 por el comunista catalán Ramón Mercader, dirigido por el servicio secreto estalinista.

Primer paso: el sistema solar

La Humanidad tiene un enemigo vengativo: la propia Humanidad ¿Se destruirá a sí misma?
El homo sapiens, el animal más inteligente, inventó armas y las empleó para obtener alimento y territorio, luchó contra otros congéneres y mató. Los vencidos que consiguieron huir buscaron vengarse: guerra. Los homo sapiens evolucionaron, se reunieron en naciones y construyeron armas cada vez más letales. Se enzarzaron en guerras de hasta treinta y cien años de duración en las que emplearon explosivos. Y llegaron las guerras mundiales: en la primera se usaron tanques, aviones y gases tóxicos; la segunda trajo el arma definitiva: las bombas atómicas arrasaron dos ciudades japonesas y finiquitaron la contienda porque no había posibilidad de contestación. Pero ahora poseen armas atómicas capaces de asolar el mundo varias veces los Estados Unidos de Norteamérica, Rusia, Reino Unido, Francia, China, India, Pakistán, Israel, Corea del Norte y, posiblemente, Irán, por lo que hay una múltiple posibilidad de contestación. ¿Estamos en estos años, como opinan muchos, inmersos en la tercera guerra mundial? Desde luego hay guerras abiertas entre las grandes potencias y el Estado Islámico, los talibán y los terroristas de todo signo. Además, existe una amenaza de enfrentamiento nuclear entre EEUU y Corea del Norte (con China expectante por si los beneficios) ambas naciones dirigidas por dos niños macarras con un botón rojo para jugar: Trump, un incompetente dotado de mente infantil (hebrefenia) y Kim Jong-un, el obeso desafiante, los dos con su acompañamiento de obedientes secuaces ¿Nos salvará el terror de la destrucción?
La denominada civilización depende de recursos no renovables en camino de agotarse, como el petróleo, que se está obteniendo de prospecciones cada vez más profundas y mediante ‘fracking’, procedimientos que generan una contaminación adicional. Además del empleo como combustible, el aprovechamiento integral del petróleo se consigue con la petroquímica que produce multitud de derivados, entre ellos los plásticos, que acaban en los océanos y en el vientre de los peces. Los desperdicios de todo tipo que son arrojados al mar ponen en peligro el plancton, alimento de peces y renovador de la mayor parte del oxígeno atmosférico ¿Habrá remedio con las energías renovables?
Un ejemplo de corrección ¿a tiempo? lo constituye la sustitución por otros compuestos de los clorofluorcarburos (CFC) empleados en la industria del frío y en aerosoles. Los CFC debilitan la protectora capa de ozono situada a unos veinticuatro kilómetros de altura, que nos defiende de la agresiva radiación ultravioleta, destructora de los microorganismos del suelo y responsable de los cánceres de piel.
Nunca llueve a gusto de todos: hay países con gran deficiencia de agua dulce y otros que contaminan sus aguas con desperdicios, abonos y detergentes. Los nitratos y fosfatos sirven de alimento a las algas y a las bacterias que las descomponen, que al consumir oxígeno destruyen vida ¡En la Tierra hay un mundo de agua para desalar y montañas de hielo para beber!
Un peligro inmediato que está en boca de todos (menos en las de algunos políticos, esos conductores de masas) es el cambio climático producido por el consumo humano. Los combustibles que al quemarlos generan dióxido de carbono, el metano producido por la liberación de gas natural y por la fermentación de residuos orgánicos, y el mismo vapor de agua, impiden la expulsión del calor en forma de radiación infrarroja. El aumento de la temperatura en la Tierra por el efecto invernadero, que según muchos científicos especialistas ya no tiene marcha atrás (aunque todavía puede evitarse que sobrepase ciertos límites), puede acabar no sólo con muchos ecosistemas, sino con la propia vida humana. Ahí está el ejemplo del planeta Venus, el infierno, con un efecto invernadero descontrolado y una temperatura en superficie de más de cuatrocientos grados centígrados. Algunos científicos de renombre abogan por la sustitución de la combustión del petróleo, del gas natural, del carbón y de la madera para la producción de energía, por la energía nuclear que no produce dióxido de carbono ni contaminación química, pero sí residuos radiactivos difíciles de almacenar en depósitos seguros durante el largo tiempo necesario, además del riesgo de accidentes que liberen productos radiactivos. La mejor solución para el suministro de energía a la Humanidad está en la fusión nuclear, la energía de las estrellas, tan difícil de domesticar: unos dicen que es la energía del futuro y otros que siempre lo será.
¿Acabará matándose la prolífica Humanidad? El cura anglicano Thomas Malthus publicó, hacia el año 1800, el libro titulado ‘Ensayo sobre el principio de la población’ en el que advertía del peligro de crecimiento en progresión geométrica del número de habitantes, ya que ”la población aumenta siempre más rápidamente que el aprovisionamiento”. En aquellos tiempos el mundo estaría poblado por unos mil millones de personas; doscientos años después la cifra se ha multiplicado por siete. Estas cifras son aproximadas y proyectarlas al futuro es tarea vana ¿La progresión será aritmética, geométrica o sorprendentemente descendente? Si durante los próximos doscientos años se mantuviese el actual ritmo desenfrenado, la población mundial podría alcanzar el tremendo valor de cincuenta mil millones de personas, una cifra que algunos estiman como el límite que la Tierra podría alimentar “siempre y cuando la distribución de los recursos fuera eficaz y equitativa”. En cualquier caso, la explosión demográfica supone que todos los peligros antes expuestos (guerras, carencia de recursos, efecto invernadero) se agravarán drásticamente con el paso de unas décadas, no de unos siglos.

Las amenazas citadas, tan sucintamente desarrolladas, están tratadas en libros que pueden llenar una abundante biblioteca; unos y otros las resuelven con optimismo o con pesimismo, pero su evolución depende de la propia Humanidad. Mas otros peligros nos acechan por ahí fuera; citemos algunos. El Sol que nos da vida se encuentra hacia la mitad de su existencia en la secuencia principal; hasta dentro de unos cinco mil millones de años no se comerá a la Tierra cuando adquiera la forma de gigante roja, y es de esperar que mientras tanto no se descontrole en su calentamiento. Muchos objetos bombardean la Tierra de continuo, la inmensa mayoría se evaporan en contacto con la atmósfera, pero unos pocos, más grandes, de roca o de hierro, llegan a la superficie. Parece ser que el hielo de un pequeño cometa se evaporó a unos kilómetros de altura y asoló un bosque deshabitado en la región rusa de Tunguska. Las colisiones temibles deben provenir de los asteroides, aunque están vigilados y de momento no se advierte ninguno peligroso. No obstante, ahí está Bennu, llamado el asteroide de la muerte, una condrita carbonácea (que debe contener minerales hidratados y moléculas orgánicas) de casi medio kilómetro de diámetro que podría impactar contra la Tierra si modificase, desafortunadamente, su órbita actual. Ya ocurrió al final del periodo cretáceo: parece demostrado que el choque de un asteroide sobre la Tierra produjo una nube de polvo que oscureció y enfrió la superficie durante tanto tiempo que supuso la extinción de los grandes animales terrestres y buena parte de los oceánicos.

¿Y la madre Tierra? ¿Se enfadará con sus retoños más molestos y los castigará con más erupciones volcánicas, con más terremotos, con más tsunamis, con más inundaciones, con más…? La Humanidad habita en un sistema inestable y hace lo posible para que lo sea más. En general, la gente mira a corto plazo, se detiene, lógicamente, en los problemas cotidianos; pero algunos consideran intervalos de tiempo amplios. Tanto los optimistas como los pesimistas y sobre todos los escritores de ciencia ficción creen que una posible solución consiste en irse a habitar el espacio, en abrir nuevos caminos fuera de este planeta que tenemos ya medio jodido. En realidad, estamos en un planeta situado en una esquina de una galaxia enorme que es una mínima parte de un Universo que, aunque tenga fin, es como si no lo tuviera ¿Adónde ir? En los exteriores de la Vía Láctea (en el centro hay demasiada energía y demasiadas colisiones), según recuentos publicados por los escritores científicos, el astrónomo Carl Sagan y el bioquímico Isaac Asimov, puede haber hasta treinta mil millones de estrellas adecuadas para tener planetas habitables. No obstante, especulan que ‘sólo’ pueden existir “unos seiscientos millones de planetas habitables que contuviesen unas mil trescientas civilizaciones, una en medio millón de planetas con vida, de las cuales la mitad estarían más adelantadas que la Tierra” ¿Por qué no nos visitan ni nos mandan mensajes por microondas? La realidad es que la Tierra está aislada. Si la Humanidad encontrase un planeta habitable, por ejemplo en Alfa Centauri C, la estrella más próxima, situada a una distancia de 4,27 años luz, y si la Humanidad dispusiese de una nave espacial capaz de viajar a 200 km/s (equivalente a 720 000 km/h, velocidad nunca alcanzada) tardaría 6 400 años en llegar al planeta y otros tantos en volver. Cuando llegase podría enviar un mensaje que tardaría cuatro años y tres meses en ser recibido. La nave Pioneer 10, que porta un mensaje grabado en una placa y navega a una velocidad diez veces menor, llegaría a dicha estrella dentro de 64 000 años si fuese en esa dirección. Los astrónomos, que ya son capaces de detectar exoplanetas, creen que el denominado Kepler 452 b tiene unas características posicionales parecidas a la Tierra, pero está a unos 1400 años luz.
Debido a su aislamiento, la Humanidad debe conformarse, por ahora, con visitar y conocer el sistema solar, algo que ya se está haciendo, porque está ahí y porque hay que colonizarlo antes de que lo colonicen otros. El astro más próximo es la Luna, situado a una distancia media de 384400 km, esto es, a unas diez horas de viaje a la velocidad de escape de la Tierra de 11 km/s. El conjunto Tierra – Luna se comporta como un planeta doble cuyo centro de masas se mueve en órbita alrededor del Sol. Su origen, controvertido, dicen que fue debido a una gran colisión entre la Tierra y un protoplaneta del tamaño de Marte: los residuos del choque, por acreción, formaron la Luna. El satélite es una enorme roca sin apenas atmósfera sometido a las letales radiaciones ultravioleta y gamma donde parece imposible que haya habido o haya cualquier tipo de vida; pero tiene agua sólida en zonas de umbría permanente y agua atrapada en cristales bajo la superficie ¿Sería posible que las personas humanas habitasen la Luna? Podrían hacerlo viviendo en cavernas interiores y en cúpulas exteriores especialmente diseñadas. La maquinaria y la mayor parte de los materiales serían llevados desde la Tierra con un coste gravoso. Otra posibilidad de ubicación consiste en la construcción de estaciones espaciales en las posiciones de equilibrio, zonas en las que se compensan las gravedades de la Tierra y la Luna. Son los llamados puntos de Lagrange, en honor al matemático francés que los calculó. Los puntos estacionarios L4 y L5, los de mayor área, se encuentran situados en una órbita superior a la de la Luna, en posiciones simétricas por delante y por detrás de ésta. El transporte de materiales desde la Luna es más barato que en la Tierra, ya que la velocidad de escape es de 2,4 km/s, casi cinco veces menor.
Mercurio es una roca con núcleo metálico. Su atmósfera es casi inexistente y su temperatura muy alta por la cercanía al Sol. Es prácticamente seguro que nunca ha habido y nunca habrá vida en este planeta.
Venus, el lucero de la mañana y de la tarde, es el planeta más próximo. Es gemelo de la Tierra en diámetro, en masa y en gravedad. Está rodeado de una espesa capa de nubes que reflejan la luz del Sol con gran eficacia: el albedo de Venus es del 0,75, por lo que es el tercer astro más brillante del firmamento. Tiene montañas más altas que el Everest, valles y cañones profundos sobre los que llueve ácido sulfúrico generado por el azufre escapado del interior del planeta. La presión en superficie equivale a noventa atmósferas terrestres y la temperatura es de unos 480 grados centígrados. Estos valores infernales han sido provocados por un efecto invernadero descontrolado debido a que el contenido de CO2 de la atmósfera es del 96 % ¿Hubo vida alguna vez en Venus, cuando había agua y otros gases distintos del dióxido de carbono? ¿Será la Tierra totalmente gemelo de Venus en el futuro? Algunos teóricos han estudiado la posible terraformación de Venus para transformarlo en un planeta habitable. Carl Sagan pensó en plantar algas en la superficie para que captasen el CO2; pero traspasar las nubes era misión imposible. Otros han ideado diversos métodos para eliminar la atmósfera incluso mediante cataclismos y oscurecimientos inviables. Y ahí sigue el problema.
Marte es una roca sin núcleo metálico. Se encuentra a una distancia de la Tierra que varía, según las posiciones orbitales, entre 56 y 400 millones de kilómetros. Su atmósfera es tan liviana que la presión en superficie es tan sólo un 1% de la terrestre, por lo que está sometido a radiaciones peligrosas. La temperatura en el ecuador varía entre 27 y -100º C. Al ser más pequeño, tiene menor gravedad que La Tierra. Parece ser que, en el pasado, no tuvo un efecto invernadero apreciable: los gases, dióxido de carbono y agua principalmente, se condensaron en los casquetes polares. Parece posible que el planeta tuviese una era con agua y ríos en la que el clima fuese propicio para la vida ¿Por qué no intentar regenerarlo? Por eso hay vehículos teledirigidos rodando en la superficie marciana (que no han encontrado vida). Se especula calentar Marte provocando un efecto invernadero controlado, pero ¿cómo? Algunos prácticos se atreven a proponer que se explosionen bombas atómicas en los polos para liberar dióxido de carbono y agua además de generar polvo ¡Cosas veredes, mío Cid!
En una órbita superior a Marte se ubica un cinturón de asteroides, el mayor de los cuales es Ceres, llamado planeta enano aunque es más de tres veces menor que la Luna. Puede tener agua en su interior y su temperatura media es de cien grados centígrados bajo cero. También hay cientos de asteroides, el grupo Apolo, que cruzan la órbita terrestre; por ahora no presentan peligro, pero ¿modificarán sus trayectorias por la acción gravitatoria de los planetas? El enorme Júpiter, cuya gravedad es la responsable de la formación de los asteroides, arrastra consigo, situados en los puntos de equilibrio de Lagrange L4 y L5, por delante y por detrás de su órbita, una cohorte de asteroides: los troyanos.
Los gigantes Júpiter y Saturno y los planetas helados Urano y Neptuno podrían albergar vida en las zonas de sus atmósferas en las que la temperatura fuera favorable, pero es muy difícil por falta de soporte. De los cuatro satélites de Júpiter descubiertos por Galileo, Ganímedes, el mayor satélite del sistema solar, y Calisto, ambos de un tamaño comparable a Mercurio, están formados por roca, poseen océanos interiores, tienen algo de oxígeno y su temperatura en superficie está en torno a -150º C. Ío, el satélite más cercano a Júpiter de los galileanos, tiene una gran actividad volcánica con desprendimiento de azufre y de dióxido de azufre, que al disociarse, proporciona una débil atmósfera de oxígeno y azufre. Europa que, como Ío, es de un tamaño similar a la Luna, está formado por roca, hielo en superficie y agua en el interior donde se especula que pueda haber vida. Titán es el mayor satélite de Saturno y tan grande (o más) que Ganímedes; ha sido visitado por la nave orbital Cassini con la sonda descendente Huygens, que han encontrado que posee una atmósfera muy densa formada por nitrógeno, metano y otros hidrocarburos, así como lagos en la superficie del satélite que contienen metano y macromoléculas hidrocarbonadas producidas por acciones fotoquímicas. En Titán, como en Europa, se especula con la existencia de vida microbiana. Otro interesante satélite de Saturno estudiado por la nave Cassini es Encélado, de tan sólo 500 kilómetros de diámetro: Lanza erupciones de hielo y agua procedentes del agua líquida, con sales de sodio y potasio, existente en su interior. Encélado tiene, bajo una corteza de hielo superficial, un océano que está en contacto con el núcleo caliente, por lo que puede haber chimeneas hidrotermales que, como en la Tierra, soporten vida.
¿Irá la Humanidad, masivamente, a algunos lugares del sistema solar descritos? Todos, todos ellos, tan difíciles de conquistar ¿Y más lejos? Quién lo viera.

El debate de la inflación cósmica

En 1981, Alan Guth, un físico teórico y cosmólogo estadounidense, supuso que en el origen del Universo existió un campo uniforme de gravedad negativa al que denominó inflatón. Dicho campo hizo que el espaciotiempo se expandiese por un factor de 1026 (unos cien cuatrillones) durante 10-33 segundos, un tiempo inimaginablemente breve que, no obstante, es diez órdenes de magnitud mayor que el tiempo de Planck. Estas hipótesis intentaban salvar la singularidad a la que conducía la teoría general de la relatividad, con un Big Bang de densidad y temperatura infinitas. Era un intento de justificar el origen sustituyendo la interpretación clásica por la cuántica. Así, se supuso que la incertidumbre cuántica habría hecho fluctuar el valor del campo inflatón produciéndose la inflación cósmica. En consecuencia, la teoría del universo inflacionario supone que el génesis es un falso vacío (con presión negativa y antigravitación) en el que las fluctuaciones cuánticas pudieron conducir a la inflación, estirándose lo microscópico hasta lo macroscópico y creándose el Universo. Según la teoría del campo inflatón, la existencia de galaxias, estrellas, planetas y vida, deriva de la incertidumbre cuántica microscópica amplificada por la expansión inflacionaria; pero, como matiza Brian Green, el campo inflatón es hipotético y su existencia está por demostrar.
El proceso inflacionario habría dado lugar a variaciones de temperatura que quedarían impresas en la radiación cósmica del fondo de microondas (MO), dice Lee Smolin. En efecto, en 1913 el satélite Planck cartografió el fondo MO con mayor detalle que nunca y los datos se ajustaban a la teoría de la inflación. Como señalan Anna Ijjas, Paul Steinhardt y Abraham Loeb (ISL, Inv. Ci., abril 2017) “las fluctuaciones cuánticas en la concentración de la energía inflacionaria da lugar a materia y radiación, para acabar en galaxias merced a la gravedad”. No obstante, siguen diciendo esos autores, “la teoría (inflacionaria) no predice ni el número ni la disposición de las galaxias, ni la cantidad de materia, ni por qué tuvo lugar el Big Bang”. Además, insisten, “la inflación no sólo requiere unas condiciones muy difíciles de obtener, sino que resulta muy difícil de detener una vez que ha comenzado, debido a que las fluctuaciones cuánticas del espaciotiempo varían de un lugar a otro, creando inflación en unas zonas en un proceso sin fin (que conduce a la creación de) múltiples universos con características distintas”. Este es el multiverso del físico teórico ruso – estadounidense Andrei Linde, que tiene su justificación en que la energía oscura repulsiva provoca una inflación caótica eterna. Los autores ISL lo llaman despectivamente multiembrollo, porque no conduce a nuestro universo observable.
Por otra parte, ISL se preguntan si el Big Bang fue una explosión o un rebote, ya que en el rebote no hay inflación. Además, denuncian que la teoría de la inflación no es falsable, ningún experimento puede desmentirla, lo cual no es científico. Sir Martin Rees está de acuerdo con esta afirmación: “Las supercuerdas y la inflación están muy por delante de cualquier comprobación”, dijo. (Una de las múltiples versiones de la inflación establece la relación entre ella y la teoría de cuerdas: ambas conducen al multiverso). Para ISL la teoría inflacionaria no tiene más apoyo que el principio de autoridad. Y este llegó en masa.
El físico español Juan García – Bellido (JGB) afirma contundentemente en el mismo número de la misma revista: “El paradigma inflacionario goza de mejor salud que nunca. Las críticas vertidas contra él resultan falaces y sus alternativas poco creíbles”. Ante la afirmación de ISL de que las desviaciones con respecto a la invariancia de escala de los datos del satélite Planck son minúsculas, JGB responde que no es cierto que los modelos típicos de inflación predigan variaciones de temperatura distintas de las observadas. Con respecto a la detección de las ondas gravitatorias (o gravitacionales), los medios de comunicación se hicieron eco de la satisfacción mostrada por Guth y de su desilusión cuando se publicó que eran debidas a colisiones entre agujeros negros y no eran ondas primordiales generadas durante la inflación. JGB justifica que la huella de las ondas gravitatorias primordiales en el fondo cósmico es aún demasiado pequeña para detectarla. Sobre el rebote, JGB afirma que necesita un ajuste fino más restrictivo que las condiciones iniciales requeridas para la inflación. Y sobre el multiverso dice que no es más que la realización natural a gran escala de las anisotropías del fondo de microondas.

En la revista Investigación y Ciencia no tardó en aparecer un artículo de contestación a ISL firmado por treinta y tres físicos, encabezados por Guth y Linde, en el que aparecen líderes tan notorios como Hawking, Lisa Randall, Susskind, Weinberg, Wilczeck o Witten, entre otros. ¡Todo un golpe de autoridad! Afirman que la inflación es un paradigma dominante en cosmología, como lo confirman los catorce mil artículos que contienen el término en el título o en el resumen. Aseguran que es verificable (pero no lo juran) y que ha sido sometida a un gran número de pruebas que ha superado. Reivindican con gran énfasis que la teoría predice la geometría plana del Universo a gran escala, confirma su homogeneidad y la existencia de fluctuaciones adiabáticas, así como la polarización de los fotones del fondo MO (¿no era un efecto del polvo de la galaxia?). Si hay multiverso, escriben, la inflación serviría para nuestro universo visible. Y hacen una aserción un tanto ingenua: La teoría del Big Bang no explica por qué el Universo presenta una densidad de masa casi igual a la crítica, pero el BB es aceptado, ¿por qué la inflación no lo es, sin reservas?, ¿lloriquean? Dignos: “La teoría de la inflación tiene más de treinta y cinco años, pero nadie dice que esté probada. Va avanzando”.
¡Tantos interrogantes! El influyente físico matemático británico Sir Roger Penrose afirma que un Universo plano sin inflación es más probable que con ella. Además, ¿dónde están los monopolos magnéticos, esos monstruos de enorme masa y tamaño diminuto que deberían haber subsistido al Big Bang? ¿Por qué la antimateria es tan minoritaria? ¿Es suficiente afirmar que la gran fluctuación cuántica que genera el Universo se consigue cuando el falso vacío cumple unas condiciones satisfactorias? La inflación eterna y el multiverso, que suponen un conjunto infinito de resultados, hacen que la inflación no pueda ser probada observacionalmente. Los autores ISL creen que “los cosmólogos deberían considerar nuevas opciones sobre el inicio del Universo”. (¿Es que ellos no se consideran cosmólogos?).

Multiverso

Algunos cosmólogos suponen que el universo donde vivimos no es el único, sino que es uno más entre los muchos mundos existentes. Max Tegmark (nacido en Suecia en 1967) distingue un multiverso procedente de la inflación cósmica, otro derivado de la inflación caótica eterna, que origina una enorme red de universos burbuja, un multiverso cuántico y otro matemático. Brian R. Greene (New York, 1963) clasifica nueve diferentes multiversos según los diversos aspectos que los caracterizan. Veamos de donde procede tanto universo.
En la inflación cósmica, algunos interpretan que ciertas regiones podrían haber detenido su expansión exponencial antes que otras, lo que justificaría que se formasen un número infinito de universos burbuja, uno de los cuales es el nuestro. Alan Guth, el pionero de la inflación, dijo que “la mayoría de las versiones de la teoría de la inflación predicen que no hay un solo universo”. Para justificar la existencia de tantas versiones manifestó: “La física fundamental del multiverso debería ser la misma pero, como dice la teoría de supercuerdas (que es la teoría de cuerdas con supersimetría), no hay un solo tipo de vacío (que no es algo sin nada sino lleno de campos de partículas de Higgs) y la naturaleza de cada universo depende de cómo sea su vacío. Según esto, habría muchos tipos de cosmos”.
La física interpreta el Universo desde el punto de vista clásico de la teoría de la relatividad y desde la perspectiva cuántica. La obtención de una imagen del Universo que aúne las dos interpretaciones, la gravedad y los cuantos, se ha demostrado inasequible excepto para la teoría de cuerdas. Para Leonard Susskind (New York, 1940), descubridor de la teoría junto al japonés – estadounidense Yoichiro Nambu (1921 – 2015), entre las innumerables soluciones que ofrece dicha teoría están las que consiguen unificar la gravedad con las otras fuerzas de la naturaleza. Las soluciones son tantas que se puede establecer un ‘paisaje’ de universos que responden a leyes físicas diferentes, y algunos de ellos son similares al nuestro. Pero Lee Smolin (New York, 1955) afirma que no se puede creer en una teoría que no tiene ni una sola predicción para un experimento real que sirva para refutarla.
La teoría M unifica las cinco teorías de cuerdas previas. Puede haber membranas M de hasta nueve dimensiones más el tiempo. Edward Witten (Baltimore, 1951) incluye un dimensión adicional de supersimetría. Las branas de una dimensión son cuerdas, las de dos dimensiones son hojas de energía. Nuestro universo sería una gran brana tridimensional que flota en paralelo con otros universos brana. Las colisiones entre estos mundos pueden destruirlos, dando comienzo a un nuevo multiverso ‘cíclico’ de universos brana paralelos.
En el multiverso cuántico, interpretación cuántica del multiverso, no hay predicción. Como dice Alan Guth, “en un universo eternamente sometido a inflación, cualquier cosa que pueda ocurrir, acabará ocurriendo; de hecho ocurrirá un número infinito de veces”. Según la interpretación de los ‘muchos mundos’ de Hugh Everett (Washington, 1930 – 1982) cualquier predicción ocurrirá en nuestro universo o en otro, ya que los universos coexisten en un espacio de probabilidades. Según Yasunori Nomura (Japón, 1974), “los múltiples universos burbuja producidos por la inflación no existen simultáneamente en el espacio real: tan solo coexisten en el espacio de probabilidades, es decir, como posibles resultados de observaciones efectuadas por personas que viven en cada mundo”. La interpretación de ‘muchos mundos’ tiene la ventaja de que la función de onda no colapsa porque el universo se ha partido en dos: el gato de Schrödinger está vivo en un universo y muerto en otro.
En el multiverso holográfico, nuestro universo podría ser un holograma, una mera proyección, según Juan Martín Maldacena (Buenos Aires, 1968). Como en la caverna de Platón, nuestras percepciones no son más que un débil indicio de una realidad mucho más rica que está fuera de nuestro alcance. El principio holográfico dice que la cantidad de información en una determinada región es proporcional al área de su superficie. Extrapolando, podríamos suponer que todo lo que experimentamos en nuestro universo es un reflejo de las leyes y procesos que actúan en la frontera. Sabemos que un holograma da toda la información tridimensional en solo dos dimensiones, es decir, en un plano ¿Es nuestro universo un holograma de universos de más dimensiones? ¿Hay universos de cinco dimensiones flotando a un milímetro de distancia del nuestro? ¿Puede estudiarse nuestro universo con las matemáticas más sencillas de otro de cinco dimensiones? Son preguntas que se hace el bueno de Michio Kaku.
¿Será posible simular el universo con ordenadores cuánticos en el futuro? Así lo asegura el informático Seth Lloyd (‘americano’ de 1960). Dice que el universo es un procesador de información gigantesco que es capaz de computación, por lo que deben surgir sistemas complejos como la vida. Las fluctuaciones cuánticas, afirma, realizan la programación del universo. Steven Pinker (Montreal, 1954) disiente: el computador nos dirige hacia el orden, ¿dónde entra el desorden? El segundo principio de la Termodinámica enuncia que la cantidad total de información en el sistema nunca disminuye: si hay orden aquí, habrá desorden allá.
Sobre la existencia real de un universo matemático, Tegmark lo tiene claro: “todas las estructuras que existen matemáticamente, también existen físicamente”. Greene también: “todo universo posible es real”. Para Greene, está resuelto el dilema de si las matemáticas se descubren porque son la naturaleza misma, o se inventan, es decir, no son reales porque el lenguaje matemático creció con nuestra adaptación biológica. Él decide que así como Einstein confió en sus ecuaciones de la relatividad, así como Dirac predijo la existencia de la antimateria (el positrón) desde una solución de su ecuación, “las matemáticas, todas, son la realidad”. Y añade que “la teorización matemática puede guiarnos a verdades ocultas (como el multiverso)”.
Las opiniones contrarias a la teoría de cuerdas y al multiverso son abundantes, desde las dudas de una investigadora en la teoría de universos como Lisa Randall (“no sé si vamos a encontrar pruebas de que existen otros universos”), hasta las críticas de la física experimental griega Maria Spiropulu: “No deberían confiar en deducir la unicidad del Universo partiendo de un conjunto infinito de soluciones de una bella ecuación. Se debería partir de las medidas en el Universo y tratar de encontrar la ecuación que lo describe”. Porque como dice Smolin, ¿cómo experimentar en la escala de Planck donde la longitud, por ejemplo, es 10 (exp)20 veces menor que el núcleo atómico? Sheldon Glashow remacha: “como en la Edad Oscura, nuestra búsqueda puede terminar en actos de fe”.

2016. Los bardos y Noam Chomsky

Fulgencio Batista volvió a la presidencia de Cuba con un golpe de Estado antes de las elecciones de 1952. Su gobierno, apoyado por los terratenientes y con la asistencia de EEUU, abolió la Constitución y el derecho de huelga, torturó y ejecutó, dicen, a veinte mil opositores y se enriqueció con la mafia estadounidense permitiendo los negocios de drogas, juego y prostitución. Contra esta situación se levantaron en armas en 1953 mil cuatrocientos jóvenes liderados por Fidel Castro. Tras el fracasado asalto al cuartel de Moncada, después de la prisión y el exilio, los rebeldes volvieron desde México, se echaron al monte y ganaron la guerra con tres mil hombres (aunque al final eran cuarenta mil) en menos de dos años. Tras la derrota, el Gobierno huyó con el dinero amasado. Batista fue acogido por Leónidas Trujillo, el Chivo, en la República Dominicana, por Salazar en Portugal después y por Franco en Marbella, donde murió de fallo cardiaco en 1973.

El periodista gallego Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatique en español, fundador y presidente de honor de ATTAC, un movimiento internacional antiglobalización que ellos denominan altermundialista, publicó en 2006 el libro ‘Biografía a Dos Voces: 100 horas con Fidel Castro’. Con Fidel, Presidente de la República socialista de Cuba, hay pocos términos medios: sus muchos amigos lo ensalzan, le mitifican; para sus muchos enemigos es el demonio reencarnado. Ramonet lo presenta como “educado y caballeroso en el trato, respetuoso con las autoridades, aunque él toma las decisiones…vive modestamente, no se ha enriquecido, tiene don de gentes y encanto personal…es un orador y mitinero inspirado, posee una gran memoria, por lo que sus disgresiones y paréntesis son constantes”. Fidel le cuenta a Ramonet que su temperamento es en parte de nacimiento y se forjó durante sus estudios con los jesuitas. Dice que de José Martí, el héroe de la independencia cubana, recibió la ética y de Karl Marx la idea de la naturaleza de la sociedad y su desarrollo histórico. Se define como “socialista, marxista y leninista, lo soy y no he dejado ni dejaré nunca de serlo”, pero dice que Marx pensaba que el límite del desarrollo estaba en el sistema social y no, como hoy se sabe, en los recursos naturales. De Stalin discrepa de sus grandes abusos de poder, de sus políticas de purgas y del culto a la personalidad, pero afirma que la industrialización acelerada que promovió salvó a la URSS de perder la guerra, aunque la superproducción produjo graves daños ecológicos, como la desecación del mar de Aral y el desastre de Chernobil.
Fidel presume de que, durante la guerra, predicaba comportamiento ético: respeto al enemigo, ni humillación ni tortura; no robar al campesino ni violar a las mujeres; ni atentados a Batista ni asaltos a Bancos; fusilar a los bandidos de las propias filas. Tras la guerra, mil quinientos mercenarios cubanos asaltaron playa Girón mientras buques de guerra y un portaaviones estadounidenses vigilaban a tres millas de distancia. Los revolucionarios vencieron y devolvieron mil doscientos prisioneros a cambio de medicinas y dólares. Organizaciones cubanas asentadas en Miami planificaron la ‘guerra sucia’, con bombas y virus que causaron graves pérdidas y miles de muertos. Fidel mismo fue objeto de seiscientos, dicen, intentos de asesinato. Estados Unidos sometió a Cuba a un embargo comercial que dura hasta hoy en día. El bloqueo económico ha tenido consecuencias trágicas para los cubanos.
En estas graves circunstancias, la URSS ayuda al comercio de Cuba, lleva cuarenta y dos mil soldados y emplaza misiles, que según confiesa Fidel no sólo eran defensivos sino ofensivos. John Kennedy ordena el bloqueo naval y amenaza con la guerra nuclear. Nikita Jruschev accede a retirar los misiles si EEUU retira sus cohetes de Turquía. Todo ello sin consultar con Cuba. Fidel cree que los rusos podrían haber negociado algunas ventajas para Cuba, como el fin del bloqueo y la retirada de la colonia de Guantánamo. Pero no, la URSS había conseguido sus objetivos. Además, Kennedy impulsó el bloqueo económico y la guerra sucia, al tiempo que creaba la ‘Alianza para el Progreso’ para contrarrestar la influencia cubana en América Latina. Pese a todo, Fidel opina que Kennedy era una persona inteligente y se pregunta si lo mataron por no invadir Cuba. Después, cuando Gorbachov y su perestroika no supieron mantener la URSS, Cuba perdió el mercado del azúcar y la recepción de víveres y combustible. Llegaron los peores años para la República revolucionaria.
En palabras de Ramonet, la Revolución, como reacción a las agresiones procedentes de Florida, “mantiene el partido único y sanciona las discrepancias, existen presos de opinión y penas de muerte (como la aplicada a Ochoa, héroe de guerra transformado en narcotraficante, y a los secuestradores de un barco turístico); pero Amnistía Internacional no ha denunciado asesinatos políticos, ni torturas, ni manifestaciones reprimidas a la fuerza, tampoco ha habido levantamientos populares como los que se dan en otros Estados americanos considerados democráticos”. Fidel mismo declara que en Cuba nunca se predicó odio contra nadie, los cubanos no son fanáticos, el machismo está en retroceso y las mujeres emancipadas suponen la mayoría de la fuerza técnica y científica del país, el racismo está abolido, el analfabetismo erradicado, los deportes, la salud y la sanidad en alza, hay cuarenta mil médicos en Cuba y treinta mil ayudando en el extranjero. Pero todos los medios de comunicación son revolucionarios en Cuba y, en las elecciones, a los candidatos no los elige el Partido Único, sino los vecinos de cada circunscripción; si la mayoría de los elegidos son del Partido es porque, dice Fidel, están mejor preparados. Y el escritor Leonardo Padura describe los barrios míseros de La Habana con sus mafias, delincuentes, drogas, hambre, música estruendosa y miseria, mucha miseria. También Fidel habla de lumpen, de un problema de corrupción a pequeña escala, por ejemplo con el combustible, por lo que hay jóvenes trabajadores sociales que vigilan contra el robo. Con respecto a los cubanos que intentan llegar a EEUU por mar y por tierra, Fidel considera que la emigración es un problema mundial y los cubanos que se van es porque quieren vivir en una sociedad de consumo, tan publicitada por las radios mafiosas de Miami.
Para Fidel en el mundo actual no hay capitalismo, no hay competencia, sino el monopolio de la globalización neoliberal, que aumenta la distancia entre ricos y pobres y es incompatible con la preservación del medio ambiente. Lo que desea Fidel, en anuencia con el Papa Juan Pablo II, es la globalización de la solidaridad, por eso ayuda, por ejemplo, a Bolivia en salud y alfabetización. Antes, Cuba había efectuado un buen número de acciones exteriores impulsadas por Ernesto Che Guevara: apoyaron a las guerrillas de América Central y del Sur; ayudaron a Guinea Bissau, Cabo Verde, Santo Tomé y Príncipe a independizarse de Portugal; combatieron cincuenta y cinco mil cubanos contra Sudáfrica, contribuyendo a la independencia de Angola y al final del apartheid. (Pero Luanda es una ciudad enferma, dice Padura. El culo del mundo, dice Marco Mira, médico sin fronteras. La guerra es cruel, dice su primo, el viejo pelicano).
Cuba, la isla bonita, fue dependiente de España durante cuatro siglos, desde el primer viaje de Colón en 1492 hasta la derrota infligida por los barcos de hierro estadounidenses a los navíos de madera españoles en 1898, con el hundimiento tramposo del Maine como excusa. En Cuba se sigue hablando español y en España seguimos diciendo “más se perdió en Cuba”. Fidel Castro visitó, invitado por su amigo Manuel Fraga, el pueblo gallego donde nació su padre Ángel. Son lazos que obligan a Fidel a tener muy en cuenta sus relaciones con los políticos españoles. A su antiguo amigo Felipe González le recrimina la derechización del PSOE, los casos de corrupción y las ejecuciones extraterritoriales de etarras. A Aznar, al que considera heredero del fascismo, le reprocha aconsejar a EEUU que activase los bombardeos en Kosovo, apoyase la guerra de Irak y fuese amigo de la mafia cubana de Florida. También reconoce que Franco no rompió con Cuba a pesar de la expulsión del embajador Lojendio y a pesar de su notoria relación con Pasionaria y Carrillo. Pero España no se distingue por un apoyo especial a Cuba, por ejemplo, en la ONU todos los países votan en contra del bloqueo económico excepto Estados Unidos, Israel y dos conjuntos de islitas directamente dependientes del imperio: Marshall y Palau.
Fidel Castro Ruz murió el 24 de noviembre del 2016 a los noventa años de edad. Después de su retirada de la primera línea política por enfermedad, le sucedieron, como él tenía previsto, su hermano pequeño Raúl, que siempre estuvo a su lado, y la generación actual. El presidente Obama inició acercamientos a Cuba (eso sí, sin cesar el bloqueo); pero, ¿qué hará el ultranacionalista Trump, el nuevo presidente?

En Colombia ha tenido lugar una guerra durante cincuenta y dos años entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo (FARC), de ideología marxista leninista, comandadas últimamente por Rodrigo Lendoño, ‘Timochenko’. Tras años de conversaciones mantenidas en La Habana y apoyadas por unos revolucionarios cubanos ya no tan proclives a defender la lucha armada, el Gobierno de Colombia y las FARC alcanzaron unos acuerdos de paz. Las FARC se comprometieron a entregar las armas al Ejército colombiano y renunciaron a imponer el comunismo, integrándose en la vida civil como una opción política. Pese a todo ello, el pueblo colombiano votó mayoritariamente en referéndum que no querían los acuerdos de paz establecidos en esos términos, alentados por el expresidente Uribe. En consecuencia, las conversaciones continúan. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, obtuvo el premio Nobel de la Paz 2016 por sus esfuerzos en la consecución del final del conflicto armado. También ha entablado conversaciones con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), de ideología marxista leninista, fundado en 1964 por los sacerdotes Camilo Torres y Manuel Pérez.

En el 2016 muere a los setenta y seis años de edad, de ELA, la misma enfermedad que padece Stephen Hawking, Sir Harold Kroto (apellido oficialmente simplificado de Krotoschiner). Nació en Inglaterra, pero sus padres eran inmigrantes judíos huidos de la Alemania nazi. Fue premio Nobel, junto a los estadounidenses Smalley y Curl, por su descubrimiento de unas moléculas constituidas por átomos de carbono, de las cuales la más espectacular era una que tenía la estructura de un balón de fútbol. Para Kroto, esta molécula formada por sesenta átomos, C-60, puede existir en todo el universo y ser la responsable del transporte de carbono hasta el lugar donde se forman los planetas. Personas que le conocieron ponen en alto su gran talla humana. Dos muestras, dijo: “Sin educación científica guiada por criterios humanitarios, la humanidad no llegará más allá del siglo XXI”, aludiendo tanto a las armas como a la contaminación. Y “creo, como nueve de cada diez científicos, que Dios es la Naturaleza”.

El premio Nobel de Química 2016 recayó en Jean Pierre Sauvage, francés de setenta y dos años de edad, Fraser Stoddart, escocés de setenta y cuatro, y Bernard (Ben) Feringa, holandés de sesenta y cinco. Estos tres extraños individuos hacen química nanotecnológica, una nueva dimensión de la química. Se dedican a diseñar y sintetizar máquinas moleculares, esto es, moléculas que tienen movimientos controlables porque cambian de conformación si se les suministra energía mediante una señal externa. Sauvage enlazó, mediante un ion de cobre, dos moléculas anulares engarzadas como las eses de una cadena, por lo que al conjunto lo llamaron catenano: cada molécula se movía en relación con su vecina en lo que semeja ser la máquina más sencilla posible. Stoddart logró que una molécula anular se moviera a lo largo de otra molécula lineal que hacía de eje: denominaron rotaxano a esta especie de músculo molecular. Fetinga sintetizó un rotor molecular: una molécula que giraba en una dirección concreta cuando era iluminada con luz ultravioleta, un motor que podía hacer girar elementos mucho mayores; así llegó a construir un nanocoche con cuatro ruedas moleculares que rotan y son capaces de transportar un chasis molecular. Ya hay varios científicos empeñados en celebrar una carrera de nanocoches. En una entrevista reciente, Fetinga se dispara: pretenden construir materiales que, además de moverse, sean capaces de doblarse; intentan dotar a los medicamentos de interruptores para encenderlos o apagarlos a voluntad, por ejemplo, activar un antibiótico con luz cuando llega a la infección o encender un antitumoral sólo cuando hay tumor. Son los nanorrobots, pero pasarán más de diez años, muchos más, antes de usarlos. Y entrando en la ciencia ficción, pretenden conseguir nanorrobots autorreplicantes. Por otra parte, el holandés Feringa trabajó con ayudas del Consejo Europeo de Investigación, un organismo creado para financiar la excelencia. Teniendo esto en cuenta, el escocés Stoddart y el londinense Haldane han advertido del peligro que supondrá para la ciencia británica la salida de la Unión Europea (Brexit) al no recibir las becas del Consejo y dificultar la llegada de investigadores extranjeros.

El premio Nobel de Medicina o Fisiología 2016 le correspondió a Yoshinori Ohsumi, japonés de setenta y un años de edad, por su descubrimiento de que los genes controlan los mecanismos de la autofagia, el proceso encargado de degradar y reciclar componentes celulares en el interior de la propia célula, sea ésta de la ‘levadura del panadero’ (con la que se hicieron las primeras investigaciones) o sea humana. La autofagia se conocía desde la década de 1960 y se sabía que la célula podía destruir algunos de sus constituyentes encerrándolos en membranas y enviándolos a los lisosomas, vesículas en forma de saco, orgánulos que digieren proteínas, azúcares, grasas, bacterias y virus. Si la autofagia se interrumpe, como puede ocurrir a humanos de edades avanzadas, las consecuencias serían enfermedades como el Parkinson, la diabetes del tipo II y el cáncer. Los lisosomas fueron descubiertos por Christian de Duve, citólogo y bioquímico inglés, premio Nobel en 1973 fallecido en el 2013 a los noventa y seis años de edad.

El neoyorquino Marvin Minsky, de familia judía aunque ateo, muere en Boston a los ochenta y ocho años de edad. Licenciado en Harvard y doctorado en física por Princenton, fundó el laboratorio de Inteligencia Artificial (IA) en el Massachusetts Institute of Technology (MIT). La IA tiene que ver con los ordenadores y robots que, como los humanos, son capaces de aprender y resolver problemas, es decir, pretende construir máquinas inteligentes. Minsky fabricó un simulador de redes neuronales y patentó el casco de realidad virtual y el microscopio confocal, que permite reconstruir imágenes tridimensionales. En el libro ‘La Tercera Cultura’, editado por John Brockman, Martin Minsky, considerado el padre de la IA (aunque otros ‘amigos’ le califican de ‘grano en el culo’ e ‘hijo de perra’) hace las siguientes reflexiones: “¿Cuáles son las diferencias entre el pensamiento humano y lo que hacen hoy los ordenadores? La diferencia más llamativa es que casi cualquier error paralizaría completamente un programa de ordenador, mientras que una persona encontraría otra vía”. “En el cerebro humano hay cientos de partes (subordenadores) que hacen cosas diferentes. Tenemos que aprender mucho más para descubrir la función de todas esas partes”. En una entrevista mantenida por ‘El País’ cuando en el 2015 le dieron un premio en España, informaba: “Los ordenadores tienen más memoria (que los humanos), pero su memoria está llena de nada”, pero “Hay un par de máquinas que tienen sentido común. Puedes hacerles preguntas”. Opinaba: “Reemplazaremos nuestra biología, tan difícil de cambiar, por mejores formas de ingeniería” y “Nos convertiremos en máquinas más fáciles de reparar y mejorar”, pero “Habrá una crisis de temperatura alrededor del 2050 si la población sigue creciendo”, porque “El calentamiento de la atmósfera es la emergencia más seria que existe”.

El premio Nobel de Física 2016 fue para tres británicos que trabajan en universidades estadounidenses: los escoceses David J. Thouless, de ochenta y dos años de edad, y J. Michael Kosterlitz, de setenta y tres años, y el londinense F. Duncan Haldane, de sesenta y cinco, por “los descubrimientos teóricos sobre las transiciones de fase topológicas y las fases topológicas de la materia”, es decir, que emplearon la topología (rama de las matemáticas que permite calcular por pasos, gradualmente, los cambios de propiedades de la materia) para explicar, por ejemplo, cómo desaparece la superconductividad de un material cuando aumenta la temperatura, o cómo se comportan los superfluidos y las capas magnéticas de los imanes. Todos estos ‘estados exóticos’ que se estudian con unas matemáticas diferentes, pueden aplicarse en el futuro para diseñar nuevas generaciones de aparatos electrónicos y superconductores y a la creación de ordenadores cuánticos.

Las ondas gravitatorias (gravitacionales, las llaman también) predichas por Einstein en su teoría general de la relatividad deben existir porque el campo gravitatorio de una masa, al propagarse, deforma el espaciotiempo tridimensional, pero estas ondas son tan débiles que para detectarlas es necesario que las produzca una masa de enorme energía. En 1993, los estadounidenses Russell A. Hulse y su profesor Joseph H. Taylor fueron premiados con el premio Nobel de Física “por el descubrimiento de un nuevo tipo de pulsar (binario) que alza nuevas posibilidades para el estudio de la gravitación”, en concreto, asignaban a la energía de las ondas gravitatorias producidas las variaciones orbitales observadas del sistema. En 1984, Kip Thorne, del Caltech, y Reiner Weiss, del MIT, comenzaron a desarrollar el LIGO (Observatorio de Interferometría Láser de Ondas Gravitatorias, en sus siglas en inglés) para “observar el cosmos, no con ondas electromagnéticas al uso, sino con una nueva radiación: las ondas gravitatorias”. Los detectores del LIGO son dos, situados en territorio de EEUU a más de tres mil kilómetros de distancia para evitar detecciones falsas debidas a movimientos sísmicos o a fallos en los instrumentos. Las ondas gravitatorias deberían ser capaces de perturbar los haces dobles de luz láser de cuatro kilómetros de longitud con que están dotados los detectores. En 2016 se han detectado las ondas gravitatorias producidas por las colisiones de dos agujeros negros: se calcula que la primera fusión detectada ocurrió hace mil trescientos millones de años y la segunda, hace mil cuatrocientos. Stephen Hawking dice que estas detecciones constituyen la primera prueba de un sistema binario de agujeros negros y de estos fusionándose, y espera que puedan observarse pruebas del mismísimo Big Bang. Thorne dice que Weiss, que llevó adelante el proyecto LIGO, y los jóvenes que lo construyeron y que calcularon con la ayuda del mayor computador del mundo las características del suceso originario de las ondas, se merecen el premio Nobel. Ahora espera que el nuevo proyecto LISA (Antena Espacial de Interferometría Láser), un conjunto de tres detectores situados en el espacio, sirva para alcanzar niveles de detección de sucesos aún más alejados en el tiempo.

Muere en Milán a los ochenta y cuatro años de edad Umberto Eco, el lingüista, filósofo y profesor italiano famoso y popular por sus novelas. Fue distinguido con el premio Príncipe de Asturias de Comunicación en el año 2000 y es doctor Honoris Causa por cuatro universidades españolas. En su última novela ‘Número Cero’, publicada en 2015, trata de cómo informan y desinforman los periódicos y de cómo actúan los grupos secretos. Sobre la muerte de Albino Luciani, el Papa Juan Pablo I, nos cuenta que dijeron que murió de infarto o derrame cerebral, pero hicieron desaparecer sus gafas, zapatillas, apuntes y la etilefrina, un vasoconstrictor que tomaba para la tensión baja (¿y morir de un derrame?). Umberto Eco cita a seis sospechosos del homicidio: los cardenales Villot (Camarlengo) y Cody, el arzobispo Marcinkus (el banquero de Dios), Sindonia (envenenado en la cárcel) y Licio Gelli (ahorcado en Black Friars), todos relacionados con las finanzas vaticanas. En 1988, Eco publicó ‘El Péndulo de Foucault’, una novela que ironiza con el ocultismo y constituye otro de sus éxitos de ventas. En ella describe el péndulo existente en el Panteón Nacional de París: está constituido por una bola de 28 kilogramos de masa que cuelga de un cable de 67 metros de longitud sujeto a la cúpula. El péndulo oscila siempre siguiendo con exactitud la misma dirección con respecto a las estrellas fijas: es, dice Eco, como si la oscilación estuviera sujeta a la propia bóveda celeste; pero, con respecto a la Tierra, el plano de oscilación va girando con el tiempo, lo que sirvió a Foucault para demostrar que la Tierra gira alrededor de su eje. Así, un péndulo situado en el Polo Norte daría un giro completo en veinticuatro horas, y en el Polo Sur también, pero en sentido contrario. En otros puntos de la Tierra depende de la latitud: en París gira 270º en 24 horas y tarda 32 horas en dar un giro completo; en el Ecuador es donde más tarda en dar una vuelta. En muchos lugares hay péndulos de gran longitud y peso, por ejemplo, el de la ONU tiene 23 metros y pesa 90 kilos; no obstante, pueden fabricarse péndulos caseros que funcionen en la habitación siempre que se disponga de un mecanismo que compense las pérdidas por rozamiento, como se hace en los péndulos grandes.

El premio Nobel de Literatura fue para el cantautor estadounidense Bob Dylan (Robert Allen Zimmerman, nacido en 1941) ¿Un cantante premio Nobel por su poesía? Algunos preferían al recientemente fallecido Leonard Cohen. A Dylan le han concedido muchos premios: Príncipe de Asturias de las Artes, Pulitzer, medallas… Se negó a recoger el premio aduciendo que tenía compromisos previos, pero no renunció a los ocho millones de coronas suecas (más de ochocientos mil euros) del premio. Patti Smith cantó dubitativamente una de sus canciones y Azita Raji, embajadora de EEUU en Suecia, leyó su discurso, en el que Dylan se preguntaba si sus canciones son literatura.

El día 1 de abril de 2016 murió Isabel a los ochenta años, única hermana del viejo pelicano. Profesora de piano y canto, formó a múltiples jóvenes, algunos de los cuales lograron éxitos, pero por su privilegiada inteligencia hubiera podido brillar en cualquier otra actividad. Sus exequias fueron una gran manifestación de duelo al estilo católico: exposición del ataúd en la capilla ardiente seguida del funeral de ‘corpore insepulto’ con misa incluida y posterior inhumación del cadáver en la tumba familiar ¡Qué insufrible dolor para su gente ver desaparecer el ataúd en esa especie de pozo! ¡Qué tremebundo final tras la música y los rezos! ¿No es preferible la cremación? Los persas la castigaban, los hindúes la demandaban y los griegos y romanos la permitían. El cristianismo la prohibió, aunque quemaban vivos a los herejes, pero los protestantes la aceptaron cuando comenzaba el siglo XX y el Papa Pablo VI lo hizo en 1963. ¡El alma no puede quemarse y Dios, en su omnipotencia, puede reconstruir cualquier cuerpo en su fase de mayor esplendor, proclaman! Tras la cremación, los huesos se pulverizan y, junto con las cenizas, se guardan en una urna que queda a disposición de los familiares. Pero, ahora, el Vaticano dice que la cremación es un procedimiento brutal, y con tal afirmación manifiesta sus preferencias; además prohíbe esparcir o guardar en casa las cenizas de los muertos: estas deben inhumarse en lugar sagrado, sea cementerio o iglesia, así se evita que el difunto sea olvidado. El viejo pelicano tiene una opción: urnita en vez de urna. En ella se pueden guardar muestras del ADN de la persona fallecida (gotas de sangre, pelos, algo de piel…). La urnita podría ser de oro, plata u otros materiales no perecederos, tendría cierre hermético, atmósfera de nitrógeno y llevaría inscrito el nombre de la persona y los datos que creyesen oportuno ¡Qué facilidad para algunos procesos judiciales! ¡Qué posibilidad de ser clonado si en el futuro la ciencia avanza lo suficiente! ¡Qué ahorro de terreno supondría para los cristianos sustituir los vastos cementerios por templos dotados incluso de vídeos recordatorios! ¡Cuántos cuatrillones de julios de ‘energía antientrópica’ se ahorraría el buen Dios para disminuir la entropía desde los restos hasta el organismo vivo!

Cervantes

En el año 2016 se celebra el cuatricentenario de la muerte de dos genios considerados cumbres de la literatura: Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare. El primero nació el 29-09-1547 en Alcalá de Henares y el segundo fue bautizado el 26-04-1564 en Stratford upon Avon. Sobre la fecha de sus fallecimientos hay discrepancias, pero la ‘Britannica’ da la misma cifra para ambos: 23-04-1616. Cervantes no llegó a cumplir sesenta y nueve años y Shakespeare pasaría por poco de los cincuenta y dos.

El leonés Andrés Trapiello, en la biografía titulada ‘Las Vidas de Miguel de Cervantes’, nos cuenta que en una Sevilla con ochenta y cinco mil habitantes que recibía el oro y la plata americanas, el niño Cervantes acudió a un colegio de jesuitas, y que más tarde, ya en Madrid, una Corte con treinta y cinco mil habitantes, estudió bajo la tutela del erasmista López de Hoyos. Siendo mozo, huyó a Roma para evitar que le cortaran la mano derecha por haber matado a un hombre en pelea. En Nápoles se enroló en el ejército de Álvaro de Bazán como arcabucero y participó en la tremenda batalla naval de Lepanto (hoy golfo de Corinto, en el mar Jónico, cercano a Atenas) mantenida en 1571 entre la alianza de los venecianos, el Papa Pío V y Felipe II, y los turcos otomanos invasores de Chipre. Cervantes combatió con fiebre por gastroenteritis y resultó herido en el pecho y en el brazo; estuvo tres meses en el hospital y, bien sabido es, perdió la movilidad de la mano izquierda. Al abandonar la milicia, Cervantes se embarcó acompañado por su hermano Rodrigo rumbo a España; pero su nave, perdida de sus compañeras a causa de una tormenta, fue apresada por piratas berberiscos. Cervantes fue esclavizado durante cinco años en Argel, una ciudad de más de cien mil habitantes, donde protagonizó cuatro intentos de fuga, librándose de los castigos e incluso de la ejecución gracias a la benevolencia de su amo. Algunos (¿defensores de su propia sexualidad?) opinan que amo y esclavo se entendían con los lazos afectivos de Sodoma. Finalmente, Cervantes fue rescatado con dinero. Volvió a España en 1580 y cuatro años más tarde se casó en Esquivias (Toledo) con Catalina de Salazar, una joven de diecinueve años a la que pertenecen tierras en el pueblo y pisos en alquiler en Toledo, patrimonio que administra don Miguel. Fue nombrado comisario de abastos para la Armada en Sevilla, puesto en el que estuvo hasta 1594 y en el que ganó mucho dinero; pero se dio prisa en perderlo jugándoselo y administrándolo mal. En Granada, ahora como recaudador de impuestos, no le sonrió la fortuna y acabó en la cárcel por un conflicto de intereses en 1598, año en el que murió Felipe II. Cuando Felipe III trasladó la Corte a Valladolid en 1601, le siguió Cervantes y allí se exhibe ahora su casa restaurada en museo. El rey y la Corte volvieron a Madrid en 1606 donde Cervantes vivió hasta su muerte.
En medio de una vida tan azarosa, ¿cuándo y cuánto escribió don Miguel? ¿Fue el autor de un solo y famosísimo libro o, por el contrario, su obra es extensa, prolífica y valiosa? Cervantes estaba enamorado del teatro: según su propia imprecisa confesión escribió veinte o treinta comedias. Entre 1582 y 1587 se representaron ‘El Trato de Argel’, ‘La Numancia’ y otras, con el éxito relativo de no recibir tomatazos ni broncas. Por aquellas fechas escribió ‘La Galatea’ una novela pastoril en verso, como las comedias, que algunos tachan de aburrida. Y es que, para ellos, Cervantes fue un poeta mediocre cuya poesía estaba en su prosa. Después llegó el arrollador Lope de Vega y monopolizó el teatro. Don Miguel estuvo varios años retirado de la literatura mientras intentaba hacerse rico con los negocios: puede ser que en la cárcel empezase a escribir la primera parte de ‘El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha’; la acabó en Valladolid, siguió el proceso legal de ser admitida por el rey, censurada, dedicada al duque de Béjar, editada por Juan de la Cuesta y puesta a la venta en 1605. Aunque la fama inmortal de esta obra, madre de todas las novelas, tapase el resto de sus escritos, Cervantes publicó en 1613 doce ‘Novelas Ejemplares’ de gran éxito en España y en el extranjero, con más ventas que ‘El Quijote’; en 1615 dio a la imprenta la segunda parte de su gran obra y unos ‘Entremeses’ al estilo de su admirado Lope de Rueda que no fueron representados; y en 1617 vio la luz su novela de caballerías póstuma ‘Los Trabajos de Persiles y Sigismunda’. Cervantes escribió la mayor y más importante parte de su obra con más de cincuenta años, recibió pocas ganancias de su trabajo y murió pobre. Azorín dijo que había fracasado constantemente en la vida ¿Y después? ¿Cuántos artículos y libros se habrán publicado sobre ‘El Quijote’? Hasta el tenaz Alfonso Navarro, compañero en Bioquímica e Ingeniería Química del viejo pelicano, presentó en el 2008 su tesis doctoral (¡a los sesenta y ocho años!) sobre la ‘Ruta del Quijote en Sierra Morena’, en la que, a partir del texto de Cervantes y de documentos con distancias y caminos de la época, pretende haber determinado virtualmente esa ruta.

Shakespeare

El bardo de Avon, llamado Will, que según explica Anthony Burgess en la biografía del poeta significa deseo, apetencia, antojo o gusto, y que también se emplea coloquialmente con las acepciones de lujuria, falo o vagina, y apellidado Shakespeare, que quiere decir ‘quiebra lanzas’, se casó a los dieciocho años con una vecina del pueblo de al lado, Anne Hathaway, a la que había embarazado hacía tres meses. Anne parió una niña y después tuvo mellizos. En 1594, Will está en Londres, donde publica un drama en tres partes sobre Enrique VI con el que inició su carrera triunfante. Luis Astrana Marín nos cuenta que el escritor Robert Green, que por ser graduado universitario en Oxford y Cambridge se considera muy por encima del autodidacta Will, dice de este drama que es un refundido de composiciones ajenas: “Hay un grajo advenedizo adornado con nuestras plumas, el único Shake-scene (rompe escenas) del reino”; y alude a sí mismo, a Lodge, a Peele y a Marlowe. Algunos estudiosos afirman que la mitad de la obra del Bardo está elaborada por este procedimiento: con la copia, el plagio, la continuación de ideas…es decir, con el mismo método del que esto está escribiendo (¿se le conocerá algún día como el Bardo de Pisuerga?). Burgess asegura que el arte de Will no surgió del de Christopher Marlowe (1564-1593), éste era un pederasta estudiante de teología protestante, “como también era espía le disculpaban su ateísmo, y no hacía falta disculparle de ser un borracho, porque todos lo eran”. En su obra ‘El Judío de Malta’, Marlowe escribió: “Pues mero juguete pueril es para mí la religión / y sostengo que no hay más pecado que la ignorancia”. Aquellos tiempos eran los del reinado de Isabel I (1533-1603, reina desde 1553). Para Burgess “todas las grandes obras de esa época parecen llevar la marca del genio de que estuvo dotada (la reina): el teatro, la Bolsa, la colonización de Virginia, las leyes de la política eclesiástica, las sociedades anónimas, la derrota de la Armada Invencible española…” hasta la muerte de su frustrado novio Felipe II convertido en una masa supurante. Marlowe relató la matanza, en 1586, de católicos partidarios de María I Estuardo (que fue ejecutada aparte) descuartizados en vida, con sus entrañas al aire y el sexo desprendido. Y es que Isabel I, comandante de los piratas Drake y Hawkins que robaban el oro español y portugués, era muy hombre, mucho más que su sucesor Jacobo I (James I), que nunca se lavó, que era un escocés codicioso (como todos los escoceses), aunque era culto y enemigo del tabaco (de Virginia). ¿Recuerda a la reina los versos de Will?: “Los venenosos clamores de una mujer celosa / son un tósigo más mortal que la mordedura de un perro rabioso”. En la primera y segunda partes del rey Enrique IV, aparece John Falstaff, una especie de Sancho Panza, pero cobarde, ruin, fanfarrón, bebedor, ladrón y mentiroso, que tanta gracia le hizo a Isabel I que obligó a Will a introducirlo en ‘Las Alegres Comadres de Windsor’. El asunto de las otras plumas además de la de Will parece claro en ‘Enrique VIII o Todo es Verdad’; en esta obra se trata al rey de absoluto, cruel, tirano y lujurioso, a Catalina de esposa sublime y a Ana Bolena de simple objeto. En cambio ‘Enrique V’ parece ser enteramente de Will: cuenta el desembarco de Normandía y la batalla de Angicourt, en la que los ingleses ganaron por diez mil muertos franceses a veinticinco ¡y los mataron a mano, uno a uno!
Estas han sido algunas notas sobre William Shakespeare y su tiempo.

Noam Chomsky

Noam Chomsky nació en Filadelfia en 1928 de padres judíos ucranianos. Especialista en lingüística, obtuvo el doctorado en la universidad de Harvard en 1955, con una tesis que después amplió en el libro ‘Estructuras Sintácticas’, donde justifica que el aprendizaje del lenguaje es inicialmente instintivo, quizá como los animales llamados irracionales aprenden algunas de sus habilidades, con lo que desmontó la teoría de Piaget del desarrollo mental en el niño.
Chomsky es conocido por el gran público, no como lingüísta, sino como escritor político. Dice que no tiene especialización política, que no es un teórico político, sino un crítico. Quizá debería llamársele ‘El Gran Lapidador’ por sus razonadas acusaciones. Pero, ¿cuál es su ideología política? Sin duda, Chomsky es anarquista. Él mismo lo confiesa, y aclara que “en la filosofía social, la anarquía no significa caos, sino una sociedad muy organizada democráticamente desde abajo, basada en la igualdad y en la solidaridad”. Insiste en que el anarquismo, se llame socialismo libertario, anarcosindicalismo o comunismo libertario de Bakunin y Koprotkin, pretende constituirse en comunidades orgánicas, sean de lugar de trabajo o de vivienda, que mediante convenios federales lleguen a una organización social de alcance nacional o internacional. Además, indica que “las actitudes libertarias deben basarse en la creencia de que en la naturaleza humana es esencial un instinto de libertad, un deseo de estar libre de cualquier autoridad externa arbitraria”. Pero de él dicen que aunque como anarquista desea el desmantelamiento del poder estatal, en este momento defiende el ‘Estado del Bienestar’ que proporcione alimentación y sanidad.
Noam Chomsky rememora la revolución popular anarquista que tuvo lugar en buena parte de la España de 1936 y cree “que constituyó un momento extraordinariamente importante en la historia moderna”. Los trabajadores del campo andaluz y de las fábricas de Barcelona fueron capaces de administrarse y de continuar la producción sin depender de directrices externas. Para él “es el máximo nivel que ha alcanzado el ser humano en el intento de materializar los principìos libertarios”. Pero la revolución “estaba amenazada por el fascismo, los comunistas, los liberales de retaguardia y por las naciones vecinas” y fue destruida por la fuerza bruta en medio de la guerra civil.
Según Chomsky, el socialismo persigue, entre otros objetivos, el control de la producción por parte de los trabajadores y la eliminación del trabajo asalariado. También dice que en Marx no hay nada de socialismo, que “era un teórico del capitalismo que introdujo conceptos interesantes como los de clase y las relaciones de producción”. Además, se lamenta de que la revolución rusa haya sido considerada socialista, cosa que no hizo el propio Lenin, quien habló de cierto tipo de capitalismo de Estado: de hecho, acabó desmantelando toda forma de organización popular, esto es, los consejos de fábrica, los sóviets y la Asamblea Constituyente, creando en su lugar una “economía con salarios y beneficios, un modelo capitalista de Estado centralizado”. Con ojos más benevolentes mira Chomsky al liberalismo clásico, al que considera tanto precapitalista como anticapitalista, “porque estaba a favor del derecho de la gente a controlar su trabajo, de la libertad y de la creatividad”, porque Adam Smith pensaba que la división del trabajo era algo terrible, aunque confiara que los mercados llevarían a la igualdad. Después vinieron los neoliberales recomendando los recortes en los servicios sociales, una moneda estable y un presupuesto equilibrado; más acá están los norteamericanos que se llaman a sí mismos libertarios y se oponen a cualquier acción social que viole la libertad de enriquecerse.
Para Chomsky el capitalismo es la bicha. Dice que, tras la Segunda Guerra Mundial, “Estados Unidos y sus socios garantizaron el bienestar del sistema capitalista, es decir, de los centros de poder privados subsidiados y protegidos por el Estado”, al tiempo que concedían a las ‘personas jurídicas colectivas’, y más específicamente a sus juntas directivas, los mismos (o mayores) derechos humanos que corresponden a las personas. Así, el gobierno mundial ‘de facto’ está en poder de los organismos económicos como la Unión Europea, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional en connivencia con las grandes corporaciones privadas, que se rigen por la ética capitalista del ¿cuánto dinero puede conseguirse mañana? Con la filosofía del libre mercado, que proporciona subvenciones con el dinero de los contribuyentes a las corporaciones privadas mientras establece recortes a los trabajadores, a los que intimida con la inseguridad en el empleo, “prácticamente toda la riqueza creada ha ido a parar al segmento más alto de la renta”. Para Chomsky este es un mal camino: el capitalismo, que busca el beneficio a corto plazo sin preocuparse de los efectos, va a autodestruirse y a destruir el medio ambiente. Por eso, cree que para conseguir una democracia verdadera sería preciso “desmantelar por completo todo el sistema del capitalismo de las corporaciones y edificar una economía participativa”.
Noam Chomsky, El Gran Lapidador, apedrea duramente personalidades y naciones: Al presidente Theodore Roosevelt, que invadió Cuba nada más liberarse de España para que no fuese libre, cancelando al tiempo la deuda de Cuba con España porque había sido impuesta por la fuerza de las armas, sin el consentimiento del pueblo cubano ¡Qué pasaría con la deuda del tercer mundo si se aplicase ahora este concepto! Roosevelt, además, robó Panamá a Colombia y ocupó Filipinas y Hawai. Años más tarde, cuando los guerrilleros castristas derrocaron al títere Batista, el presidente J.F.Kennedy fracasó en el intento de invadir Cuba y la CIA lanzó una campaña terrorista con la voladura de hoteles, el hundimiento de barcos de pesca, la explosión de instalaciones industriales y hasta ocho intentos de asesinar a Fidel Castro. Después implantaron un embargo de gravísimos efectos para la población cubana, ya que incluía alimentos y medicinas.
Otra pedrada: “Si Francia es un país rico lo es en gran medida por haber robado los recursos de Haití, que era, en tiempos de Colón y hasta 1915, un paraíso, el lugar más rico del mundo. Ahora es casi inhabitable”. Tras las dictaduras de los Duvalier, apoyados por los EEUU mientras fueron obedientes, llegó Arístide, un sacerdote populista partidario de la teología de la liberación que intentó ordenar el país y limpiarlo de corrupción. Fue derrocado por los generales, que, de paso, asesinaron a los líderes de las organizaciones populares. Hecho el trabajo, se marchan al extranjero con los bolsillos llenos y son amnistiados por el presidente Carter. Vuelve Arístide a cumplir los meses de mandato que le restan y “la economía haitiana la controla el Banco Mundial”.
Más piedras: Cuando la colonia portuguesa Timor Oriental alcanzó la independencia aprovechando que en Lisboa se producía la revolución de los claveles, los comandos indonesios de Suharto entrenados por militares estadounidenses invadieron el país. Indonesia mató no se sabe con exactitud a cuántos centenares de miles de timorenses a lo largo de los años (de una población de un millón de habitantes), pero sí está confirmado que utilizaron bombas incendiarias para destruir los bosques que servían de refugio a los guerrilleros. También es conocido que EEUU enviaba armas a los agresores y que una compañía estadounidense se apropiaba del petróleo de Timor.
Noam Chomsky define como ‘Estado Canalla’ aquel que actúa mediante la fuerza en defensa de su interés nacional. En concreto, dice que EEUU está dispuesto a hacer uso de su poder militar para defender intereses vitales, que de acuerdo con las palabras del secretario de defensa Cohen son: asegurar el acceso a mercados clave, el aprovisionamiento de energía y de los recursos estratégicos y de todo lo que está dentro de su jurisdicción interna. “Si una región como Irak es vital para los intereses nacionales de EEUU, no aceptamos limitaciones externas”, proclama. Con este rosario de intenciones, ¿qué importa que Irak tenga o no tenga armas químicas consideradas de destrucción masiva? Unas armas con unos curiosos antecedentes próximos. Churchill contemplaba la posibilidad de utilizar gases venenosos contra tribus no civilizadas como kurdos y afganos. Gran Bretaña concedió licencias a empresas británicas para exportar elementos necesarios para la fabricación de armas biológicas. El presidente Kennedy autorizó el empleo masivo de armas químicas contra civiles en Vietnam del Sur. El propio Saddam Hussein había gaseado a los kurdos en 1988. Son datos que nos recuerda El Gran Lapidador.
También nos recuerda que los bombardeos de la OTAN sobre Serbia (con el obediente Javier Solana como secretario general) produjeron, previsiblemente, una escalada de violencia y una brutal agresión sobre Kosovo.
Chomsky se pregunta: ¿se está desarrollando en Colombia una guerra contra las drogas? Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, son calificadas de narcoguerrilla, pese a exponer un programa económico contra las políticas neoliberales del gobierno. Mientras tanto, los ‘escuadrones de la muerte’ gubernamentales se dedican a exterminar hombres y mujeres considerados comunistas extremistas y los paramilitares colombianos no figuran en la lista de grupos terroristas. Y es que la ONU no puede hacer nada sin el consentimiento de EEUU. La propia DEA norteamericana informa que todas las ramas del gobierno de Colombia están involucradas en la corrupción vinculada a las drogas. ¿Guerra a la droga? ¿Por qué EEUU no se ataca a sí mismo, ya que produce drogas de alta tecnología que son las más consumidas? ¿Por qué no bombardea bancos y empresas químicas estadounidenses que participan en el narcotráfico? Explota Chomsky harto de hipocresía.
Casi todas las citas expuestas en este breve repaso, han sido extraídas de los libros ‘Conversaciones libertarias con Noam Chomsky’, ‘Estados Canallas’ y ‘Noam Chomsky. Obra Esencial’.

2015. Creencias religiosas. Y recordando a Oliver Sacks

El 13 de noviembre del 2015, tres grupos de terroristas pertenecientes al Estado Islámico, coordinados, realizan seis ataques casi simultáneos en distintos puntos de París, matando a 130 personas e hiriendo a otras 352 ¿De dónde vienen? ¿Qué es el Estado Islámico?
En junio del 2014, una facción separada de Al Qaeda proclama califa, en Mosul, al irakí de cuarenta años Abu Bark al-Bagdadi (nombre en honor al suegro de Mahoma). El califa es el jefe supremo de todos los musulmanes. El nombre árabe adoptado para el califato es Daesh, siglas de Estado Islámico de Irak y el Levante. Sus integrantes se definen como suníes salafistas y enfocan su fe desde el origen del islam, al que dicen que hay que volver, tanto ellos como el resto del mundo. Consideran apóstatas a los doscientos millones de chiíes (que representan el quince por ciento de los musulmanes), ya que se atreven a innovar algunos aspectos del Corán, el libro sagrado, por lo que deben ser condenados a muerte. Al resto de humanos se les impondrá la ley islámica (sharía), los cristianos que se sometan pueden ser indultados si contribuyen económicamente o esclavizados. El Daesh va más allá que Al Qaeda: establece una yihad, en su faceta de guerra santa, por la que tiende a expandir su territorio sin descanso. Así, atrayendo hombres y mujeres, incluso occidentales, y financiándose sepa Alá cómo, han conquistado no sólo parte de Irak, sino de Siria y Libia aprovechando las guerras civiles existentes. El Estado Islámico ha planteado una guerra mundial, incluyendo los atentados terroristas en cualquier parte del orbe ¿Cómo defenderse?
Además de los ‘lobos solitarios’ fundamentalistas, hay otros criminales que provocan masacres. El 24 de marzo del 2015, el alemán Andreas Lubitz, de 29 años de edad, copiloto de la compañía aérea Germanwings, decide suicidarse estrellando el avión de pasajeros contra los Alpes franceses, aprovechando la ausencia momentánea del comandante. Parece ser que tenía una baja por problemas psicológicos derivados, precisamente, de sus tendencias suicidas. Mató a todos los que iban en el avión: 144 personas, entre ellas dos profesores de instituto y sus dieciséis alumnos, y a los otros cinco de la tripulación.

En las elecciones generales para el gobierno de España, a los dos grandes partidos que se han turnado en el poder, PP y PSOE, les han crecido dos enanos: uno procedente de la indignación de las izquierdas, Podemos, y el otro, Ciudadanos, heredero triunfante de los reformistas catalanes. La proclamación de un Gobierno parece imposible en esta nación de naciones donde todos van contra todos.
Durante la campaña electoral, los partidos políticos españoles hablaron poco o nada de unos temas vitales de los que sí trató el jesuita coronado Papa con el nombre de Francisco (en memoria del pobrecito de Asís) en su encíclica ‘Laudato si’. En ella, el Papa expresa sus opiniones sobre el medio ambiente y el desarrollo sostenible, manifestándose a favor de una drástica reducción de la extracción y empleo de los combustibles fósiles y su sustitución por energías alternativas, y mostrándose en contra del consumo irresponsable generador de desechos innecesarios y contaminantes. (El periodista Lluis Basset aporta el dato de que el 52 por ciento de los católicos de EEUU no creen que el calentamiento global tenga consecuencias graves para el planeta). El papa Francisco aboga también por la protección de los más débiles, esto es, de los pobres, de los discapacitados y ¡cómo no! de los embriones. Ya se había manifestado en otras ocasiones en contra del aborto, pero también había llorado por la muerte de los migrantes ahogados en el mar, criticado a una sociedad que pone en el centro a un ídolo que se llama dinero (¿el de las finanzas vaticanas?) y que es capaz de condenar a cadena perpetua, una condena a muerte encubierta.

En el año 2015 muere el escritor barcelonés Francisco González Ledesma, nacido en 1927. Su primera novela, que data de 1948, fue prohibida por la censura por su supuesto izquierdismo pornográfico, lo que le llevó a ganarse el sustento escribiendo unas mil novelas “del oeste”, a razón de una por semana, bajo el seudónimo de Silver Kane. También escribió unas treinta novelas románticas con el nombre de Rosa Alcázar. Cuando fue superada la dictadura franquista, volvió a escribir con libertad y en 1984 ganó el premio Planeta con la novela negra ‘Crónica Sentimental en Rojo’, protagonizada por Méndez, un policía de barrio con cierto olor anarquista, amigo de putas y controlador de macarras, cacos, travestis y camellos, que expone su objetivo: “No quiero que la ley que no ha protegido a la víctima, proteja al asesino”. F.G.Ledesma escribió once novelas con Méndez y la ciudad de Barcelona como protagonistas. En la última de ellas, en el último párrafo, muere Méndez en la calle víctima de un disparo accidental “como si no hubiera peores maneras de morir”. La novela fue editada en el año 2013. Algunas frases escogidas aquí y allá muestran el carácter político de Ledesma: “Cuando existía la URSS, el capitalismo tenía enfrente un enemigo, y…surgió el capitalismo con rostro humano…pero ahora el capitalismo no necesita cambiar de rostro”. “El primer gobierno de la izquierda (Felipe González) comprendió que había un mercado superior a él y rompió la regla sagrada de la seguridad en el trabajo para que el mercado se mantuviese. El segundo gobierno de la izquierda, esclavo de las multinacionales, abarató el despido”. “Ha desaparecido la idea del contrato laboral fijo y la dignidad del trabajo…El patrono fija el precio que le conviene…y el dilema para el trabajador sólo es este: lo tomas o lo dejas”.

La obra más difundida del escritor y periodista uruguayo Eduardo Galeano (1940 – 2015) es ‘Las Venas Abiertas de América Latina’ que el presidente de Venezuela Hugo Chávez regaló a Barack Obama. Tan admirado es Galeano en Hispanoamérica que ha sido nombrado doctor ‘Honoris Causa’ por seis universidades de México, Argentina, Cuba y El Salvador. La obra, finalizada hacia 1978, constituye un repaso histórico social, político y económico. Nos cuenta que, cuando se inició la conquista, en América Latina había setenta millones de indios y que 150 años después sólo quedaban tres millones y medio: padecieron la maldición de su propia riqueza. Los españoles sacaron oro que se gastaron en guerras europeas y los portugueses, siglos después, se llevaron de Brasil mucho más oro, que acababa en manos de los comerciantes ingleses. También nos informa de que el cultivo de la caña de azúcar dio lugar a la aparición de los latifundios y a la llegada de esclavos y que la explotación del café, del cacao, del henequén y de las frutas benefició más a quienes lo consumen que a quienes lo producen: en Europa y EEUU reportan empleos y capitales, en América Latina, sueldos de hambre. Tras la independencia, las naciones hispanoamericanas tenían un idioma común, pero no comunidad económica, por lo que fracasaron Bolívar, Artigas y San Martín en sus intentos de unidad. La diosa tecnología no habla español, dice Galeano. Así, la industria textil inglesa, la más desarrollada del mundo gracias a la revolución industrial, se comió a la hispanoamericana tras la independencia. Además, el libre comercio, mantenido a veces a sangre y fuego, puso a América Latina en la órbita británica, de la que saldría en favor de EEUU. El trasplante de tecnología, afirma Galeano, implica subordinación cultural y económica y no resuelve el problema del subdesarrollo: los tecnócratas exigen la bolsa o la vida con más eficacia que los marines; ahora los traficantes de esclavos operan desde el ministerio del trabajo. Perdimos el derecho a llamarnos americanos, concluye, en la actualidad América es EEUU.

El premio Nobel de Literatura no lo disfrutó Galeano, pero en el 2015 se lo concedieron a Svetlana Aleksiévich, una periodista nacida en Ucrania en 1948 y nacionalizada bielorrusa. Sus libros consisten básicamente en la denuncia de los horrores ocurridos durante la Segunda Guerra Mundial y en la guerra rusa de Afganistán, así como en la caída de la URRS y en el accidente de la central nuclear de Chernóbil. Aleksiévich también critica con dureza las oscuridades políticas del presidente Putin. Algunos opinan que su periodismo no alcanza la calidad literaria adecuada a los premios Nobel, mientras que otros esperan que, en el futuro, se concedan también a los cómics y a la novela gráfica.

Elon Musk es un economista y físico sudafricano nacido en 1971 que se considera hijo de la ciencia ficción y pretende revolucionar la sociedad con sus invenciones. Supuesto heredero de la visión comercial de Edison y de la imaginación científica de Tesla, ha fundado varias empresas innovadoras: Pay Pul, para efectuar pagos en línea; Solar City, para electricidad en automóviles por medio de paneles solares; Tesla Motors, fabricante de automóviles eléctricos; Power Wall, productora de un batería que se combina con paneles solares para almacenar energía en los hogares; Space X, un transbordador espacial para ir a Marte en el 2026; Hiperloop, una cápsula que se mueve en un tubo levitando a baja presión y alcanzando los 1000 km/h. (No hay datos sobre la viabilidad y rentabilidad de estos negocios).
Lo que no ofrece duda es el impacto que ha supuesto en la sociedad la invención del rayo láser, empleado tanto en la transmisión de datos como en operaciones quirúrgicas, entre otras muchas aplicaciones. En el 2015, muere el científico estadounidense Charles Townes a los 99 años de edad. En 1964 recibió el premio Nobel de Física junto a los rusos Nikolay G. Basov y Aleksander M. Prokhorov “por sus trabajos en electrónica cuántica que condujeron a la construcción de instrumentos basados en los principios del máser y del láser”. Además, Townes impulsó la astronomía de radio e infrarroja, descubriendo en el espacio interestelar la existencia de moléculas de agua y amoniaco. Townes tenía unas creencias religiosas que son infrecuentes entre los científicos: era cristiano ferviente con una fe sin fisuras en el diseño inteligente y en la intervención divina en los actos cotidianos de las personas. Por la defensa de estas ideas obtuvo el premio Templeton, mejor dotado que el Nobel.

El premio Nobel de Física del 2015 lo consiguieron el japonés Takaaku Kajita, nacido en 1959, y el canadiense Arthur McDonald, nacido en 1943. El primero trabaja en el detector de neutrinos Super Kamiocande, situado a 1000 metros bajo tierra, y el segundo en el Observatorio de neutrinos de Sudbury, situado en una antigua mina de níquel a 2000 metros de profundidad. Ambos detectores están llenos de agua pura y contienen el gran número de fotomultiplicadores necesario para detectar los elusivos neutrinos. Estos investigadores y sus numerosos equipos pretendieron encontrar la justificación al hecho de que se observaba un porcentaje de detecciones de neutrinos inferior al esperado. Conocían la existencia de tres tipos de neutrinos: muon, electrón y tau, y sabían que sólo los electrónicos eran detectables, por lo que dedujeron que estos mutaban durante su desplazamiento a las otras dos formas. Como esta transformación sólo es posible si las partículas tienen masa, la conclusión es clara: ¡los neutrinos pesan! ¿Cuánto?

El premio Nobel de Medicina o Fisiología del 2015 se lo concedieron, como es usual últimamente, a tres investigadores: a la china Tu Youyou, nacida en 1930, por su éxito en combatir la malaria con artemisinina obtenida de una especie de ajenjo chino (aunque parece que las bacterias tienden a desarrollar resistencia); al japonés Satoshi Omura, nacido en 1936, de la Universidad Kitasato, y al irlandés William Campbell, nacido en 1930, por el empleo de la ivermectina producida por bacterias del suelo para combatir enfermedades producidas por gusanos: la elefantiasis deformante y la oncocercosis o ceguera de los ríos.

El premio Nobel de Química del 2015 se lo concedieron a tres investigadores de distintas nacionalidades que trabajan en EEUU estudiando cómo reparan las células las mutaciones que sufre el ADN durante la división celular. Una acumulación de errores puede generar, por ejemplo, cáncer; si se logra inhibir el mecanismo de división, se puede reparar la célula. El sueco Thomas Lindahl, nacido en 1938, y Aziz Sancar, nacido en 1946 y segundo premio Nobel turco tras Orhan Pamuk, emplearon enzimas para cortar trozos del ADN dañado sin que esto impida que el sistema siga funcionando, mientras que el estadounidense Paul Modrich, nacido en 1946, trata de corregir los errores durante la división.

Oliver Sacks

En el año 2015 muere en Nueva York el neurólogo Oliver Wolf Sacks, nacido en Londres en 1933. Sus padres eran médicos judíos y uno de sus tíos era fabricante de bombillas con filamento de wolframio. Este tío fue el que despertó en el niño Oliver la afición por la química, como nos contaría en el libro de memorias publicado en el 2001 ‘El Tío Tungsteno. Recuerdos de un Químico Precoz’. El tío del wolframio le enseñó a Oliver (¡que también se llamaba Wolf!) su gran colección de metales y le hizo un experimento: limpió con mercurio la ligera capa de óxido que recubría y protegía un alambre de aluminio para observar la rápida y completa oxidación posterior del metal. El asombro llevó al niño a aprender los nombres y propiedades de los metales, así como de los minerales de los que eran extraídos. Los padres permitieron a Oliver usar una habitación de la enorme casa familiar como laboratorio y los tíos le suministraban aparatos y productos químicos, ¡incluso peligrosos y tóxicos, venenos como el cianuro potásico! ¡Aquellos años tan permisivos! (El adolescente moreno, es decir, el que esto escribe, tuvo que desarrollar su vocación con medios muy inferiores). Así, Oliver comenzó a hacer las adictivas cristalizaciones (a un alumno del pelicano, es decir, del que esto escribe, le amenazaron con echarle de su casa si no dejaba de emplear los cacharros de la cocina y colocarlos en los sitios más recónditos para obtener compuestos cristalinos), a fabricar volcanes de dicromato amónico, a obtener compuestos coloreados como el azul de Prusia, a explorar las reacciones exotérmicas como la combustión del magnesio, a echar al agua trozos de sodio ¡y de potasio, rubidio y cesio, cuenta! para observar las violentas reacciones y sus diferencias. (Incluso dice que echó ¡kilo y medio de sodio! a un estanque de Highgate: o lo soñó o salió en los periódicos narrando el espanto de la gente por las llamas que salían del agua). Tras la lectura de los experimentos del químico poeta Humphrey Davy, el niño Oliver también hizo electrólisis para obtener gases y metales, y mediante otras lecturas se adentró en la producción de compuestos odoríferos, como el destilado de lavanda o el aroma de peras, de suaves olores, o de sulfuros, seleniuros y telururos de hidrógeno, tóxicos y apestosos. (El doctorcito moreno, es decir, el que esto escribe, también estuvo involucrado en el estudio de los aromas de frutas y constató – él y los que estaban a su alrededor – la peste asquerosa que emanaba de los ácidos butanoico y pentanoico). El niño jugó con todo lo que caía en sus manos o en sus lecturas, con los colores de los elementos a la llama y con un pequeño espectroscopio que le regaló su tío. En el libro, el viejo Sacks se dedica a desarrollar, paralelamente a sus hazañas infantiles, una minihistoria tanto de la química de los primeros tiempos, como de las radiaciones, de la radiactividad, de la estructura atómica y de la energía de las estrellas. Al niño Oliver le abandonó la química a los catorce años, cuando comenzó a seguir las aburridas enseñanzas regladas. Mucho más tarde, a los sesentaicuatro años de edad, Sacks recibió un regalo de su amigo Roald Hoffmann, químico teórico ganador del premio Nobel en 1981: una gran tabla periódica con fotografías de los elementos, un catálogo que indicaba donde adquirir productos y un trozo de tunsgteno (wolframio) sinterizado. El regalo activó los recuerdos de Sacks, que se puso a estudiar química y a escribir el libro. Además, colocaba sobre su escritorio una muestra del metal cuyo número atómico coincidía con los años que iba cumpliendo: 74 wolframio, 75 renio, 76 osmio…Sacks murió a los 82, número atómico del plomo, pero claro, en el plomo acaban las series radiactivas.
Oliver Sacks se licenció en biología y fisiología a los 21 años y se especializó en cirugía, siguiendo la tradición materna, a los 25. Dos años después estaba en Montreal y poco más tarde en la UCLA. A los 32 trabajaba en Nueva York como neurólogo, profesión en la que permaneció de por vida. Sacks fue contratado por un hospital o manicomio para atender a los enfermos de Parkinson con su nefasta secuela: la encefalitis letárgica, una inflamación del encéfalo que produce la muerte o, en los supervivientes, una semiinconsciencia próxima a la catatonia. Se suponía que la enfermedad era originada por el virus de la llamada ‘gripe española’ de 1918, que afectaba a la ‘substancia nigra’ del cerebro, produciendo en ella degeneración de neuronas: como la destrucción de células se desarrolla a lo largo de los años, los síndromes postencefálicos pueden manifestarse años después de la lesión original. (Actualmente se especula que la encefalitis letárgica es producida por una reacción autoinmune ante una bacteria mutada). Sacks publicó en 1973 un libro de unas seiscientas páginas, ‘Despertares’, en el que curiosamente tan sólo citaba el virus un par de veces: no buscaba el origen, sino la terapia, un tratamiento con levodopa administrada a cada enfermo en dosis personalizadas. El libro es un anecdotario clínico en el que el autor nos cuenta pormenorizadamente cómo los enfermos se despiertan de su letargo: desafortunadamente durante un breve tiempo. Y es que parece imposible erradicar una enfermedad sin conocer sus causas para poder atacarlas. Sacks se golpeaba contra un muro porque empleaba tan sólo el arte (triste) de la medicina. Harold Pinter escribió una obra de teatro inspirada en ‘Despertares’ que interpretó la celebrada Judi Dench, pero mayor fama alcanzó la película dirigida por Penny Marshall: Sacks se asombraba de la capacidad de estudio y concentración de Robert de Niro en el papel de uno de los enfermos por el que optó al Óscar y de la perfecta mímesis que hizo Robin Williams del propio Oliver.
Oliver Sacks confesaba ser un escritor compulsivo. Llenaba cuadernos de notas que le servían después para publicar libros. En ellos, nos cuenta su temprana afición por la biología impulsada por un profesor y por el ‘Cannery Row’ de John Steinbeck y enfocada al estudio de los inteligentes cefalópodos que, ellos sí y no las familias reales, tienen sangre azul porque en vez de hierro captan el oxígeno mediante el cobre contenido en sus moléculas hemo. Asimismo, en su ‘Diario de Oaxaca’ nos cuenta una excursión en busca de helechos arborescentes, plantas criptógamas que tienen los órganos reproductores, esporangios con esporas, ocultos en la parte inferior de los frondes u hojas fértiles, al contrario de las plantas con flores, fanerógamas, que exhiben impúdicamente sus órganos sexuales y sus colores para atraer a los insectos y aves. Pero la mayoría de los libros que nos legó Sacks están relacionados con el cerebro. Su afición por la música, que le llevó a interpretar partituras al piano, se tradujo en la escritura de un libro de éxito: ‘Musicofilia. Relatos de música y el cerebro’. De su trabajo como neurólogo extrae muchos casos extraños y sorprendentes que nos detalla pormenorizadamente en varios libros: un cirujano con síndrome de Tourette (con tics convulsivos, mímica y maldiciones involuntarias como algunos despertares de la encefalitis letárgica) que operaba sin problemas; un pintor ciego al color; otro capaz de pintar de memoria con total exactitud; autistas prodigiosos llamados ‘idiotas sabios’; enfermos de Parkinson, de ELA, de agnosia visual, etcétera. Todos sus libros tuvieron grandes ventas, fueron traducidos a muchos idiomas…y tuvieron fuertes críticas; alguien dijo, parodiando el título de una de sus obras, que Sacks fue “el hombre que confundió a sus pacientes con una carrera literaria”.
Oliver Sacks tenía una personalidad excesiva. Cuando su madre conoció que era homosexual le recitaba el levítico: “No te acostarás con varón como con mujer: es abominación”; y él contestaba que el sexo, la religión y la política eran capaces de despertar sentimientos irracionales. Tuvo ligues homosexuales hasta que llegó el escritor, actor y director de cine, nacido en Nueva York en 1948, Billy Hayes, famoso porque contó su prisión y fuga de Turquía por contrabando de hachís en la novela ‘Expreso de Medianoche’, llevada al cine por Oliver Stone como guionista y Alan Parker como director. Hayes acompañó a Sacks hasta su muerte. Que éste usó en exceso su cuerpo lo demuestran los miles de kilómetros que recorrió en moto, el asiduo ejercicio de la natación de fondo, el culturismo y el levantamiento de pesas, donde obtuvo un record, todo ello adobado, confiesa, con el consumo moderado de porros con anfetamina. En el ejercicio de su profesión tuvo relación con muchas personalidades: con Aldous Huxley, el autor de ‘Mono y Esencia’, al que describe como un esqueleto de pelo largo; con Arthur Koestler, judío lituano que escribió ‘Del Cero al Infinito’; con Burrhus Skinner, el conductista al que interrogaba sin recibir contestación sobre lo que había entre el estímulo y la respuesta; con su ‘hermano’ S. Jay Gould, el del equilibrio puntuado de la evolución, que tiene lugar de meseta estable a meseta estable; con Francis Crick, codescubridor de la estructura del ADN, ahora dedicado a investigar la base biológica de la conciencia; con Gerald Edelman, para el que hacía trabajo de campo a fin de establecer una visión global de la mente y la conciencia. Oliver Sacks se autocriticaba diciendo que “los neurólogos nos contentamos con la fenomenología de la enfermedad o el daño cerebral y no dedicamos mucha reflexión a los mecanismos precisos involucrados”. Se consideraba un viejo judío ateo que era inútil como investigador. Enfermó de un melanoma ocular que, al final, se le complicó con un cáncer de hígado. Durante esos nueve años se sintió vivo y escribió libros y la autobiografía ‘En Movimiento. Una Vida’, pero deseaba vivir bastante para conocer los avances de la física nuclear y la resolución del problema de cómo el cerebro produce la conciencia. Sabe que va a morir y quiere que le lleven en una silla de ruedas hasta un paraje en el que pueda contemplar en sus últimos momentos el cielo salpicado de estrellas.

Notas sobre la transmisión de creencias religiosas

Los neandertales, que dominaban Europa hace 45.000 años, eran enterrados con instrumentos que podían ser usados en ‘la otra’ vida ¿Esperaban lo sobrenatural? Los antropólogos dicen que sus cráneos eran mayores que los nuestros, por lo que posiblemente nos superaran en capacidad intelectual. Cinco mil años después no quedaba de ellos más que las huellas genéticas que habían dejado en su cruce con los cromañones.

El llamado ‘animismo’ consistió en dotar de espíritu, además del Sol y de las estrellas, a los vientos, nubes, ríos, árboles y otros objetos que representaban un papel en el universo junto a los animales y las personas. Posteriormente, esta visión se transformó en un politeísmo: todos los vientos o todos los bosques se agruparon bajo dioses particulares y estos acabaron siendo dirigidos por un dios único en el monoteísmo.

La cultura egipcia es muy antigua. Blasco Ibáñez dice que la esfinge tiene más de 7000 años, cuando Adán y Eva aún no estaban en el Paraíso. Los egipcios eran politeístas, salvo en el breve paréntesis de monoteísmo que el faraón Akhenatón, marido de Nefertiti, concedió al dios Atón. En la mayoría de las Dinastías egipcias, el Faraón (La Gran Casa) era el representante vivo de todas las divinidades y, con el dios Ra, hacía salir el Sol por las mañanas. La monarquía divina consolidó a Egipto como nación.

El ‘hinduismo’ exhibe una trinidad de dioses: Siva, el destructor y reproductor, Vishnú, el conservador, y Brahma, el creador. La casta superior, sacerdotal, adora a Brahma como el dios principal, y los demás hindúes adoran a Siva y a una de sus esposas, Kalí, mientras que Vishnú tiene menos devotos. La tradición está reflejada en los libros védicos, de los que el Upanishad tuvo influencia en las religiones del Oriente Medio. Herejías del hinduísmo fueron los sijs, el jainismo y el budismo. Los sijs (o sikhs), que no son vegetarianos como los brahmanistas y comen carne, son fuertes soldados. Los jainistas tienen prohibido dañar a cualquier ser viviente. Buda nos informó de que el alma no existe, el karma es la energía que sobrevive al hombre cuando muere y conecta esta vida con la siguiente. Al Buda, un pensador razonable, dice E.O.James, le fueron transformando en divino, en el Salvador sin pecado, concebido sobrenaturalmente y nacido de madre virgen.

En China se creía que Pauku, el primer hombre, había vivido hace más de dos millones de años en nuestra Tierra, alrededor de la cual gira todo el universo. Taoísmo, confucianismo y budismo son, o eran, las religiones mayoritarias en China. El Tao es la naturaleza, morir es regresar al hogar, a la casa paterna, a la corriente que fluye eternamente. Con el filósofo contemplativo Lao-Tse el taoísmo devino en alquimia, supersticiones y magias. Los dioses del taoísmo constituyen una trinidad: nombrados por orden de mayor a menor poder son Yu Huang, el Emperador de Jade, Dios Supremo; Ta Chung, rector de los principios opuestos yin y yang; y Lao-Tse, nacido de virgen, el expositor de la doctrina del Tao. Un siglo después de Lao-Tse apareció, hacia el año 500 a.C., el legislador, también nacido de virgen ¡cómo no!, Confucio (Kung-Tse o vaya usted a saber) que enseñaba a ser útil a la sociedad, a contribuir a la felicidad de todos, a pagar la bondad con la bondad y la maldad con la justicia.

En Japón, la religión nacional es el sintoísmo, cuya esencia es el culto a los antepasados: las almas de los muertos viven alrededor de sus descendientes; todos los japoneses serán dioses cuando mueran e influirán en las acciones de sus familiares. El budismo japonés, muy extendido, tuvo que adaptarse al sintoísmo. Japón disfrutaba de una monarquía divina, pero Hiro Hito, después de la derrota sufrida en la Segunda Guerra Mundial, repudió la divinidad del Mikado, es decir, su propia divinidad.

En Babilonia, la Mesopotamia que estaba ubicada hacia la actual Bagdad, reinaba hace unos 1700 años a.C. Hammurabi, con su código y su dios Marduk. Los libros babilónicos influyeron en los de la Biblia de los hebreos, vecinos del norte. Zoroastro o Zaratustra nació en la zona de Teherán (Irán) en el 628 a.C. enviado por su dios único Ahura Mazda, a quien estaba subordinado el combate universal entre el bien y el mal, entre ángeles y demonios. El mazdeísmo enseñado por Zaratustra, recibido mediante una visión directa del dios, aseguraba que los que viven la vida honesta de la agricultura, tan necesaria para el país, colaboran a la victoria del bien. Tras la muerte, las personas se verían sometidas a un juicio individual y podrían ir al cielo pasando a través de un puente ancho, o al infierno ardiente a través de un puente tan estrecho como el filo de una navaja, o al limbo situado entre el cielo y la tierra. Estarían todos en sus puestos hasta el nuevo juicio al final del mundo. Con la evolución del mazdeísmo, los espíritus primigenios se transformaron en dioses opuestos: Ormuz, creador del bien y Arhimán, creador del mal, incluso se acabó esperando un Mesías nacido de virgen. Tras la invasión del islam en el siglo VII d.C., del mazdeísmo no quedaron más que unos pocos parsis que huyeron a India.

La influencia persa en el Hebraísmo se manifiesta en los períodos de ultratumba: cielo, infierno y juicio final. La influencia grecorromana fue decisiva, ya que los romanos acabaron con los saduceos (la clase sacerdotal) y con los zelotes, los herodianos y los esenios; sólo quedaron los fariseos (escribas y rabinos), no involucrados en política, que fueron los perpetuadores de la observancia del Sábado, la circuncisión y la creencia en la resurrección de los muertos. La Torá es la autoridad suprema. En el Talmud llamado babilónico están reguladas las costumbres. La Cábala es una compilación de comentarios místicos al Pentateuco. La Biblia, El Libro revelado por Yahvé, es objeto de tanta veneración en el mundo cristiano como de centenares de críticas inmisericordes, por ejemplo: “Caín había fundado una ciudad, una historia imposible, pero eso dice la Biblia, y había tenido descendientes, uno de los cuales era Túbal, primer poblador de España”. O: “¿Qué comían los herbívoros recién salidos del arca de Noé? ¿Y los leones?”. Para los judíos, el Mesías era un mensajero, no el hijo de Dios, era el que establecería un nuevo orden. En la actualidad, millones de judíos, merced al triunfo del nacionalismo, han vuelto a la Tierra Prometida.

Las religiones ‘mistéricas’ mediterráneas, con sus ritos iniciáticos llamados misterios, pretendían la unión con una divinidad que había vivido en la Tierra, muerto y resucitado, mediante purificaciones, mortificaciones y asistencia a representaciones dramáticas que se transmitirían a la Pasión católica. El propósito de estas actividades era: “Tú serás dios, en lugar de mortal”. Existieron dos grupos de estas religiones: las griegas, con los cultos a Dioniso y Orfeo, y las orientales, con el culto, entre otros, al frigio Atis, el compañero de la diosa madre Cibeles, que tuvo muerte y resurrección mística que se celebraba con comida y bebida sacramentales. Las religiones mistéricas se extendieron por toda Europa a través de Roma. El dios pagano Mitra, de origen hindú y después persa, fue predilecto de los legionarios romanos, los cuales, al recibir un bautismo de sangre de toro, aseguraban la inmortalidad de su alma.

La influencia de los filósofos griegos en la posteridad fue poderosa. Platón enseñaba que Dios es la realidad responsable del movimiento ordenado del universo y para Aristóteles Dios es el primer motor, la causa primera y final de todas las cosas. Después de ellos, Plotino hablaba del Absoluto Inmutable, San Agustín de la Encarnación y Santo Tomás aunaba el teísmo hebreo y cristiano. No obstante, la religión grecorromana siguió siendo politeísta en sus cultos paganos, como lo sigue siendo el catolicismo actual con sus santos y procesiones.

El origen y desarrollo del cristianismo está expuesto en el Nuevo Testamento. Aunque hay opiniones clamando que “los Evangelios son relatos legendarios sacados de las mitologías y los ritos mistéricos conocidos en el Mediterráneo”, esta es una postura simplista que precisa un estudio histórico. Según los Evangelios, Jesús nació cuando aún vivía el rey Herodes; como este murió en el 4 aC, la fecha actualmente aceptada de su nacimiento debería atrasarse. También hay controversia sobre su lugar de nacimiento: si sus padres vivían en Nazaret resulta muy difícil que se trasladasen a Belén para formalizar un censo del que no existen datos históricos, pero era obligado que naciese en Belén si era el Mesías. Asimismo, la supuesta matanza de los niños de Belén que hizo escapar a la Sagrada Familia, tiene visos de leyenda inspirada en la salvación de Moisés. Los Evangelios admiten que Jesús tuvo cuatro hermanos y tres hermanas, pero no justifican su conexión con la Virgen María. Juan el Bautista consideró públicamente a su primo Jesús como el Mesías: con el bautismo comenzó su actividad predicadora. En Jerusalén, los saduceos, casta sacerdotal, y los fariseos, sabios santos, unos con pocos ritos y los otros con muchos, se turnaban en el poder; ellos y Jesús propugnaban toda la ley mosaica, toda la creación la realizó Yahvé en beneficio de Israel. Así, Jesús fue un nacionalista que predicaba para los judíos, “con un feroz sentimiento contra los ricos”: “Es más difícil que un rico entre en el reino de los cielos que un camello pase a través del ojo de una aguja” (con todas las matizaciones que se quieran). Los ilustrados fariseos y escribas menospreciaban a Jesús por ser carpintero y por ser galileo; además, tuvo once discípulos galileos y un posible zelote (Judas, de esa estirpe radical) que no respetaban el Sábado. Cuando Jesús entró en Jerusalén a lomos de un asno la gente le aclamó como Mesías, como rey de los judíos, y él lo admitió. Detenido con nocturnidad al ser identificado por Judas y tras una breve pelea en la que Simón Pedro cortó oreja, fue llevado ante Caifás, el sumo sacerdote, y Jesús se declaró Mesías, por lo que la condena debía ser de muerte. Pero como la sentencia definitiva y la orden de ejecución eran jurisdicción del gobernador romano, éste, al parecer no muy convencido, optó por preguntar al pueblo (¡sería un pueblo formado por fariseos y escribas!) que eligiese para ser liberado entre Jesús y Barrabás, un zelote asesino. Ante la decisión de la gente de liberar a Barrabás (¡te la metieron doblada, gobernador!), Pilato se lavó las manos. (Andando el tiempo, Poncio Pilato fue canonizado por la Iglesia abisinia y su mujer, Claudia Prócula, ambos conversos, por la Iglesia ortodoxa griega). En consecuencia, Jesús, que se había declarado rey de los judíos (Mesías), fue crucificado, una sentencia con la que el Imperio Romano ejecutaba a los rebeldes, así rezaba el cartel que clavaron en su cruz. Según esto, ¿eran vulgares ladrones Dimas y Gestas? Por otra parte, ¿traicionó el radical Judas Iscariote a Jesús por no levantar al pueblo contra los romanos y decir “dad al César lo que es del César”?
El primer Evangelio lo escribió Marcos, un posible discípulo de Simón Pedro, hacia el año 70 dC y es principalmente una exposición de los milagros de Jesús. El segundo, escrito hacia el año 75 por el publicano Mateo, que abandonó su tarea de recaudador de impuestos de Roma para seguir a Jesús, está dirigido a los judíos con múltiples citas del Antiguo Testamento. El tercero, escrito hacia el año 80 por Lucas, un médico gentil compañero de Saulo Pablo que también escribió los Hechos de los Apóstoles en esas fechas, está ya más dirigido a los gentiles conversos. El cuarto, escrito hacia el año 100 por Juan el Presbítero o el Mayor (aunque aún se defiende que su autor fue el apóstol Juan Zebedeo, extremadamente longevo) y está dirigido a los gentiles. En los sucesivos Evangelios va aumentando el énfasis en la divinidad de Jesús. A lo largo del último, el de Juan, es ya una figura divina; además, los gentiles comienzan a acercarse al Maestro, porque ha sido enviado para todo el mundo, y los judíos a alejarse de él. “Yo y el Padre somos una misma cosa”, pone Juan en boca de Jesús.
En los Hechos de los Apóstoles se cuenta la ascensión (autopropulsada, dicen los malos) de Jesús al cielo a la vista de los doce apóstoles (tantos como tribus de Israel, Judas ha sido sustituido) cuarenta días después de su resurrección. Diez días más tarde, en Pentecostés, el Espíritu Santo dispensó a los apóstoles el don de lenguas (glosolalia), aunque sólo hablando arameo y griego podrían ser entendidos en el territorio que pretendían evangelizar. Pero los Hechos son, sobre todo, la vida de Saulo Pablo como misionero narrada por su médico, el evangelista Lucas. Saulo, judío de Tarso, nacido el 10 dC, fariseo, ciudadano romano y tejedor de oficio, persiguió a los partidarios de Jesús y fue uno de los que lapidaron al protomártir Esteban. En el año 37, yendo hacia Damasco a continuar la persecución, cuenta que tuvo un éxtasis (¿epiléptico, ya que padecía esta enfermedad?), vio a Jesús resucitado y se convirtió. Enterado de que en Antioquía se habían producido conversiones de gentiles que adoptaron el nombre de cristianos, Saulo marchó allí y a Chipre, donde convirtió al procónsul romano eximiéndole de la circuncisión y de otras tradiciones judías como las de la alimentación. Al aplicar estos criterios a todos los gentiles conversos, el cristianismo fue transformándose en una en una religión gentil. Está admitido que el escrito cristiano más antiguo, datado hacia el año 50 dC y, por tanto, anterior a los Evangelios, es la epístola de Pablo a los tesalonicenses. En dicha carta y en las posteriores, Pablo predicó la convivencia en caridad (amor) entre judíos y gentiles conversos, pero no hizo manifestación alguna contra la esclavitud: el siervo debe obedecer al amo y este debe comportarse con humanidad. Además, sentó las bases de una Iglesia con obispos, sacerdotes y diáconos. También insistió en la segunda e inminente venida de Cristo: “Descenderá, los muertos resucitarán y los vivos seremos arrebatados a una zona intermedia entre el cielo y la tierra”; por lo que parece, Pablo creía que estaría vivo en el fin de los tiempos. Claro que esa inminencia tuvo que ser matizada muchos años después de su muerte: “delante de Dios, un solo día es como 1000 años” (por ejemplo, en la creación). Pablo consiguió huir de Roma tras el incendio y durante la persecución de los cristianos ordenada por Nerón en la que Pedro fue ejecutado, murió hacia el 67 ó 68, dejando dicho que “si no hay resurrección, si Cristo no resucitó, todo el cristianismo se desmoronaría”.
En el año 132 tuvo lugar la gran rebelión judía contra Roma y en el 135 desapareció la nación. El cristianismo, ya puramente gentil, celebró, en el 325, el concilio de Nicea, patrocinado y dirigido por el emperador romano Constantino I, mitraísta, a instancias del obispo cordobés Osio, en el que se instituyeron las bases teológicas y ordenancistas de la estructura piramidal de la Iglesia: Jesucristo, Redentor e Hijo de Dios en la Trinidad, la resurrección, el bautismo, la eucaristía… Después, la Iglesia sufrió muchas herejías y divisiones: en 1054 el cisma Oriente – Occidente entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa; en 1378 el cisma Roma – Avignon con dos Papas, Urbano VI y Clemente VII, que al excomulgarse mutuamente excomulgaron a toda la cristiandad; en 1517 la Reforma de Lutero que con sus múltiples herejías y con su interpretación individual de las Escrituras dio lugar a las muchas sectas protestantes… La Contrarreforma del concilio de Trento celebrado en 1545 propugnó la supremacía de la Santa Sede, que años después se dedicó a proclamar dogmas de fe: En 1854, el de la Inmaculada Concepción, que obliga a los católicos a creer que María, madre de Jesús, concibió por obra y gracia del Espíritu Santo, sin intervención humana, sin semen (¿Con el Espíritu Santo en forma de paloma?, los malos le llaman pichón). En 1950, el dogma de la Asunción de la Virgen en cuerpo vivo, pues nació libre del pecado original. (Los malos dicen que asunció, porque no subió a los cielos autopropulsada sino atraída). (Y otros racionales, con respecto a los míticos Adán y Eva, unos ejemplares sapiens sapiens millones de años posteriores a Lucy, dicen: “¿Qué culpa tengo yo de un pecado cometido por otra persona mucho antes de que yo naciera”?) En 1870, el humilde Papa Pionono declaró el dogma de su Infalibilidad Papal, con lo que se coronaba como líder mundial de opinión. Algunos intelectuales tiran por elevación, como Borges: “La teología, una de las ramas más frondosas de la literatura fantástica”; y Mark Twain: “La fe es creer en lo que sabemos que no existe”; y Diderot: “Un Dios que deja matar a Dios para aplacar a Dios”. En el Segundo Concilio de Nicea, celebrado en el año 787, se proclamó que “las reliquias han de ser colocadas en todas las iglesias, ninguna iglesia ha de ser consagrada si no tiene reliquias”, y los malos no pierden la ocasión de hacer recuento: sólo de las reliquias de Jesús existen treinta clavos de la cruz, veinticuatro santos prepucios del Bebé, más de quinientos dientes de leche del Niño, cientos de astillas del lignum crucis, hidrias de las bodas de Caná que empleó Jesús para transformar agua en delicioso vino, flagelos, coronas y cientos de espinas, lanzas de San Longinos que apetecieron Himmler y Hitler, griales como el que buscaron los caballeros del mítico rey Arturo, etcétera. Es famosa la Santa Faz o pañuelo de la Verónica (torera), santa destituida con el que enjugó el Santo Rostro de Jesús, del que se hicieron muchas copias; pero la estrella entre los tejidos relacionados con Jesús es el Santo Sudario de Turín en el que, dicen, fue envuelto su cadáver: sorprendentemente, un fotógrafo que estaba trabajando con el lienzo descubrió que escondía un negativo en el que aparecía una figura de cuerpo entero delgada y torturada con un rostro barbado ¡Jesús! La sábana fue sometida a múltiples pruebas hasta que los malos pidieron que se datara el lienzo con el método del carbono 14 resultando que el tejido era de entre 1260 y 1390, fechas coincidentes con la de la aparición de la sábana. ¿Quién hizo esa obra extraordinaria? ¿Un alquimista adelantado a su tiempo? ¿Leonardo Da Vinci u otro tipo genial utilizando una tela antigua y dando el cambiazo? A día de hoy, la Iglesia Católica no ha pedido disculpas por todas las mentiras recaudatorias y las fantasías hipócritas que ha ido construyendo, lo que sí se dijo en el Concilio de Trento es que no es necesaria la certeza de que una reliquia sea auténtica para adorarla.

El Islam es la religión del Corán, el libro sagrado dictado en árabe por Alá al profeta Mahoma. La conexión de las creencias islámicas con las del hebraísmo y el cristianismo son obvias, al menos en la forma. Por ejemplo, el profeta hebreo Abraham habría reconstruido el Santuario de la Kaaba e instalado en él la piedra negra caída del cielo en tiempos de Adán y Eva, por lo que el Islam lo considera profeta, al igual que a Jesús de Nazaret. Mahoma (570 – 632) había sido visitado en sueños por el arcángel Gabriel para anunciarle la revelación de Alá. Una de sus mujeres era la cristiana egipcia María la Copta. Mahoma subió a los cielos desde el monte del templo de Jerusalén, lugar donde Jesús había predicado. Estas y otras coincidencias pueden considerarse anecdóticas, pero como dice E.O. James “si no fuera porque es revelado, el Islam podría ser tachado de herejía hebraica o cristiana”. Lo cierto es que Mahoma hizo salir al pueblo árabe del animismo y el politeísmo, imponiendo, de hecho, un monoteísmo más radical y quizá por ello más inhumano que otras religiones. La liturgia del Islam es muy sencilla, ya que está basada en los cinco pilares: profesión de fe “no hay más dios que Alá y Mahoma es su enviado”; oración colectiva cinco veces al día; limosna para el sostenimiento de las mezquitas y el cuidado de los enfermos y ancianos; Ramadán (ayuno); y peregrinación a la Meca. Con respecto a la escatología (vida de ultratumba) el Islam cree en un solo cielo y en siete infiernos receptores de musulmanes infieles, judíos, cristianos, sabeos (de Saba, hoy Yemen), magos, idólatras e hipócritas. Además del Corán, los fieles deben cumplir las tres mil tradiciones (hadices) confirmadas como procedentes del profeta, son las costumbres que se esfuerzan por satisfacer los ortodoxos (sunníes). Algunas son tan curiosas como las que prohíben orinar sujetándola con la mano derecha (los hombres, claro) y defecar de cara o de espaldas a la Meca, aunque hay quien razona que Mahoma prohíbe el zumo fermentado de la uva, pero que hay bebidas alcohólicas, como la cerveza y el whisky, que no proceden de tal zumo.

De los cielos y de los infiernos

Los modelos de cielo inventados por las diversas religiones son variados, nos cuenta la Britannica. El cielo chino primitivo (Tian) era el guardián de las leyes morales del hombre y físicas de la naturaleza. En el hinduismo hay varios conceptos: por ejemplo, los seguidores de Visnú creen en un cielo en el que vivirán en la luz eterna. Para los budistas ortodoxos el cielo es el Nirvana, la extinción de los deseos. En el Antiguo Testamento, el cielo es la creación y la residencia de Yahvé y los fieles israelitas, tanto los buenos como los malos, reposarían tras su muerte en el submundo sin pena ni placer; pero más tarde los exégetas consideraron que los justos resucitarían para vivir con Dios. En el cristianismo, el cielo es el destino de los seguidores de Cristo, aunque hoy en día el cielo se considera un estado de vida en Cristo, signifique esto lo que signifique, más que un lugar al que van los elegidos tras la muerte. En el Islam, el cielo es un lugar de alegría y felicidad para los fieles musulmanes según el deseo de Alá; pero todos deben pasar a través del infierno para alcanzar el cielo.
Para las diversas religiones, los infiernos son lugares o estados en que se encuentran los espíritus demoníacos y las almas condenadas al castigo después de la muerte. Algunas consideran que son regiones tórridas situadas en el subsuelo y para otras son zonas heladas y frías. En el hinduismo, los veintiún infiernos no son más que etapas de las que pueden volver las almas, aunque hay algún infierno habitado por demonios que torturan a los malos hasta que cumplan por sus pecados. En el zoroastrismo, las almas pasan tres noches de espera antes de que sus hechos sean pesados: si los buenos hechos pesan más, van al cielo y si no, al infierno, un lugar helado y fétido donde estarán hasta la resurrección; en caso de empate, van al purgatorio a pasar frío y calor. El budismo considera que los múltiples infiernos son el cosmos, donde los cinco sentidos pueden experimentar sensaciones. Para los taoístas, los pecadores tienen un periodo de castigo en uno o varios infiernos que pueden ser modificados, después se preparan para su renacimiento y se integran en la rueda de la transmigración que los lleva a su nueva existencia. El judaísmo traspasó al cristianismo el concepto del castigo eterno para pecadores y ateos, un castigo terrible para los no arrepentidos. Para el islam, el infierno es un cráter enorme de fuego bajo un estrecho puente que las almas deben pasar para alcanzar el paraíso; los condenados caen, a menos que Alá decida otra cosa.

Cielos e infiernos inventados, supuestos, soñados, ¿revelados? Hasta que llegó Emanuel Swedenborg, quien dejó escrito en su gruesa obra Del Cielo y del Infierno: “Yo fui conducido por el Señor a los cielos y a otros planetas. Yo lo he visto. Esto sucedió a mi espíritu, mientras que mi cuerpo permanecía en el mismo lugar. He hablado con los ángeles y he estado trece años viendo lo que hay en el cielo y en el infierno”.
Emanuel Swedenborg (1688, Estocolmo – 1772, Londres), hijo de un profesor de teología y obispo, estudió matemáticas y ciencias naturales y poseía una rara habilidad mecánica que le sirvió para dar ideas de cómo construir (¡a principios del XVIII!) submarinos y aeroplanos. A los treintaitrés años ya tenía publicaciones en física, química y álgebra y a los cuarentaiséis hablaba de átomos, núcleos y electrones con otros nombres (La materia consta de partículas indefinidamente divisibles que están en constante movimiento de rotación; además, estas partículas están compuestas por otras partículas más pequeñas también en movimiento, decía), así como de la formación de los planetas a partir de las nebulosas. A los cincuentaidós años publicó dos volúmenes en los que estudiaba la anatomía y la fisiología humanas, con especial énfasis en la sangre y en el cerebro a los que intentaba relacionar con el alma. A los cincuentaicinco le llegó la crisis religiosa, con pesadillas eróticas y visiones de Cristo, dedicándose por entero a la teología hasta su muerte.
La imaginación condujo a Swedenborg a ser un adelantado en el campo científico. La imaginación y la disciplina científica le llevaron a planificar un universo posterior a la muerte hecho a su imagen y semejanza y a su entera satisfacción. Hizo exégesis personales de los Evangelios y de la Biblia, que según él, “la Palabra esconde sentidos profundos: no sólo es cierta sino más que cierta”. Ésta es su organización celestial.
“En el centro del cielo, en su interior, está el Señor. El Señor es Jesucristo, Dios único. Le rodean tres cielos: tercero, segundo y exterior. El cielo, en su totalidad y en sus partes, refleja un hombre debido a la naturaleza humano-divina del Señor. El Señor aparece en una forma angélica divina, que es una forma humana”.
“En los cielos están los ángeles y cada ángel es una forma humana perfecta. Yo los he visto, He hablado con ellos. Los ángeles son personas: tienen vestidos, casas y demás. Todo lo que tienen no lo hacen, procede del Señor. No saben lo que es el tiempo o el espacio. Por eternidad perciben un estado infinito, no un tiempo infinito. Para ellos no hay espacio sino cambios de estado. Las comunidades de ángeles más grandes constan de varios cientos de miles de ángeles que comparten un bien semejante pero no una sabiduría semejante. Tienen doctrinas, sermones e iglesias ¡Y qué gran poder tienen! Los he visto derribar montañas y arrojar al infierno centenares de miles de espíritus perversos. Entre los ángeles hay clases: los del tercer cielo son mucho más sabios que los del segundo cielo y estos mucho más que los del primero. Pero su sabiduría es finita, no infinita como la del Señor. El ángel son dos esposos en uno: entendimiento (varón) y voluntad (hembra)”
“El cielo tiene un panorama ameno de montañas y valles. El infierno, de cavernas, simas, ciénagas y chozas. El cielo y el infierno proceden del género humano. Ni los ángeles fueron creados al principio y constituyen el cielo, ni el diablo fue un ángel rebelde arrojado con los suyos al infierno. Existen numerosos planetas habitados y, por tanto, ángeles y espíritus que proceden de ellos.” Como hay tres cielos, hay tres infiernos, opuestos uno a uno. Los diablos, como los ángeles, pertenecen al género humano. Todos los que están en el infierno están entregados a oficios perversos. Se aman a sí mismos y no al prójimo. El fuego infernal es amor a uno mismo, anhelo de hacer el mal. El crujir de dientes es la disputa de las falsas convicciones de cada uno con los demás”.
“El mundo de los espíritus está entre el cielo y el infierno. En cada individuo hay espíritus buenos y malos que nos unen al cielo y al infierno. El mundo de los espíritus es también un estado intermedio después de la muerte. El momento en el que el corazón se para, nuestro espíritu es sacado e introducido en el mundo espiritual, en el que disfrutamos de todos los sentidos, la memoria, los pensamientos y los sentimientos que teníamos en el mundo: no dejamos nada atrás salvo el cuerpo terrenal. Lo que somos después de la muerte depende del tipo de vida que hayamos llevado en el mundo. Entramos en el cielo si nuestro amor es celestial y espiritual, y en el infierno si nuestro amor es carnal y mundano. La mayoría, después de la muerte, van al mundo de los espíritus donde son preparados por los ángeles para el cielo o el infierno. El estado del cielo para el humano es la unión del bien y la verdad en su interior, y el estado del infierno es la unión de la maldad y de la falsedad en su interior”.
¿La mística locura de Emanuel Swedenborg es más aceptable que las anteriores elucubraciones religiosas? Así lo creen sus seguidores de la Iglesia de la Nueva Jerusalem.

Misticismo

El misticismo “se ocupa principalmente de la Realidad, una divina, inherente al mundo de las cosas, vidas y mentes. No puede ser aprehendida sino por quienes, mediante un proceso harto duro, se han hecho amantes, puros de corazón y pobres de espíritu”, es decir, por los santos, profetas, sabios e iluminados. Esta es la definición que expone Aldous Huxley en su libro ‘La Filosofía Perenne’ escrito en 1945 y bien traducido por el escritor catalán exiliado en México C.A. Jordana Maians.
Para Huxley, el misticismo o filosofía perenne es “el máximo factor común de todas las religiones mundiales”. Así, en la mística, la base del universo es el ‘ahora sin tiempo’ del Espíritu divino. La divina base de toda existencia es un Absoluto espiritual, un Dios sin forma. Los humanos no sólo tienen cuerpo y psique, sino también espíritu, que puede vivir en unión con la divina base de su ser. (Por el contrario, para los que no están de acuerdo con esta filosofía no hay otra realidad que el tiempo y el cambio, no existe ese ‘eterno ahora’, ya que los acontecimientos futuros no están determinados).
Los místicos creen que la razón final de la existencia humana es el conocimiento unitivo de Dios. Para lograrlo utilizan la mortificación, un instrumento para eliminar el ‘yo’, rechazar el egoísmo, concentrarse en sí, alcanzar la santa indiferencia, que no es mera pasividad, y descubrir el bien supremo. Emplean la oración, que comienza en petición, continua en aniquilamiento (que no introversión) y acaba en contemplación sin imágenes, eludiendo las distracciones con perseverancia. Consideran valiosos los ritos, sacramentos y ceremoniales desarrollados con fe y devoción intensas por una comunidad de personas que a veces repiten mantras, rosarios o el nombre divino, sea Dios, Amor, Alá u Om. Piensan que los milagros, como la levitación, el éxtasis o los poderes psíquicos, no son sino distracciones u obstáculos a la contemplación. Entienden que la caridad no es limosna, ni el amor sensible de las emociones, sino amor desinteresado, humildad para amar al prójimo como a sí mismo. (Con respecto a la unión con Dios, conviene señalar que Huxley da por sentada la influencia de la mente en la materia, como – dice- ocurre en las autocuraciones, en la caída de los dados o en la levitación ¡hechos que gozan de respetabilidad científica! Por lo tanto, concluye, una mente divina puede decidir comunicarse con mentes finitas y puede crear el mundo. Ignoramos lo que ha pasado en la mente de Aldous).
Los defensores de la filosofía perenne dicen que hay demasiado ruido en la vida moderna; Huxley afirma que “hay falta de amor hacia la naturaleza, dominándola y explotándola, hacia el arte, con la producción en masa, hacia los seres humanos, con la producción, financiación y distribución controladas por una minoría, con las organizaciones nacionales comportándose como ladrones y asesinos…con el afán de poder de los enemigos de la vida recta, con la tecnología y la política como idolatrías modernas y con el sacramentalismo organizado de la casta sacerdotal que conduce a un poder abusivo”. (Pero, acotemos, no todos los grandes hombres son malos. Aun sin ser santos, algunos se niegan a obtener ventajas personales).
En el libro ‘La Filosofía Perenne’ de Huxley y en ‘Mysticism. A Study and an Anthology’, escrito en 1935 por F.C. Happold, se dan una gran cantidad de citas de documentos místicos de todas las religiones y de individuos muy diversos. Veamos algunas. En los Upanishad (hacia 500 a.C.), últimos libros de los Vedas hindúes, se lee: “Dios dentro y Dios fuera. Dentro: en la parte más honda y central del alma. En ese cuerpo tuyo no percibes lo Verdadero, pero ahí está realmente”. Y el filósofo hindú Shánkara (788-820) enseña a sus cuatro discípulos que “la liberación no puede alcanzarse sino por la percepción de la identidad del espíritu individual con el Espíritu universal. Es la ignorancia la que nos hace identificarnos con el cuerpo, el yo, los sentidos. Cuando un hombre cree en los ritos religiosos y en la letra de las escrituras como si fueran sagrados, el conocimiento de la Realidad no puede surgir en él”. Esta es una filosofía de raíces comunes con la rama mística del budismo, el Zen: “El yo advertido en tu más íntima conciencia aparece en su pureza; este es el seno de Buda, que no es el reino de los que se entregan al mero raciocinio”. Que a su vez se engarza con Lao Tse, el mito antiguo: “La práctica del Tao consiste en sustraer día a día hasta que se ha alcanzado la inactividad”.
Plotino (205- 270), el filósofo romano considerado fundador del neoplatonismo es, en palabras de Bertrand Russell, “históricamente importante como una figura que moldea el cristianismo de la Edad Media y la teología católica”. Su adorado maestro, al que no llamaba Platón sino Él, ponía en el diálogo ‘Simposio’ en labios de Diotima lo siguiente: “Al término de la iniciación, percibirá como un relámpago una belleza maravillosa, eterna y exenta de aumento o disminución”. Plotino persigue esa belleza, por lo que denuesta el concepto gnóstico de que el mundo visible es malo, y narra su experiencia del éxtasis: “Muchas veces ha ocurrido: exaltarme fuera del cuerpo en mí mismo; llegar a estar ajeno a todas las demás cosas y concentrado; contemplar una maravillosa belleza; después, más que nunca, estar seguro de la comunidad con el orden más elevado; establecer la vida más noble, adquiriendo identidad con lo divino”. Así contaba Plotino el camino místico de la unión de su alma con la divinidad. (Para Russell, como expone en su ‘Historia de la Filosofía Occidental’, el defecto de la filosofía de Plotino estriba en inducir a los humanos a mirar hacia dentro, porque si miramos fuera vemos las imperfecciones del mundo sensible; una postura subjetiva que tiende a destruir la curiosidad científica).

En la Europa cristiana surgieron muchos escritores, filósofos y teólogos místicos, entre ellos la española Santa Teresa de Ávila y, sobre todos, el abulense San Juan de la Cruz. El hispanista británico Gerald Brenan (don Geraldo), en su biografía de San Juan de la Cruz, dice: “Me pareció que ningún poeta había alcanzado unas cimas tan altas de expresión lírica”. Lo que se cuenta a continuación procede de dicha biografía. Juan de Yepes nació en 1542 en Fontiveros, un pueblecito cercano a Ávila. Su madre, que enviudó pronto, crio a sus hijos en una gran pobreza y, buscando sustento, recaló en Medina del Campo, un gran pueblo donde Juan fue admitido como limosnero de un hospital para sifilíticos. Por su notable afición al estudio le permitieron cursar estudios en un colegio de jesuitas. Una noche, sintiendo su afición a la soledad, se escapó de todo y profesó en un convento carmelita. De ahí pasó a Salamanca y estudió en la Universidad; se dice que entre sus muchas lecturas le pudo influir la teología mística del neoplatónico ‘pseudo’ Dionisio el Areopagita. Fue ordenado sacerdote en 1567 y cantó misa en Medina, en presencia de su madre. En esa circunstancia conoció a Teresa de Jesús, quien había emprendido la reforma carmelita, de la que nacieron los carmelitas descalzos que asumían la pobreza, el retiro, el ayuno y la oración mental (es decir, la meditación y el recogimiento) a fin de conseguir la divina unión. (Los carmelitas ‘calzados’ se habían disipado, incluso estableciendo un negocio de venta de escapularios). Juan, ya ‘descalzo’ fundó un convento en los montes que, por su ejemplo de austeridad, tuvo gran influencia en los pueblos vecinos. Nombrado rector del colegio de descalzos de la Universidad de Alcalá demostró su ineptitud para la acción, lo suyo era la oración, por lo que fue sustituido por Jerónimo Gracián, un joven doctor en teología de cuyas cualidades se había prendado la anciana Teresa. Para paliar las tensiones con el contemplativo Juan, la activa Teresa le nombró confesor de las monjas de Ávila, ya que, para ella, el propio Juan, capaz de tratar casos de histeria, era su mejor confesor. ¿Podría también el ‘medio fraile’ (no llegaba a 1,50 m de estatura) reformar a los carmelitas calzados? Pero estos lo secuestraron, le trasladaron a Toledo y lo metieron en una horrible prisión con mugre y piojos donde Juan de la Cruz sufrió hambre, palizas y llagas durante casi un año, largo periodo de sufrimiento en el que consiguió escribir poesía. Escapado de la cárcel con la ayuda de la Virgen…y de un carcelero, es acogido en la casa de un noble, curado por las monjas y, después, nombrado prior de un convento situado en los montes cercanos al nacimiento del Guadalquivir, donde repone su maltrecha salud y cuida de que los frailes no se excedan en mortificaciones porque “un cuerpo sin fuerza no es capaz ni de orar”. Tanto allí como en Baeza y en Granada, sus siguientes destinos, prosigue escribiendo poesía y prosa. Practica y predica el silencio, la mortificación y la paciencia en el sufrimiento, vaciando la mente de todo lo que no sea amor a Dios; aunque simultaneaba la oración con paseos que le permitían alabar la naturaleza y a los seres creados por Él. La gente comenzó a asignar a Juan milagros tales como la levitación, el desprender luces y perfumes, rodearse de halos, el detener incendios y tormentas…aunque él sólo admitió que Jesucristo le habló en una ocasión; además, consideró fraude los estigmas y levitaciones de la monja María de la Visitación…y lo eran. A su muerte, producida por una tremenda infección, explotó la veneración popular. La gente se llevó jirones de sus ropas y hasta las telas purulentas con las que habían limpiado sus llagas. Su cadáver que, por supuesto, exhalaba un dulce olor fue desmembrado para obtener reliquias milagrosas. Pese a ser tachado de iluminismo por la Inquisición, según afirma Menéndez y Pelayo, el Papa Clemente X lo beatificó en 1675, Benedicto XIII lo santificó en 1726 y Pío XI le declaró doctor de la Iglesia Universal.
Juan de la Cruz, en ‘El Cántico Espiritual’, persigue, como Platón y Plotino, la belleza. La esposa, el Alma, pregunta a las criaturas por el Amado, Dios, y lo engloba en el paisaje:
«Oh bosques y espesuras / plantadas por la mano del Amado, / oh prado de verduras, / de flores esmaltado, / decid si por vosotros ha pasado».
«Mi Amado, las montañas, / los valles solitarios nemorosos, / las ínsulas extrañas, / los ríos sonorosos, / el silbo de los aires amorosos».
En las ‘Coplas del alma que pena por ver a Dios’ aparecen unos versos que comparte con Teresa de Jesús y que Brenan dice que tienen una larga historia en los cancioneros de la época:
«Vivo sin vivir en mí, / y de tal manera espero, / que muero porque no muero».
En las ‘Canciones del alma’ y en el ‘Romance de Babilonia’ sigue aspirando a la divina unión:
«En una noche oscura, / con ansia en amores inflamada, / ¡oh dichosa ventura! / salí sin ser notada, / estando ya mi casa sosegada»-
«En mí por ti me moría, / y por ti resucitaba, / que la memoria de ti, / daba vida y la quitaba».

¿Los últimos gnósticos?

La gnosis aspira al conocimiento divino, a veces secreto, por medio de la iluminación espiritual. Se enfrenta a los dualismos: el espíritu frente al cuerpo y al alma; el bien contra el mal; el Ser Supremo frente al Demiurgo, siendo este un malvado creador y ordenador de la materia.
El gnosticismo cristiano, al que reclaman anterior a Cristo, fue declarado herejía por la Iglesia en el 180 d.C. Un personaje famoso, considerado el fundador del gnosticismo poscristiano, fue el samaritano Simón el Mago, que predijo la salvación a través del conocimiento secreto. En Roma, enfrentado a San Pedro, lo deificaron sus fieles diciendo que el Padre descendió en la forma humana de Simón y que ellos se salvarían reconociéndole. Dicen que se mató al intentar volar, aunque otros aseguran que lo mataron los rezos de Pedro y Pablo cuando estaba en el aire. Más importancia teológica tuvo Valentín de Alejandría, el gnóstico, que habló de los eones, siendo el primero y más perfecto la Mente y el último, la Sabiduría, que emanó al Demiurgo, creador del hombre y organizador del mundo. Los treinta eones emanaron a Cristo. En tiempos modernos aparecieron varias sociedades gnósticas: la Sociedad Teosófica de Blavatsky y Mead, con las traducciones de este último sobre la gnosis antigua; la Iglesia Gnóstica Francesa, que reproducía los rituales cátaros y se servía de los documentos de Simón y Valentín; los rosacruces, posibles fundadores de masones e iluminados, aunque sean más puramente esotéricos que gnósticos. En 1945 se encontraron en Nag Hammadi (Egipto) trece manuscritos que son considerados Evangelios por los seguidores del gnosticismo. Algunas personalidades se han aproximado a la gnosis, como el premio Nobel de literatura Hermann Hess (1877-1962), el historiador alemán Hans Jonas (1903-1993), autor de ‘Gnosticismo, Existencialismo y Nihilismo’, y el psicoanalista Carl Jung (1875-1961), discípulo crítico de Freud, que escribió ‘Psicología y Alquimia’ y donde dice que “por medio de la alquimia se produce la vinculación histórica con el gnosticismo…y con el futuro, la psicología del inconsciente”.

 ¿Quiénes han sido etiquetados como los últimos gnósticos? En primer lugar, Emil M. Cioran, apátrida nacido en Rumanía en 1911 y muerto en París en 1995. Sandra Stolojan, traductora y prologuista de su libro de aforismos ‘De Lágrimas y de Santos’, dice que lo escribió cuando contaba veintiséis años. Cioran comienza afirmando que “el ojo tiene un campo reducido. La introspección es el método que existe para alcanzar el conocimiento”. El joven Cioran ignoraba que la ciencia experimental cuenta no sólo con los ojos de la cara, sino también con ojos finísimos que son capaces de ver el interior de la materia (átomos individuales y hasta núcleos atómicos), y ojos que ven objetos situados a larguísimas distancias (planetas, estrellas y galaxias). Más tarde, en el libro ‘El Aciago Demiurgo y otros Ensayos’, publicado en 1969 y traducido por el filósofo vasco Fernando Savater en 1992, admite que “no es que el mundo no exista, sino que su realidad no es tal. Todo parece existir y no existe”. Y precisa que “deberíamos mirarnos desde fuera, como miramos a los otros”. Cioran no tiene en cuenta que mejor que un espejo o un ‘yo volátil’ sería usar instrumentos externos capaces de observarnos por dentro o de vernos situados, con los demás, en el inmenso exterior. Sumergido en la introspección, pero también mirando hacia afuera, Cioran define y se define: “Los santos representan un absoluto. Frente a la filosofía, la santidad es una ciencia exacta. Su método: el dolor, su fin: Dios. La santidad: el delirio de grandeza que se esconde detrás de sus delicadezas, los apetitos inmensos disfrazados de humildad. No existe santidad sin la voluptuosidad del sufrimiento. La santidad es una perversión inigualable”. “¿Dios? Una demencia admitida, oficial. Un cero más. Está en todas partes y en ninguna. Es un Ausente Universal. Incitados por un orgullo sin límites, le hemos atribuido demasiadas cualidades”. ¿No es esto escepticismo? Y añade: “El escepticismo es un conocimiento sin esperanza”. Pero no se olvida del demiurgo: “Hemos salido de las manos de un dios maldito, desdichado y malo”. Critica las religiones: “En el politeísmo el fervor se reparte. En el monoteísmo acaba convirtiéndose en agresividad, en fe. El monoteísmo contiene todas las formas de tiranía. El cristianismo no ha hecho más que explotar un temor en beneficio de una divinidad sin escrúpulos que ha hecho del terror su aliado”. “¡Cuántas transmigraciones en el budismo para alcanzar la muerte, la nada, el Nirvana! Los cristianos van directamente a la nada”. Contempla: “La espantosa caducidad de la carne. Sois un ensamblaje fugitivo, cuyos ingredientes no esperan más que disgregarse. El suicidio, una liberación fulgurante: es el Nirvana por la violencia, es el paroxismo de la salvación”. Vaticina el futuro de la sociedad: “Los padres son locos. ‘Creced y multiplicaos’ es una exhortación criminal. Procrear es amar a la plaga. Al amontonarse, los hombres se detestarán mucho más que antes y estallará la guerra civil universal. Se puede dar por seguro que el siglo XXI, más avanzado que el nuestro, mirará a Hitler y a Stalin como tiernos infantes”. Emil Cioran se despide con lágrimas, gritos y música de fondo: “Aficionado en todos los campos, no habré conocido profundamente más que el inconveniente de haber nacido”.

Otro personaje etiquetado como ‘último gnóstico’ es el escritor estadounidense de ciencia ficción Philip K.Dick, nacido en Chicago en 1928 y muerto en Santa Ana en 1982. Las adaptaciones cinematográficas de algunas de sus novelas tuvieron un seguimiento extraordinario: ‘Blade Runner’, ‘Desafío Total’ o ‘Minority Report’. Pero la obra que le conecta directamente con el gnosticismo es SIVAINVI (Sistema de vasta inteligencia activa, VALIS en siglas inglesas). En ella, Dick, el esquizofrénico y consumidor de drogas psicoactivas, convive interiormente con Horselover Fat, tiene contactos con el Sistema, lo que le sirve para diagnosticar la enfermedad mortal de su hijo y salvar su vida, y padece alucinaciones geométricas coloreadas y visiones de Jesucristo y de la Roma antigua. Dick cita a Heráclito, para quien Dios se esconde: “la estructura latente tiene dominio sobre la estructura de lo obvio”. También dice que “la deidad creadora era loca, ciega, sin contacto con la realidad”, por lo que “el hombre debe situarse en la misma categoría de Dios, en oposición al mundo y a su creador”, el Demiurgo. Dick nos recuerda que “el verdadero Dios no es irracional, se ha aventurado en el mundo para ayudarnos: es el Logos”. Y se muestra en contra de la trinidad hindú: “No Brahma, el creador, Visnú, el sustentador y Siva, el destructor. Sí la Mente sabia de Zoroastro, la Unidad”. Parece ser que, para Dick, esa Mente (¿Dios y su encarnación, el Logos?) nos realiza: “El Universo se sustenta sobre nada. Es información” (Una hipótesis cercana a la Mecánica Cuántica). “El mundo fenoménico no existe, es una hipóstasis de la información que posee la Mente. Somos estaciones de una única Mente”. Muchas gracias por tus aclaraciones, Philip.

Mircea Eliade (1907 Bucarest-1986 Chicago) no puede ser etiquetado simplemente como otro ‘último gnóstico’. Él fue un historiador de las religiones y un investigador tanto del lenguaje simbólico empleado en distintas tradiciones religiosas como de los mitos primordiales en los fenómenos místicos. Cuando estudiaba en la Universidad de Bucarest hizo amistad con Cioran y con Ionesco, el del teatro del absurdo, amistades que perduraron. Eliade, políglota en idiomas modernos, también estudió sánscrito y filosofía hindú en la Universidad de Calcuta y después de vivir en un convento del Himalaya escribió una tesis doctoral titulada ‘Yoga: Ensayo sobre los orígenes de la mística india’, donde cuenta procedimientos y logros: “El cuerpo pide movimiento, entonces se le inmoviliza con un asana; la respiración es arrítmica, se le impone un ritmo…los yoguis son capaces de prolongar la juventud, parar el corazón, aumentar la temperatura del cuerpo”. Además, nos informa de que “en el tantrismo, la vida humana puede ser transfigurada mediante los ritos, tras larga preparación de yoga”. Eliade aumenta el enfoque de sus investigaciones y acuña la palabra hierofanias, que son las manifestaciones de lo sagrado en el mundo a través del tiempo. En sus conversaciones con el escritor católico Claude-Henry Rocquet, expuestas en el libro ‘La Prueba del Laberinto’, se pregunta: “Estamos integrados en el ritmo cósmico, ¿qué sentido tiene la existencia?” Y se responde: “Si Dios no existe, todo es ceniza. Si no hay un absoluto que dé valor y significación a nuestra existencia, la existencia tampoco tiene sentido”. En el libro, Eliade opina sobre los movimientos religiosos contraculturales: “No creo que haya llegado el fin de la Iglesia, sino quizá de una cierta Iglesia cristiana…lo más importante de todo es el fenómeno hippy…la sacralidad de la vida total…aquellas experiencias religiosas que fueron desvalorizadas por el monoteísmo de los profetas. Las formas futuras de la experiencia religiosa serán completamente distintas de las del cristianismo, el judaísmo y el islam”. Durante su etapa final como profesor de Historia de las Religiones en la Universidad de Chicago, Eliade editó una ‘Enciclopedia de la Religión’ constituida por ¡quince gruesos volúmenes! Ahora, sus profundos deseos de conocimiento yacen arropados por los indiferentes brazos de la Naturaleza

APUNTES TOMADOS A TRAVÉS DE UNA VIDA (CONTINUACIÓN)

Terminada, por el momento, la serie de artículos dedicada a los premios Nobel de Química, el autor comenzará una nueva serie que puede considerarse como continuación del libro titulado ‘Apuntes tomados a través de una vida’, que trascurría hasta el año 2013. Así, el primero de los artículos estará dedicado a algunos de los sucesos y efemérides habidos en 2014.
2014. RECORDANDO A SADE, VOLTAIRE y GOETHE

Irrumpe el Estado Islámico como una fracción segregada de Al Qaeda y se proclama califato con soberanía en Irak y Siria de momento, luego vendrán otros países: Palestina, Israel, Jordania…donde impondrán la sharía (ley islámica) fundamentalista mediante la yihad (guerra santa) violenta matando o expulsando a los malos musulmanes y a los infieles que no se conviertan. Los musulmanes del nordeste de Nigeria adoptan el nombre de Boko Haram y se adhieren al Estado Islámico (llamado Daesh que no Isis, ya que amenazan con matar al que use tal nombre). Se declaran, como sus colegas, sunníes fundamentalistas islámicos y pretenden tener actividad terrorista en Nigeria, Níger, Camerún y Chad; aunque su mayor aplicación consiste en el secuestro masivo de mujeres. Ambas organizaciones están echando un pulso al mundo, retando a una guerra mundial. Los neoconservadores norteamericanos aseguran que la aparición del Daesh fue propiciada por la retirada de las tropas de EEUU de Irak.

En otros continentes también pintan espadas: Rusia se anexiona Crimea con la ayuda de la población; en Iguala (México) cuarentaitrés estudiantes se dan por desaparecidos o muertos merced a la acción policial; en EEUU los policías tiran al negro con mucho tino; etc.

En España los subsaharianos siguen dejándose la piel en el sangriento juego de saltar la valla de Melilla. Isabel Carrasco, presidenta de la Diputación de León, es asesinada a tiros en plena calle. Tres curas y un seglar imputados por pederastia ante la acusación de una de sus víctimas que contó al Papa los hechos. Otro pederasta múltiple, que operaba en el barrio madrileño de Ciudad Lineal, fue identificado y detenido. Dentro del extenso capítulo de la llamada violencia de género, una madre y su hija, dominicanas, fueron asesinadas y arrojadas a un pozo. Etc.

Abdica el rey de España, Juan Carlos I, quizá forzado por sus recientes errores y por su evidente deterioro físico. Juan Carlos Alfonso Víctor María de Borbón y Borbón (Juanito) nació en Roma en 1938, tercer hijo de Juan Carlos Teresa Silverio Alfonso de Borbón y Battenberg, sucesor al trono de Alfonso XIII, y de María de las Mercedes de Borbón y Orleans. El hijo mayor de la pareja murió en accidente y el segundo tenía problemas físicos; al cuarto lo mató Juanito cuando jugaban con un revólver. Cuando Franco, temeroso de la oposición falangista, restableció la monarquía representativa en 1947, Juanito, con el consentimiento de su padre, llegó a España para recibir educación. Desde 1955 pasó por las Academias militares de Tierra, Mar y Aire y por la Universidad de Madrid. En 1962 se casó con la princesa Sofía de Grecia y tuvieron dos hijas y un hijo. En 1969, Franco designó a Juan Carlos futuro rey de España en lugar de su padre, D. Juan, conde de Barcelona y rival histórico del dictador. En 1975, dos días después de la muerte del generalísimo, Juan Carlos I accedió al trono y, traicionando a Franco, a las Leyes Fundamentales del Reino y a los principios del Movimiento Nacional, propició, con la connivencia de muchos traidores franquistas y el apoyo de la inmensa mayoría de la gente, el cambio a un régimen constitucional y democrático.

Muere, a los ochentaiún años de edad, Adolfo Suárez González, retirado en su domicilio desde el 2003 a causa de la enfermedad de Alzheimer. Protagonizó una espectacular carrera política: fue gobernador civil de Segovia, director general de Radio y Televisión, vicesecretario general del Movimiento nombrado por su valedor el ministro Herrero Tejedor, ministro secretario general del Movimiento en el primer gobierno de la monarquía, designado por el Rey, de la terna presentada por Torcuato Fernández Miranda, presidente del gobierno en 1976. Suárez traicionó a su pasado falangista y a sus mentores: él y su equipo ganaron el referendo de la Ley de la Reforma Política con la que se cargaron las instituciones franquistas, legalizaron el partido comunista y coaligaron diversas fuerzas políticas de derechas en la Unión del Centro Democrático (UCD), partido que ganó las elecciones de 1977. Aprobada la Constitución Española en 1978, Suárez presidió, en 1979, el primer gobierno de la monarquía constitucional. Las crecientes tensiones entre las distintas corrientes de su partido le obligaron a presentar la dimisión como presidente del gobierno y de UCD el 29 de enero de 1981. El 23 de febrero siguiente, mientras se votaba al candidato Leopoldo Calvo Sotelo, el Congreso fue asaltado por la Guardia Civil, un hecho del que sus variados protagonistas políticos quedaron enmascarados para siempre. Suárez, separado de UCD, fundó el Centro Democrático y Social, partido minoritario con el que fue diputado en dos ocasiones y con el que se extinguió su vida política. El rey le nombró duque de Suárez en 1981 y en 1996 le concedieron el premio Príncipe de Asturias de la Concordia. En la lápida de su tumba, en la que reposan sus restos junto a los de su esposa, reza la inscripción: “La concordia fue posible”. Muchos homenajes, muchas condolencias después de su muerte, como dice el escritor Juan José Millás: “De repente, todo se llama Adolfo Suárez”.

Cuba y Estados Unidos establecen relaciones con intercambio de prisioneros y con algo de comercio, pero Obama no levantó el bloqueo y el viejo convaleciente Fidel advierte: “No se fíen de los estadounidenses”. Mientras tanto, más de cien mil cubanos investigan rutas para entrar en EEUU.

El premio Nobel de la Paz del 2014 fue concedido a Malala Yousafzai, musulmana pakistaní de diecisiete años defensora del derecho a la educación y tiroteada a los quince años por ir a la escuela, y a Kailash Satyarthi, ingeniero hindú de India de sesenta años, defensor de los niños explotados en el trabajo. Hermanados y premiados dos personas de edades muy diferentes y de naciones y religiones enfrentadas.

El Nobel de Literatura correspondió a Patrick Modiano, francés descendiente de judíos italianos, autor del guion de la película de Louis Malle Lacombe Lucien y de novelas como Calle de las Tiendas Oscuras, premio Goncourt 1978, El Café de la Juventud Perdida o Tan Buenos Chicos. Todas ellas transcurren en la misma época, la ocupación nazi de París. Según el autor, todas sus novelas “son el mismo libro, pero desde ángulos diferentes; no hay repetición, es la misma obra”.

El Nobel de Química se lo concedieron a los químico físicos Eric Betzig (estadounidense, nacido en 1960), William Moerner (de EEUU, 1953) y Stefan Hell (alemán, 1962) por el desarrollo de la microscopía de fluorescencia de alta resolución. Con sus microscopios ópticos consiguen nítidas y bellas imágenes por debajo del límite de detección de 0,2 micrómetros gracias al empleo de moléculas fluorescentes.
El premio Nobel de Fisiología o Medicina lo recibieron los neurofisiólogos John O’Keefe (ciudadano estadounidense y británico, nacido en 1939, la mitad del premio) y el matrimonio noruego formado por May Britt (1963) y Evard Moser (1962), que compartieron la otra mitad del premio. Descubrieron que las neuronas en red del hipocampo, al activarse, señalan el posicionamiento en el cerebro. Dicen que actúan como un GPS, estableciendo un mapa cognitivo con el que funciona la memoria espacial. Trabajaron con ratas, pero se demostró que los resultados eran trasladables a los humanos.
El premio Nobel de Física lo compartieron los japoneses Isamu Akasaki (nacido en 1929) e Hirosi Amano (1960) y el japonés nacionalizado estadounidense Shuji Nakamura (1954) que ya había sido galardonado con el premio Príncipe de Asturias en el 2005. Ellos son los responsables del completo desarrollo de los diodos emisores de luz (LED en sus siglas inglesas) que, como es sabido, son diodos p – n, siendo n un semiconductor con exceso de electrones y p otro con excesos de huecos: en la frontera de ambos se produce la conversión de la corriente eléctrica en luz. Los premiados inventaron el diodo de luz azul, de nitruro de galio, que sumado al rojo y al verde ya existentes dio lugar al blanco empleado en la actualidad. Estos modernos LED proporcionan 300 lúmenes por vatio, frente a los 16 de las bombillas incandescentes y los 70 de las fluorescentes y duran 100 veces más que las primeras y 10 veces más que las segundas; además, pueden también funcionar como paneles solares baratos, dando luz sin necesidad de redes eléctricas. Mérito personal de Nakamura es el desarrollo del LED ultravioleta, utilizable en la esterilización del agua contaminada.

¡Conmoción en la cosmología! El telescopio BICEP2, situado en el polo Sur, comunica haber captado la polarización de la radiación cósmica del fondo de microondas (MO), lo que significa la detección de ondas gravitacionales, una de las dos perturbaciones asignadas a dicho fondo. (La otra perturbación es detectada como ondas de densidad, que dan lugar a las variaciones de temperatura en el fondo y son el origen de las galaxias). Las ondas gravitacionales primordiales se suponen producidas por las fluctuaciones cuánticas en el universo primitivo y, en ese caso, confirmarían la teoría de la inflación cósmica propuesta por Alan Guth y mejorada por Andrei Linde y Alexei Starobinsky. Guth denominó ‘inflatón’ (un campo cuántico) a la gravedad repulsiva (una suerte de antigravedad) que produjo la expansión acelerada del universo (inflación cósmica) que trascurre desde un tamaño millones de veces más pequeño que un protón hasta medir un centímetro de diámetro. Este aumento tiene lugar en una fracción infinitesimal de segundo. Siguiendo con la teoría, las vibraciones cuánticas se estiran durante la inflación hasta alcanzar el tamaño macroscópico de las ondas gravitacionales. Al final del brevísimo periodo inflacionario, la energía del ‘inflatón’ se transforma en materia “ordinaria”, dando lugar al Big Bang caliente. Conocidos los resultados del BICEP2, algunos científicos dicen que el 17 de marzo del 2014 pasará a ser una fecha clave en cosmología. Y Allan Guth se ve laureado con el premio Nobel. Pero pronto surgen sombras de duda: el polvo de nuestra galaxia también polariza la luz. Al contrastar las señales del BICEP2 con las del satélite Planck, correspondientes a la radiación de la Vía Láctea, “el descubrimiento de las ondas gravitacionales se da oficialmente por muerto”. Habrá que seguir trabajando para encontrar otros caminos de confirmación de la teoría.

Mientras tanto, otros investigadores intentan solucionar otros problemas que requieren una inversión económica mucho menor, pero que presentan una gran complejidad y una cercanía inmediata a la vida social. Así, intentando obtener vida sintética, Jef Boeke trata de construir el genoma completo, constituido por seis mil genes, de un hongo unicelular, y Srinivanasan Chandrasegaran “juguetea”, en búsqueda del sistema mínimo que sostiene la vida, con el cromosoma más pequeño del núcleo de la levadura. Y el español Izpisúa construye minirriñones a partir de células madre humanas.

El escritor vasco de Getxo Ramiro Pinilla, nacido en 1923, muere en el 2014. Premio Nadal en 1960 con Las Ciegas Hormigas, no alcanzó el reconocimiento público con Verdes Valles, Colinas Rojas, pero le valió después, en el 2004, el premio Nacional de la Crítica. Más tarde, por diversión, se dedicó a escribir novelas ‘negras’. Sólo un puerto más, publicado en el 2009, fue la primera de ellas, en la que un librero de Getxo, escritor fracasado e investigador privado por decisión propia, escribe una novela ‘real’ mientras persigue al asesino. Cita a Patxi Franco, y lo moteja de asesino, así como a sus malvados matones, poetas falangistas, durante la posguerra civil en Bilbao.

John Banville, escritor irlandés nacido en 1945, recibe el premio Príncipe de Asturias. Entre sus primeras obras, publicó una trilogía biográfica sobre la gravitación: Copérnico (1976), Kepler (1981), La Carta de Newton: un intermedio (!982). En ‘Kepler’, describe a un Tycho Brahe (1546 – 1601) grande, gordo y borracho, con su nariz de oro y plata, y a un hombrecillo llamado Johannes Kepler (1571 – 1630) con sus ascendientes, una humilde familia judía llena de hijos, con su mujer dos veces viuda y una hija muy querida por su padrastro, y con su segunda joven mujer que le vio ser nombrado matemático imperial a la muerte de Tycho. De la tercera ley de Kepler se puede deducir la posterior ley de la gravitación universal de Newton, lo que no es cuestión baladí. ¡Ave Kepler, transformador de la vieja descripción geométrica de los cielos en astronomía dinámica! (Pero, ¿no dio Einstein de nuevo el paso contrario, devolver los cielos a la geometría?). Más tarde, John Banville se cambió de nombre para escribir novela ‘negra’ como Benjamin Black. En El Secreto de Christine (2006) aparece Quirke, un patólogo forense del gusto de las damas y solucionador de crímenes. JBBB suele empezar sus novelas con un muerto de la alta sociedad y dejar los finales en el aire, a la interpretación del lector. Sus irlandeses beben y beben, fuman y fuman, visten de tweed, y “¿Por qué los guardias parecen estar siempre resentidos?”, o “Los curas, con la sotana negra y maloliente, mal afeitados y con unos ojos espantados”, porque “Irlanda, este pobre país ignorante”, donde “Quien conoce un secreto tiene el poder”.

Sade

Doscientos años hace que desapareció el monstruo, Donatien Alphonse François, marqués de Sade, de la familia real Condé. Vivió en el tiempo de Luis XV, Richelieu y Voltaire. Cursó estudios en un colegio de jesuitas, pero su auténtico maestro fue su tío, el abad de Sade. Comenzó la carrera militar a los catorce años, a los dieciséis ascendió a teniente, estuvo en la guerra y a los veintitrés abandonó el ejército. Casado con Renèe Pèlagie, tuvo dos hijos y una hija, pero poco después de su matrimonio comenzó a recibir prostitutas contando con la ayuda de su fiel criado y amante sodomita. Por los abusos que cometieron, el marqués fue perseguido por su suegra, Madame de Montreuil, quien, ayudada por el inspector Marais, consiguió encarcelarlo. Cuando Sade tenía veintiocho años se le escapó Rose Keller, una prostituta que pudo mostrar, dicen que exagerando, las heridas sexuales que le había causado, por lo que fue de nuevo encarcelado. En Marsella organizó un tumultuosa orgía con putas drogadas que llegaron a salir a la calle desnudas y gritando obscenidades. Y este fue el comienzo de su interminable periplo por las prisiones. Gonzalo Suárez, en su novela Ciudadano Sade, cita a Simone de Beauvoir: “Las prácticas sexuales de Luis XV y la aristocracia eran mucho más comprometedoras que aquellas por las que Sade fue juzgado y encarcelado”. Estuvo preso en Vicennes, donde incitó a los presos a la rebelión, en la Bastilla, desde donde animaba a los revolucionarios asaltantes, y en el manicomio de Charenton hasta su muerte a los setentaicuatro años. Sade tuvo dos esposas: tanto la primera, Renèe, como la segunda, Constance Quesnet, lo protegieron y amaron siempre.
Donatien de Sade fue, sobre todo, un autor de teatro que no tuvo más éxito que en las representaciones llevadas a cabo con los locos de Charenton, pero sus crímenes salieron de su cabeza y, a través de su pluma, quedaron impresos en el papel. ¡Qué barbaridades escribió! “Que prepare el lector su corazón y su espíritu al relato más impuro que jamás haya sido hecho desde que el mundo existe”, dijo. Napoleón se mostró tan escandalizado al leer Justine, quizá la novela más difundida del marqués, que Sade, asustado, negó haberla escrito. Y es que la infortunada Justine, después de sufrir las mil y una torturas sexuales (contadas pormenorizadamente), muere víctima del rayo cuando había encontrado el cariño de una familia feliz. En Julieta, Sade cuenta la historia de la hermana mayor de Justine, una puta que, sometiéndose a los viciosos más depravados y robándoles, acumula una gran fortuna y felicidad, como le dice a su malvado amante: “¡Oh, amigo mío!, al legitimar ante mí todos los crímenes, al darme, como lo haces, todos los medios para hundirme en ellos, tu colocas a mi alma en un estado de delicia incomparable”. Sade escribió en la Bastilla el grueso relato Los 120 Días de Sodoma en un rollo de papel que se extravió y fue recuperado ‘milagrosamente’ años más tarde. Como dice María Antonia Trueba en la ‘Advertencia Preliminar’ a la edición en español “parece que la obra fuera una pesadilla que, a la vez que nos sumerge en su horror, nos produce una liberación…los suplicios, el horror, la náusea que se desprenden de ciertas escenas no reflejan una invitación al mal”. Todos los libertinos criminales que aparecen en ésta y en todas las obras de Sade pertenecen a la nobleza y al clero, sus excesos son producto tanto de la naturaleza como del poder, son fruto del absolutismo de los reyes de Francia que generó abusos absolutos. En su obra La Filosofía en el Tocador o Los Preceptores Inmorales, Sade establece unos ‘diálogos destinados a la educación de las jóvenes señoritas’ ¡Qué ejemplo de educación se nos muestra! Un enfermo de sífilis, a instancias del preceptor, infecta a la madre de su discípula con ésta como partícipe en el acto, cosiendo después las aberturas por donde ha sido inoculada para que el veneno no se escape. ¿Es una actuación suficientemente ejemplar como para odiar el sadismo?

 

Voltaire

Sir Alfred J. Ayer, un londinense nacido en 1910 y fallecido en 1989, positivista lógico y ateo discípulo de Lord Bertrand A.W. Russell, sobre el que escribió dos libros tras la muerte del maestro, es el autor de una biografía excelente, publicada en 1969, de Françoise-Marie Arouet, conocido como Voltaire. El texto que sigue está entresacado, principalmente, de dicha biografía.

Voltaire, parisino nacido en 1694 y fallecido en 1778, está considerado como uno de los más grandes autores europeos del siglo XIII gracias a su satírica agudeza y a su capacidad crítica. Fue un cruzado contra la tiranía, la intolerancia y el fanatismo. Con respecto a su físico alguien dijo que “era tan ingenioso, libertino y delgado que parecía Satanás, la muerte y el pecado”. Pasó su juventud entre escribir comedias y meterse en peleas y en líos de mujeres. Después escribió tragedias e historia y, con motivo de las opiniones vertidas, visitó la cárcel de la Bastilla y fue exiliado a Inglaterra, donde profundizó en sus conocimientos filosóficos. Más tarde, escribió dramas y óperas, tuvo como amante a Émilie du Châtelet, geómetra admiradora de Newton y, después, a su propia sobrina madame Denis. Fue historiógrafo real de Luis XV y amigo personal de Federico II el Grande. Como empresario, vendiendo relojes ginebrinos y otros artículos, y como prestamista, se hizo millonario. Murió de cáncer de próstata a la, para la época, muy longeva edad de 83 años. Intentando evitar que su cadáver acabase en un vertedero, se retractó públicamente de sus creencias agnósticas, pero acabó allí porque robaron su cadáver. Su corazón permanece junto a sus libros, pero no se sabe dónde está su cerebro.
Voltaire sólo mostraba un interés tangencial hacia las matemáticas y la física. Símbolo del racionalismo, fue considerado maestro por los ilustrados Diderot y D’Alembert; pero su colaboración a la Enciclopedia resultó escasa. Inquisitivo con los experimentos científicos de la época, distinguió a Francis Bacon como descubridor de la elasticidad del aire y a Newton por la óptica y la gravitación universal. Además, mantuvo que Newton se había adelantado a Leibniz en la invención del cálculo diferencial y a Bernoulli en el cálculo integral. En la Corte de Berlín del rey Federico II rivalizó con el presidente de la Academia de Ciencias, Pierre-Louis Moreau de Maupertuis (1698 – 1759), quien había enunciado el Principio físico de la mínima acción: La acción (producto del trabajo por el tiempo durante el cual se desarrolla) necesaria para un cambio en la naturaleza es siempre mínima, es decir, la más económica. (Este Principio tuvo posteriormente repercusión en la mecánica cuántica). Maupertuis y su protegido Samuel Koenig, ambos profesores de Madame du Châtelet, discreparon en uno de los corolarios del Principio: Koenig sostuvo que Leibniz se había adelantado y Maupertuis, apoyado por Euler, lo acusó de fraude. Voltaire salió en defensa de Koenig y del rifirrafe sólo este salió perjudicado. Posteriormente, Maupertuis, metiéndose a metafísico, se atrevió a sugerir que la existencia de Dios podría demostrarse con una fórmula matemática y Voltaire aprovechó la ocasión para machacarle sin piedad; porque, para Voltaire, nuestros razonamientos científicos no deben dar paso a los sentimientos.
Voltaire, según Ayer, fue, en su época, sobrestimado como poeta y dramaturgo, pero subvalorado como historiador. Para Voltaire, “las artes en su conjunto no progresaron más que en las épocas de Alejandro Magno (hasta Platón, Aristóteles, Praxíteles…), de Augusto (con Lucrecio, Cicerón, Virgilio, Horacio, Vitrubio…) y de Médicis (con Miguel Ángel, Galileo…). El avance hay que buscarlo en el desarrollo de la razón humana, por eso en estos periodos se produjo una revolución en nuestras artes, nuestras mentes, nuestras maneras y nuestros gobiernos”. Voltaire defiende que, en Francia, la época de Luis XIV también fue revolucionaria por ser precursora de la era de la Ilustración, pero no tiene en cuenta que la intolerancia religiosa de Luis XIV expulsó a un millón de hugonotes. También defiende al ruso Pedro el Grande, un zar absoluto que ejecutó a su ambicioso hijo Alexis y quitó poder autónomo a la iglesia ortodoxa y a la nobleza. Admiraba y era admirado por Catalina II la Grande y, sobre todos, por Federico II, quien le quería tener siempre a su lado para dar lustre a su Corte…y le corrigiese sus poemas en francés a los que era aficionado. En sus escritos elogia a los Reyes Católicos por haber derrotado a los moros y expulsado a los judíos, pero apunta que, en la conquista de América, tanto España como Francia convertían a los indios al cristianismo y luego los destinaban a trabajar como bestias de carga, y si huían se les cortaba una pierna y eran destinados a trabajos manuales.
Durante su estancia en Inglaterra, Voltaire estudió a Locke y “traspasó sus ideas a los franceses en su obra Lettres philosophiques, engrandeciendo la influencia de Locke en Francia tanto por su teoría del conocimiento como por su visión política, sobre todo entre los filósofos y los reformadores moderados, ya que los revolucionarios siguieron a Rousseau”. Este había publicado un ensayo en el que sostenía que la ciencia, las artes y las letras eran los peores enemigos de la moral y que, al crear necesidades, son fuentes de esclavitud: ¿es preferible la vida salvaje? Rousseau, amigo hasta entonces de Voltaire, le envió el ensayo y la contestación fue la siguiente: “Nunca se ha empleado tanta inteligencia en el designio de hacernos a todos estúpidos. Leyendo vuestro libro, se ve que deberíamos andar a cuatro patas. Pero como he perdido el hábito hace más de sesenta años, me veo desgraciadamente en la imposibilidad de reanudarlo. Tampoco puedo embarcarme en busca de los salvajes de Canadá…porque el ejemplo de nuestras acciones ha hecho a los salvajes casi tan malos como nosotros”. La rivalidad entre ambos continuó aumentando: cuando la puritana Ginebra prohibió las representaciones dramáticas y Voltaire intentó que se derogara la prohibición, Rousseau se apuntó al partido puritano; cuando Voltaire escribió un poema sobre el terrorífico terremoto de Lisboa en el que ponía en duda el gobierno providencial del mundo, Rousseau contestó que el poeta no creía en Dios sino en el diablo y que si los lisboetas hubieran vivido dispersos por los bosques, como debería vivir la gente, hubieran salido indemnes. Un cariño en aumento: Voltaire trató a Rousseau como a un loco perverso y este le manifestó su odio a pesar de reconocer su talento. (Son frases de Bertrand Russell).
Voltaire era deísta, creía en la existencia de un supremo ser inteligente, necesario y eterno, que gobierna el universo. Para él, tanto Dios como la materia existen necesariamente, y esa necesidad se extiende a la ordenación del mundo por Dios: la organización de la naturaleza es la prueba de la existencia de Dios. Además, decía, se prueba racionalmente la creación por la imposibilidad de que la materia y movimiento hayan empezado a existir por sí mismas. Pero puntualizaba que “uno se ve obligado a admitir que Dios, habiendo hecho todo lo que podía, no pudo hacerlo mejor…¿por qué algunos tienen la desgracia de nacer a una vida de tormentos y a una muerte espantosa?…todo ha sido necesario”. (De lo anterior, Ayer deduce que este no es el mejor de los mundos posibles, pero es el mejor posible porque Dios no tenía poder para mejorarlo, y exclama: ¡por lo tanto, Dios es superfluo!). (¿No es más sencillo y más directo identificar esa idea de Dios con la madre Naturaleza, como hacen la mayoría de los científicos actuales?).
Voltaire arremetía contra los cristianos de tal modo que el escritor británico Lytton Strachey opinaba que estaba “demasiado ocupado en desacreditar al cristianismo como para ser un historiador aceptable”. De la misma opinión sería Blaise Pascal, el fundador de la teoría de la probabilidad, que en su libro ‘Pensamientos’ pone de manifiesto su profundo cristianismo y su creencia en la predestinación. Voltaire rebatió a Pascal punto por punto; estas son algunas de sus afirmaciones: “lo que el cristianismo tiene que demostrar es que es verdadero y que las otras religiones son falsas”; “a los hombres se les enseña a ser virtuosos, de lo contrario no lo serían”; “los judíos esperan al Mesías para que les dé el poder”; “ lo del pecado original son bobadas”; “la resurrección de Jesús y su nacimiento de virgen son objeto de fe, como todos los milagros”. En otros escritos manifiesta su deísmo: “Dones de Dios que son los fundamentos de la sociedad: la disposición de sentir piedad, el poder de comprender la verdad y el tratar al vecino como quisiera que lo trataran a él”.
¿Se ensaña con el cristianismo? Voltaire hace hincapié en que Josefo, historiador del siglo I, no menciona a Jesucristo y en que no hay en el Nuevo Testamento ninguna prueba de que él se creyera de naturaleza divina. También ironiza contra los concilios, en especial contra el primero de Nicea, el del credo: “creemos en Jesús, consustancial con el padre, Dios de Dios, luz de luz, engendrado, no creado, y creemos también en el Espíritu Santo”. (El cisma entre las iglesias ortodoxa y católica surgió porque los ortodoxos decían que el Espíritu Santo procede del Padre a través del Hijo, y los católicos que el Espíritu Santo procede tanto del Padre como del Hijo, ¿o fue una lucha por el poder?). Para Voltaire, la Trinidad es un motivo de diversión fácil. También le hace gracia que en el concilio de Éfeso, Nestorio, obispo de Constantinopla, fuese condenado por decir que la Virgen no era madre de Dios, sino de Jesucristo, ya que en los Evangelios no se habla nunca de consustancialidad, ni de María madre de Dios.
Voltaire se muestra a favor de la libertad de expresión, salvo en el límite en que choque con la libertad de otros, y estalla contra la crueldad del fanatismo religioso: “el ateo, en su error, conserva la razón, que corta sus uñas, mientras el fanático se ve poseído de una locura constante que afila las suyas”; “el impresionante cúmulo de crímenes y miserias que infestaban la Tierra, en muchos casos provocados por las propias disputas de los custodios de almas”. Y grita: ¡Écrasez l’infâme! Y cuenta cómo los católicos asesinaron en Toulouse, después de que depusieran las armas ante la promesa de salvoconducto, a cuatro mil hugonotes (protestantes calvinistas) en 1562, diez años antes de la matanza de San Bartolomé. Doscientos años después, un comerciante protestante fue acusado de asesinar a su hijo mayor, convertido al catolicismo y suicidado, y condenado al descuartizamiento. (¿No era notorio que los protestantes mataban a sus hijos para evitar que se convirtieran al catolicismo?). Cuando Voltaire se enteró de estos hechos, consiguió, mediante la intersección de madame Pompadour ante el rey, la rehabilitación del ejecutado y de su familia. (Parece ser que los justicieros jueces se fueron de rositas). También cuenta Voltaire el caso de un individuo acusado de blasfemia por mutilar un crucifijo y ensuciar otro que fue condenado a arrancarle la lengua y la mano derecha y arrojarlos al fuego.
Voltaire, aunque enérgico defensor de la tolerancia, tuvo su parte de responsabilidad ideológica en la Revolución francesa. Se escandalizaba por que unas personas de no muchas luces como Lutero y Calvino fueran capaces de dividir a Europa o un ignorante como Mahoma consiguiera fundar una religión para medio mundo, mientras eminencias como Newton y Locke no tenían apenas adeptos. Pero él, tras su larga y agitada vida, es considerado lúcido, agudo, honesto y con cojones.

 

Johann Wolfgang von Goethe

Goethe nació en 1749 cuando empezaba el romanticismo, esa reacción contra el orden, el materialismo y la racionalidad del clasicismo que supuso una exaltacìón de la importancia del individuo y, en consecuencia, una sobrevaloración de lo subjetivo, de la imaginación, de lo emotivo y lo trascendente. En el romanticismo se valora el genio, al héroe, a lo misterioso y satánico: en la literatura, además de Goethe, ahí están Byron o Espronceda; en la pintura, Turner, Delacroix o Ingres; en la música, llamada ahora clásica en vez de romántica, Beethoven, Chopin…
¿Por qué una persona, nacida por la casual relación de una pareja y por el azaroso encuentro de un espermatozoide entre miríadas con un óvulo receptor, tiene ese afán de demostrar al mundo su individualidad? ¡Es asombrosa la lucha de este alemán por ser aplaudido como poeta, por ser conocido como científico, como filósofo y sociólogo, como político cercano al poder, por su pelea vital para ascender desde el vulgo hasta la aristocracia!
En verdad, Goethe está considerado un gigante de la literatura. En ciento treinta y tres volúmenes escribió de todo: cuentos, novelas, poesía, teatro, autobiografía y ciencia.
Su novela Penas del Joven Werther, escrita a los veinticuatro años en pleno romanticismo de juventud, estando él mismo enamorado e inspirándose en el suicidio por amor de su amigo Jerusalem, le lanzó a la fama. Después, dio a la luz su obra total, Fausto, en la que Goethe trató con la alquimia, la astrología y el misticismo utilizando el drama, la lírica, la épica, la ópera y hasta el ballet. En 1808 se publicó la edición definitiva de la primera parte del Fausto y lograron representarla en 1820. Más tarde, en 1926, el cineasta judío F. W. Murnau produjo y dirigió una carísima película muda del Fausto en Alemania. La segunda parte del Fausto no fue publicada hasta 1832, año de la muerte de Goethe. Fue considerada irrepresentable y casi incomprensible, aunque hubo un intento de lograr ese sueño de Goethe del espectáculo total.
En sus conversaciones con su secretario y discípulo Johann Peter Eckermann, Goethe asegura que “mis cosas no están escritas para la masa” y que no se ha hecho a sí mismo porque tiene influencias de Kant, de Schiller, de los hermanos Von Humboldt, de Schlegel y de otros varios. Y añade que “lo principal es tener un alma amante de la verdad y capaz de absorberla allí donde se encuentre”, teniendo en cuenta que “cualquier talento se echa a perder cuando los temas que trata carecen de valor”. Esta es la razón por la que Goethe trata temas tan interesantes como la alquimia y la astrología y también lo demónico “que no se puede resolver con la razón ni con el entendimiento”. ¿Es en estos esotéricos campos donde Goethe buscaba la verdad?
Para von Goethe las cumbres son Mozart, Rafael y Shakespeare. “Mozart, un milagro de Dios”, “Shakespeare es un gran psicólogo” y “Byron, sin negatividad, hubiera sido tan grande como Shakespeare”. “Calderón es de una grandeza infinita en lo técnico y en lo teatral”. Pero no todos son modélicos: “Voltaire, por ingenioso que sea, no presta ningún servicio al mundo” y “Nuestra Señora de París, de Victor Hugo ¡es el libro más abominable que he leído nunca! por su infortunada tendencia romántica y por sus personajes marionetas de madera”.
Con respecto a la religión, von Goethe es claro: “Las religiones no han sido transmitidas directamente por Dios, ya que serían incomprensibles, sino que han sido elaboradas por hombres destacados, Cristo, por ejemplo”; “Creía en Dios y en la naturaleza…pero querían que creyera que Tres son Uno y que Uno son Tres. Todo eso repugna al sentimiento de la verdad que hay en mi alma”; “Hay demasiadas tonterías en los dogmas de la Iglesia. Debemos mucho a la Reforma. Los católicos nos seguirán y al final Todo será Uno. También terminará el enojoso sectarismo protestante y pasaremos de un cristianismo de la palabra y la fe a un cristianismo de convicciones y de acción”. (Estos proféticos deseos aún no se han cumplido). Cree en el alma eterna “Nuestro espíritu es un ente completamente indestructible que seguirá activo eternamente”, por razones muy poderosas: “Si no dejo de obrar hasta el fin de mis días, la naturaleza estará obligada a asignarme otra forma de existencia cuando la actual haya dejado de mantener a mi espíritu”. Es que el alma (¿la mente?) de von Goethe es muy potente: “En una exposición al contagio logré apartar la enfermedad de mí gracias a una voluntad decidida…es increíble hasta qué punto la mente puede contribuir a la conservación del cuerpo”.
Von Goethe, que era aristócrata y masón, dijo: “No pienso guardar silencio frente a ninguna injusticia más, aunque eso suponga que me desacrediten llamándome demócrata”. Y clama contra los gobiernos “Ninguna gran revolución podría ser culpa del pueblo, sino del gobierno, que no está constantemente atento a hacer las mejoras propias de cada época”, que, “Con un solo trazo de su pluma envían a cien mil hombres al frente, de los que ochenta mil morirán”. Clama contra curas y pastores: “Atemorizáis a los más débiles con los horrores del infierno hasta hacerles perder la razón”, y contra pensadores: “Sembráis la duda con vuestros teoremas ortodoxos que no se sostienen frente a la razón hasta que las almas medio débiles se pierden en un laberinto”.
Von Goethe, espíritu universal, estudió las ciencias y las técnicas. Levantó teorías sobre las plantas (Ensayo sobre la metamorfosis de las plantas), la anatomía, la meteorología y la luz empleando las observaciones directas de sus ojos y de algún que otro sencillo aparato. Así, como explica en El juego de las nubes y ensayo de meteorología, pretendió predecir el tiempo con el uso del barómetro, el higrómetro, el termómetro y observando el movimiento y la transformación de las nubes (cirros, cúmulos, estratos y nimbos según la clasificación de L. Howard). Una pretensión fallida porque intentaba resolver un problema caótico que resulta muy difícil incluso para abordarlo con los potentes medios empleados en la actualidad. Más le hubiese valido quedarse en su poesía: “Todo dimana del agua…Océano, si no enviases las nubes, los ricos arroyos, los ríos, los torrentes, ¿qué serían las montañas y llanuras, qué sería el mundo? Tu eres quien mantiene la más lozana vida”
En sus teorías, Goethe implicó sus propios procesos mentales con los fenómenos naturales, interrelación que denominó morfología, entendida como el estudio de la formación y transformación tanto de las rocas, plantas y animales como de las nubes, los colores y la cultura humana. Su notable conclusión fue que “las capacidades humanas no bastan para medir las acciones del universo”, y además “no es bueno rebuscar en los misterios divinos”.
Von Goethe, considerado un gigante de la literatura, repitió en muchas ocasiones que su obra cumbre era la teoría del color, y estaba enfadado contra todos los que criticaban o incluso menospreciaban su teoría. Decía por activa y por pasiva que la teoría matemática de Newton erra un error, que no se podía entender el color aislando y estudiando un único rayo de luz “¡Qué gran capacidad de penetración es necesaria para comprender los distintos verdes!”, subrayaba. “Errores de mis rivales…yo, caminando en solitario, soy el único que se salva”, repetía excitado. La teoría del color tiene en cuenta las ilusiones ópticas y los colores complementarios inventados y defiende que la oscuridad es parte de la luz ya que se refleja. En su conjunto resulta tan oscura como la alquimia y, en verdad, no analiza la luz sino la impresión en el cerebro. El triste von Goethe no supo nada de interferencias ni de longitudes de onda, ignoró que la luz visible, con su enorme conjunto de colores, es una pequeña fracción del espectro de las radiaciones electromagnéticas.
Es fama que Johann Wolfgang von Goethe dijo cuando se estaba muriendo “¡Luz, más luz!” y que esta frase ha sido interpretada en varios sentidos, especialmente como clamor de un mayor conocimiento, pero parece ser que a continuación pidió “¡Que abran las ventanas para que entre la primavera!” Descanse en paz.

Sauvage, Stoddart y Feringa: máquinas moleculares

Jean Pierre SAUVAGE (París, 1944), J. Fraser STODDART (Edimburgo, 1942) y Bernard L. FERINGA (Barger Compaseuum, Holanda, 1951) compartieron el premio Nobel de Química en 2016 “por el diseño y síntesis de máquinas moleculares”.

Jean Pierre SAUVAGE se doctoró en 1971 con una tesis dirigida por J.M.Lehn (Nobel de Química 1987) en la Universidad de Estrasburgo, donde es profesor emérito. En su ‘lectura‘ del Nobel, titulada “De la topología química a las máquinas moleculares”, dijo que se dedicó a la síntesis de 2-catenanos, dos anillos moleculares interconectados como lo están los eslabones de una cadena. Topológicamente, no son planares: sus grafos proyectados en un plano requieren cruces para poder ser representados. Utilizó el complejo Cu(dpp)2 como precursor, un anillo de hexágonos aromáticos en cuyo centro hay un átomo de Cu (I). Este anillo se interconecta con una molécula de forma de arco de círculo, empleando una plantilla 3D, porque ambas moléculas tienen fragmentos que se coordinan con el metal de transición central. La reacción fue de bajo rendimiento al principio, pero después fue mejorada y abrió el camino al equipo de Sauvage a la síntesis de otros tipos de catenanos: el 3-catenano, con tres eslabones de cadena; el nudo de trébol; y el de doble interconexión. Asimismo, colaboraron con el equipo de Stoddard para la síntesis de rotaxanos, compuestos que, como los catenanos, sirven para hacer interruptores y máquinas moleculares, esto es, artefactos que pueden efectuar movimientos de gran amplitud de un modo controlable y reversible. El 2-catenano, mediante un equilibrio redox Cu (I) <—> Cu (II) , puede efectuar un movimiento de giro de uno de los anillos. El rotaxano dímero o pseudo 2-rotaxano puede experimentar un movimiento de extensión-contracción imitando las propiedades dinámicas de un músculo mediante el intercambio en equilibrio Cu (I) <—> Zn (II). Evidentemente, estos movimientos son muy primitivos en comparación con los naturales, pero son un comienzo que quizá acabe sirviendo a la computación molecular.

Sir J. Fraser STODDARD se doctoró en 1966 en la Universidad de Edimburgo y es profesor de Química en la Universidad del Noroeste, Evanston, IL. En su ‘lectura’ del Nobel titulada “Moléculas interconectadas mecánicamente (MIMs): lanzaderas, interruptores y máquinas moleculares”, definió como ‘enlace mecánico’ un enlace físico gobernado por fuerzas repulsivas (no atractivas como el enlace químico) que previenen la intersección de los enlaces químicos. Se producen no entre átomos o grupos de átomos, sino entre entidades moleculares denominadas ‘partes componentes’. Dichas partes no pueden separarse sin romper los enlaces químicos. Acerca de las MIMs cundió el escepticismo, dijo ¿Existían? ¿Para qué servían? Pero la estructura de los catenanos y rotaxanos se vio por cristalografía de rayos X y, además, se sintetizaron los 3 y 4 catenanos con buen rendimiento y el 5, llamado olimpiadano por estar constituido por cinco aros. Se llegó hasta el 7-catetano, ramificado. Todos estos compuestos se obtuvieron con plantilla 3D de estructura variable y empleando nuevas estrategias de reacciones de síntesis. La lanzadera molecular, un 2-rotaxano sintetizado a partir de un 2-catenano con un rendimiento de solo el 32%, fue un prototipo para la construcción de interruptores y máquinas basado en moléculas que contengan enlaces mecánicos y sean capaces de transmitir información de manera controlable a niveles supramoleculares. Se trataba de una aproximación a la nanotecnología. Así, el propio 2-rotaxano, con el proceso redox donante-receptor, produce el cambio de posición del anillo unido por enlaces mecánicos, comportándose como un interruptor o, actuando como válvula o cierre, auxiliar a un sistema de suministro controlado de medicamentos. Además, dijo Stoddard, siguen en marcha los estudios sobre máquinas moleculares, transporte unidireccional y bombeo molecular por procesos redox. Este último es el objeto de su investigación más reciente.

Bernard FERINGA se doctoró en 1978 en la Universidad de Groningen, Países Bajos, donde es profesor de Química Orgánica. En su ‘lectura’ del Nobel, titulada “El arte de edificar en pequeño: de los interruptores moleculares a los motores”, dijo que hay que tener en cuenta que los motores moleculares están omnipresentes en los sistemas vivos: en el transporte, en la división celular, en el movimiento muscular y en la producción del ATP que da energía a los procesos vitales. Y que esas máquinas moleculares operan con interacciones no covalentes como la flexibilidad estructural, la viscosidad y la reactividad. Los interruptores moleculares, dijo, son, en general, unidades de almacenamiento de información. Por ejemplo, la visión está basada en una etapa química elemental: la isomerización cis-trans en el doble enlace C=C del cromóforo retinal. Este interruptor posee una estabilidad doble a la luz como señal de entrada. Otros interruptores la poseen a señales diferentes: redox, pH, enlace con iones metálicos, temperatura o estímulos químicos. Los foto-interruptores representan oportunidades como elementos reguladores en aplicaciones biomédicas: ajustando la longitud de onda y la intensidad de la irradiación se pueden controlar cuantitativamente los procesos. Por ejemplo, el antibiótico ciprofloxacino se activa con luz y se auto desactiva en las formas cis-trans del enlace N=N, y los agentes antitumorales con foto respuesta podrían servir para el tratamiento de tumores inaccesibles o pequeños. Feringa empleó como interruptor alquenos superpoblados que al cambiar la longitud de onda de la irradiación modificaban el giro en sentido horario o antihorario. Los motores que llamó de segunda generación consistían en un ‘rotor’ y un ‘estator’ sintetizados aparte y unidos por un doble enlace que actuaba como eje de rotación. Un complejo de paladio- porfirina enlazado covalentemente al motor actuaba como antena para la transferencia de energía suministrada por la luz visible. Considerando que la mayoría de los motores biológicos naturales operan en las interfases, Feringa ancló el estator a la superficie y mantuvo libre el rotor. En el caso de la interfase cristal líquido-aire los motores rotatorios inducen, como dopantes de quiralidad, cambios en la organización supramolecular de los filmes macroscópicos, así como en la estructura de la interfase. Otro problema diferente y complicado es la transformación del movimiento rotatorio en traslación a lo largo de una superficie. Feringa empleó motores catalíticos que cambiaban la dirección del movimiento rotatorio mediante un interruptor que modificaba la quiralidad del catalizador y sistemas de propulsión que, en algunos artefactos, eran nanotubos. Así consiguió construir un nanocoche de cuatro ruedas que fue capaz de transportar un chasis molecular ¿Hasta dónde llegará la nanotecnología? Preguntaremos a Michio Kaku.

Hell, Betzig, Moerner, Dubochet, Frank y Henderson: microscopía de biomoléculas

Stefan W. HELL (Arad, Rumanía, 1962), Eric BETZIG (Ann Arbor, MI, 1960) y William E. MOERNER (Pleasanton, CA, 1953) compartieron el premio Nobel de Química en 2014 “por el desarrollo de la microscopía de fluorescencia de súper resolución”.

Stefan W. HELL, ciudadano alemán nacido en Rumanía, se doctoró en 1990 en la Universidad de Heidelberg. Es director de Química Biofísica en el Instituto Max Planck de Gotinga y jefe de División en el Centro de Investigación del Cáncer en Heidelberg. En su ‘lectura’ del Nobel, titulada “Nanoscopia con luz enfocada”, recordó que con el microscopio óptico no se podía obtener una resolución mejor que la mitad de la longitud de onda de la luz y que, de acuerdo con la ecuación de Abbe, la mejor resolución estaría en los 200 nanómetros, quinientas veces más que el ojo humano. Hell comparó el límite de detección del microscopio óptico con el del microscopio electrónico que es veinte veces menor; no obstante, dijo, en la literatura científica se puede comprobar que se trabaja más con el óptico, aumentando la sensibilidad mediante la unión de las biomoléculas con otras fluorescentes para identificarlas. Pero hay que evitar el agrupamiento de moléculas porque se obtendría una imagen borrosa. Para evitar el borrón, Hell desarrolló la microscopía STED (reducción por cancelación de la emisión estimulada), basada en la evidencia de que el estado fundamental del fluóforo es oscuro, es decir, que para que una molécula emita fluorescencia ha de estar en estado excitado: la emisión estimulada fuerza a las moléculas a su estado fundamental y no son vistas por el detector. En el método se utilizan dos pulsos de láser, uno de estimulación y otro de cancelación con los que se obtiene la señal de fluorescencia de un pequeño volumen del orden de nanómetros: escaneando estos volúmenes se obtiene una imagen muy por debajo del límite de Abbe. Hell mostró dos imágenes del complejo de proteínas de un poro: una hecha con microscopía confocal, un borrón, y otra obtenida con nanoscopia STED en la que se aprecian ocho subunidades moleculares en cada poro. También exhibió la imagen de la cubierta externa formada por proteínas del VIH maduro listo para infectar células próximas, las imágenes de las vesículas sinápticas esféricas de la membrana de los extremos de los axones, y otras varias ¿Dónde está el límite? se preguntaba Hell. Siguieron los métodos GSD y RESOLFT con los que vio filamentos de queratina en células epiteliales vivas de riñón, y otras.

Eric BETZIG se doctoró en 1988 en la Universidad de Cornell, Ítaca, y trabaja en el Howard Hughes Medical Institute. Es líder de grupo en el Janelia Research Campus. En su ‘lectura’ del Nobel, titulada “Moléculas aisladas, células, y óptica de súper resolución”, contó su intento de crear un microscopio óptico con el que ver células vivas; una mala idea, decían, porque contravenía el límite de Abbe y el principio de incertidumbre. Se dedicó a romper la barrera de la difracción en el campo cercano y con sucesivas mejoras consiguió alcanzar los 60 nanómetros de resolución. Exhibió imágenes de células con fluorescencia y las comparó, ventajosamente, con las tomadas en un campo convencional. La fluorescencia era buena porque ofrecía contraste para proteínas específicas, por lo que se marcó como objetivo ver moléculas individuales; pero el campo cercano le resultó demasiado corto ¡Que lo den por el culo!, dijo pensando abandonar. Pero aumentaron el espacio dimensional a 3D para aislar las moléculas y consiguieron todas las coordenadas. Utilizaron las proteínas fluorescentes verdes (GFP) activables por luz UV y visible y crearon la microscopía de localización fotoactivada (PALM) con la que pudieron ver la polimerización en vivo de las actinas, unas proteínas globulares. Como tuvieron problemas con las células recurrieron a la microscopía de iluminación estructurada (SIM), la cual, aunque tiene un límite mayor que la difracción, proporciona mejores imágenes vivas. Betzig mostró imágenes de microtúbulos crecientes, cambios de forma de un protozoo, y otras.

William MOERNER se doctoró en 1982 en la Universidad de Cornell, Ítaca. Es profesor de Química y de Física Aplicada en la Universidad de Stanford, CA. En su lección del Nobel, titulada “Espectroscopia de moléculas aisladas, imágenes, y fotocontrol: Fundamentos de la microscopía de súper resolución”, expuso sus estudios y resultados sobre la detección óptica y espectroscópica de moléculas aisladas mediante la emisión de fluorescencia, trabajando tanto a la temperatura del laboratorio como a baja temperatura, encendiendo y apagando la fluorescencia de la molécula, captando la imagen de una pequeña área muchas veces y superponiendo las imágenes hasta obtener una súper imagen resuelta al nano nivel. (El método es similar al de Betzig, pero ambos trabajaron independientemente). Los fluoróforos (o fluorocromos), de un tamaño aproximado de 1 nanómetro, hacen que una molécula de proteína (por ejemplo GFP) de 3 x 4 nanómetros, absorba energía y la emita a mayor longitud de onda. Moerner y colaboradores obtuvieron imágenes de una proteína bacteriana fusionándola con YFP, una variante amarilla de GFP. También emplearon el método de imágenes en 3D con nuevos fluoróforos. Finalmente, Moerner se refirió al impacto que ha tenido la técnica de espectrometría e imagen de moléculas aisladas en Química: difusión espectral, distorsiones moleculares, estructura de materiales, análisis; en Física: interacciones magnéticas; en Biología: estructuras celulares, comportamiento de membranas; por ejemplo.

Jacques DUBOCHET (Aigle, Suiza, 1942), Joachim FRANK (Siegen, Alemania, 1940) y Richard HENDERSON (Edimburgo, Escocia, 1945) compartieron el premio Nobel de Química en 2017 “por el desarrollo de la crio-microscopía electrónica para la determinación de estructuras en alta resolución de biomoléculas en disolución”.

Jacques DUBOCHET se doctoró en Biofísica en las Universidades de Ginebra y Basilea en 1972, trabajó en el Laboratorio Europeo de Biología Molecular y es miembro de la Universidad de Lausana. En su alocución del Nobel, presentada con diapositivas y titulada “Crio-microscopía electrónica temprana”, dijo que cuando hizo sus primeras imágenes de moléculas, treinta años atrás, trabajaba con una resolución de 35 angstrom, pero que la reciente revolución de la crio-microscopía electrónica (crioEM) tiene como consecuencia que a 3,5 angstrom los átomos son visibles y podemos ver cómo se sitúan los átomos en las moléculas. Dubochet resaltó la importancia de la preparación de las muestras para el microscopio electrónico: es necesaria, dijo, que el agua sea vítrea, esto es, un sólido amorfo, no cristalino, lo que se consigue enfriando con etano a la temperatura del nitrógeno líquido. Así consiguió imágenes de moléculas biológicas que sirvieron para pasar de la química a la medicina. Con su sentido del humor, confesó que los tres premiados eran biofísicos, científicos que trabajan en biología con el espíritu de un físico, que sin haber sido nunca buenos químicos habían recibido un Nobel de Química, promocionándose, de acuerdo con el principio de Peter, hasta alcanzar su propio nivel de incompetencia; no obstante cree que el premio es un testimonio de la unidad de la ciencia.

Joachim FRANK se doctoró en la Universidad Técnica de Munich en 1970, trabajó en el Howard Hughes y es miembro de la Universidad de Columbia, NY. En su discurso del Nobel, titulado “Reconstrucción de partículas aisladas. Historia de una muestra”, explicó que empleaba temperaturas criogénicas de -135ºC para evitar los cristales de hielo y cortaba rebanadas de la muestra de decenas o centenas de espesor para introducirlas en el alto vacío del microscopio electrónico de transmisión. Las imágenes bidimensionales las reconstruía por simetría helicoidal o icosaédrica y aplicando la transformada de Fourier en tridimensionales. Así consiguió reconstrucciones 3D de partículas aisladas. Por ejemplo: de glutamina sintetasa promediando con computadora; micrografías de la subunidad 40S del ribosoma de células HeLa; de la 50S de la E. Coli; del ARNt actuando como resorte molecular durante la descodificación; del virus de la hepatitis C invadiendo el ribosoma; y otras.

Richard HENDERSON se doctoró en la Universidad de Cambridge, Inglaterra, en 1969, estuvo de posdoctoral en la Universidad de Yale y volvió en 1973 al Laboratorio de Biología Molecular MRC. Está considerado como un pionero de la crio-microscopía electrónica. En su discurso del Nobel, titulado “De la cristalografía electrónica a la crioEM de partículas aisladas”, exhibió unas diapositivas tan brillantes como las de sus copremiados. Por ejemplo, las que muestran la estructura de la rodopsina bacteriana, realizada con una alta resolución de 3,5 angstrom y construida a partir de setenta imágenes. Las coordenadas facilitadas por la crioEM fueron utilizadas para el emplazamiento de los átomos en la estructura molecular determinada por cristalografía de rayos X. Henderson también mostró imágenes de las estructuras de las enzimas piruvato deshidrogenasa, de 1,6 Mdalton, y beta- galactosidasa, de 450 KDa, así como del complejo mitocondrial de 1900 KDa. Y otras.

Chauvin, Schrock, Grubbs, Heck, Negishi y Susuki: síntesis orgánica por metátesis y con paladio

Yves CHAUVIN (Menin, Bélgica, 1930 – Tours, Francia, 2015), Richard R. SCHROCK (Berne, IN, 1945) y Robert H. GRUBBS (Possum Trot, KY, 1942) compartieron el premio Nobel de Química en 2005 “por el desarrollo del método de ‘metátesis’ en síntesis orgánica”.

Yves CHAUVIN entró a trabajar en el Instituto Francés del Petróleo en 1960. Allí realizó sus investigaciones y llegó a ser el director. En su lección del Nobel, titulada “Metátesis de olefinas: los primeros días”, se mostró seguidor entusiasta de los descubrimientos de los grandes químicos orgánicos: de la reacción de Banks y Bailey en la que dos moléculas de propeno se transforman, a 90 – 315ºC, en eteno y 2-buteno mediante catálisis heterogénea con M(CO)6/Al2O3; de la catálisis homogénea de Natta con MCl6/AlEt3, donde M es W ó Mo; del catalizador metalocarbeno W(CO)5(COCH3)(CH3) de E.O.Fischer; y otros. Chauvin dimerizó, utilizando catalizadores organometálicos de metales de transición, eteno a 1-buteno, 2CH2=CH2 —-> CH2=CHCH2CH3 , propeno a isohexenos de alto octanaje para gasolinas, y n-butenos a isooctenos, básicos para plastificantes. Inventó el catalizador ‘dimersol’, cloruro de alquilimidazolinio y tricloruro de aluminio que forman un líquido con punto de fusión inferior a la temperatura del laboratorio que disuelve níquel. Chauvin explicó el mecanismo de la metátesis: el metal de transición se coordina a dos dobles enlaces; estos dos dobles enlaces se combinan dando cuatro enlaces en forma de anillo; el catalizador se retira del anillo llevándose parte de la molécula y uniendo el fragmento mediante un doble enlace a lo que queda de molécula formando un nuevo compuesto. Este mecanismo supone un intercambio de posición entre moléculas de alquenos o una unión de fragmentos para sintetizar moléculas más complejas. Es un mecanismo ‘por parejas’ con cambio de parejas (como en el baile, gustaban decir). Finalizando su lección, Chauvin explicó los mecanismos de las reacciones de desproporcionamiento, polimerización y telomerización, y aportó las aplicaciones a procesos industriales con datos numéricos.

Richard SCHROCK se doctoró en 1971 en la Universidad de Harvard y es profesor de Química en el MIT. En su ‘lectura’ del Nobel, titulada “Enlaces múltiples carbono- metal para reacciones de metátesis catalíticas”, recordó a G.Wilkinson y E.O.Fischer, ganadores del premio Nobel de Química en 1973, quienes demostraron que los enlaces en los complejos metal–carbeno (carbono divalente), Ta=CH2, y metal-carbino (enlace triple, carbono monovalente), no eran débiles, pero no conocieron su empleo como catalizadores.                         Para las reacciones de metátesis de alquenos,                                      2RCH=CHR’ <—-> RCH=CHR + R’CH=CHR’ , y también de alquinos, el equipo de Schrock sintetizó complejos de tántalo y tungsteno del tipo Cl3L2Ta=CHt-Bu y Cl2L2O=W=CHt-Bu , con muy diversos ligandos L para diferentes empleos, por ejemplo, derivados del fosfano como PEt3. También sintetizaron complejos con triple enlace tungsteno-carbino, catalizadores rapidísimos en la metátesis de alquinos. Y catalizadores de molibdeno con enlace Mo=N, de fórmula Mo(NAr)(CHt-Bu)(OR)2 , para la polimerización por metátesis de olefinas cíclicas mediante la rotura del anillo. Schrock puso múltiples ejemplos de síntesis, incluso de enantiómeros puros, de complicadas moléculas de aminas, lactonas y furanos.

Robert GRUBBS se doctoró en 1968 en la Universidad de Columbia, NY, y es profesor en el Caltech. En su lección del Nobel, titulada “Catalizadores de metátesis de olefinas para la preparación de moléculas y materiales”, después de citar la reacción de Banks y Bailey dijo que la metátesis ha llegado a ser una herramienta indispensable en la síntesis de olefinas. Puso como ejemplo de reacción catalizada por un complejo organometálico de transición la ruptura de una molécula de 1,7-octadieno en ciclohexeno y eteno, ejemplo con el que confirmó el mecanismo enunciado por Chauvin. Grubbs sintetizó catalizadores de rutenio de fórmula (Cl)2(D)2Ru=CHR , donde D es un donante de electrones, para preparar grandes cantidades de material polimérico, un record histórico de actividad catalítica, dijo. La primera generación de estos catalizadores, cuya fórmula es (PCy3)2(Cl)2Ru=CHPh , donde Ph es fenilo y PCy3 triclorohexilfosfano, reaccionó con alquenos de muy variados sustituyentes y se mostró compatible con muchos disolventes. En la que llamaron segunda generación sustituyeron un PCy3 por                                 1,3-bis (3,4,6-trimetilfenil dihidroimidazolina) para que reaccionara con dobles enlaces deficientes de electrones, y en los catalizadores de tercera generación introdujeron piridina como ligando. Grubbs mencionó que sus catalizadores habían sido dedicados a la producción de medicamentos para la hepatitis C y la osteoporosis, y para la síntesis de productos naturales de moléculas grandes. En general, la metátesis proporciona reacciones realizables a temperatura y presión normales, más eficientes, con menos etapas, menos recursos y disolventes y residuos menos agresivos. Es una aproximación a la llamada ‘química verde’.

Richard F. HECK (Sprinfield, MA, 1931 – Manila, 2015), Ei-ich NEGISHI (Changchun, China, 1935) y Akira SUSUKI (Mukawa, Japón, 1930) compartieron el premio Nobel de Química en 2010 “por los acoplamientos cruzados catalizados por paladio en síntesis orgánica”.

Richard HECK se doctoró en 1954 en la Universidad de California, Los Ángeles, y fue profesor en las Universidades de Delaware y Manila. En su lección del Nobel no ofreció texto, solamente dispositivas. En ellas, empezó exhibiendo la reacción:               C6H5PdOAc + CH2=CHCH3 —-> C6H5CH=CHCH3 + HPdOAc , indicando que también se obtenían C6H5CH2CH=CH2 y CH2=C(CH3)C6H5. Parece ser que Heck fue el primero en emplear compuestos de paladio como catalizadores. Concretamente, el acetato de paladio, Pd(OAc)2 , lo empleó en la llamada ‘reacción de Heck’, que acopla haluros de alquilo con alquenos: C6H5I + C6H5CH=CH2 —-> C6H5CH=CHC6H5 + HI . La reacción se desarrolla en medio básico. Después fue utilizada, entre otras, para la obtención del AINE naproxeno. Dicen que también fue el primero en caracterizar por completo los complejos metal-alilo y en elucidar el mecanismo de la hidroformilación de alquenos, el proceso industrial para la producción de aldehídos a partir de alquenos.

Ei-ichi NEGISHI, ciudadano japonés nacido en China, se doctoró en 1963 en la Universidad de Pensilvania y es profesor de Química en la Universidad de Perdue, IN. En su lección del Nobel, titulada “El poder mágico de los metales de transición: pasado, presente y futuro”, recordó haber realizado reacciones de acoplamiento entre compuestos orgánicos de zinc y haluros orgánicos empleando catalizadores de níquel o paladio: RM + R’X —-> R-R’ + M-X , (donde M es preferiblemente Zn por su moderada electronegatividad). También reportó que los compuestos de Al y Zr podían realizar reacciones de acoplamiento y que él había empleado Zr(C5H5)2 (ahora conocido como el ‘reactivo de Negishi’). Expuso rutas para la síntesis de alquenos: el proceso ZMA, metilaluminación catalizada por zirconio, y el proceso ZACA, carboaluminación asimétrica de alquenos catalizada por zirconio:

RCH=CH2 + EtMgBr —-> RCH(Et)CH2MgBr catalizada por Cl2ZrCp2 (dicloruro de bis-ciclopentadienil zirconio(IV)),

que es un método eficaz y selectivo para la formación de compuestos asimétricos. Con este procedimiento se han sintetizado totalmente la vitaminas E y K, el precursor fitol y la feromona, además de muchos fragmentos moleculares necesarios para la obtención de otros compuestos. Negishi hizo una amplia exposición sobre la ‘magia’ de los metales de transición del bloque d. Es debida a su disponibilidad de orbitales moleculares no enlazados llenos y vacíos (HOMO y LUMO) que pueden ser sustituidos con orbitales sigma para la metalación e hidrometalación.

Akira SUSUKI se doctoró en 1959 en la Universidad de Hokkaido, Sapporo, Japón, donde es profesor emérito. En su lección del Nobel, titulada “Reacciones de acoplamiento de organoboranos: un método sencillo para enlazar átomos de carbono”, explicó cómo se producía el acoplamiento de los haluros o los triflatos (trifluormetano sulfonatos) con los organoboranos (derivados del BH3) en presencia de una base y paladio catalizador. La reacción (llamada ahora de Susuki) R-BY2 + R’X —-> R-R’ , en la que Y es un radical ciclohexilo o siamilo, se utilizaba para la síntesis de poliolefinas, estirenos y bifenilos sustituidos. El autor desarrolló los pasos sucesivos del mecanismo de la reacción. En primer lugar se produce la adición oxidativa del paladio al haluro:                                       Pd(0) + R’-X —-> R’-Pd(II)-X , con formación del organopaladio. Después ocurre la formación del producto intermedio por reacción con la base y la transmetalación, esto es, la transferencia del radical R desde el organoboro al complejo, formándose                 R’-Pd(II)-R . El paso final es la eliminación reductiva: R’-Pd(II)-R —-> R’-R + Pd(0). La reacción, dijo Susuki, es suave, admite reactivos baratos y sencillos de preparar, los subproductos inorgánicos que genera son de fácil eliminación y el disolvente puede ser agua. Con este tipo de reacciones se ha preparado un medicamento anti hipertensión, un receptor antagonista, un producto agroquímico y materiales poliméricos, dijo al final de su lección.

Ramakrishnan, Steitz y Yonath: ribosomas

Venkatraman RAMAKRISHRNAN (India, 1952), Thomas A. STEITZ (Milwaukee, WI, 1940 – 2018) y Ada E. YONATH (Jerusalén, 1939) compartieron el premio Nobel de Química en 2009 “por los estudios sobre la estructura y función del ribosoma”.

V. RAMAKRISHNAN se doctoró en Física en la Universidad de Ohio en 1976. Actualmente está en el MCR Laboratorio de Biología Molecular de Cambrige, Inglaterra, y es presidente electo de la Royal Society. En su lección del Nobel, titulada ”Desenredando la estructura del ribosoma”, recordó que los ribosomas trasladan el código del ADN a la vida, ya que producen proteínas (hemoglobina, anticuerpos, hormonas, enzimas, colágeno,…) que, a su vez, controlan la química de todos los organismos vivos. Son complejos macromoleculares de proteínas y ARN con estructura globular sin membrana. Los ribosomas bacterianos tienen un coeficiente de sedimentación de 70 unidades de Svedberg (70S) y se disocian reversiblemente en dos subunidades de 30S y 50S. Los ribosomas eucariotas, 80S, se disocian en 40S y 60S. Las subunidades pequeñas unen el codón del ARN mensajero y el anticodón del ARN de transferencia, y las subunidades grandes contienen el PTC (peptidil transferasa center) donde tiene lugar la catálisis de la formación del enlace peptídico. Ramakrishnan y su equipo lograron cristalizar la subunidad 30S de la bacteria ‘Thermus thermophilus’. Mediante cristalografía de rayos X, empleando racimos de átomos pesados (W y Ta) y aplicando la transformada de Fourier, obtuvieron, con 3 angstrom de resolución, la estructura de la 30S con las 21 proteínas y el ARN de que está formada. El conocimiento de la estructura permitió estudiar los sitios de enlace de los antibióticos estreptomicina, espectinomicina, paromomicina, tetraciclina, pactamicina e higromicina B. Por ejemplo, la estreptomicina inhibe la lectura del ARNm y la tetraciclina inhibe el enlace del ARNt. En el futuro, dijo Ramakrishnan, se incrementará el estudio de la síntesis de proteínas tanto en los ribosomas de las células eucariotas como en las mitocondrias, que son los centros energéticos, los orgánulos dotados de membrana donde se produce la fosforilación oxidativa.

Thomas STEITZ se doctoró en Bioquímica en la Universidad de Harvard en 1966. Es profesor e investigador de Biofísica Molecular y Bioquímica en el Howard Hughes Medical Institute, Yale University. En su lección del Nobel, titulada “De la estructura y función de los ribosomas a los nuevos antibióticos”, informó que había seguido el método de Perutz consistente en el reemplazamiento de un átomo pesado para resolver el problema de las fases en la determinación, por cristalografía de rayos X, de la estructura de las macromoléculas. Pero como un átomo es poco para tantos átomos del ribosoma, empleó un compuesto racimo con 18 átomos de tungsteno. Así obtuvo, con una resolución de 2,4 angstrom, un modelo en tres dimensiones de la subunidad 50S de las células procariotas, con los dos ARN ribosómicos formados por una sola cadena de nucleótidos. Afirmó que el ribosoma es un ribozima, esto es, un ARN enzima con actividad catalítica y, también, que la formación del enlace peptídico es la etapa catalizada del proceso de la síntesis de proteínas. La mayoría de los antibióticos, dijo Steitz, atacan a la subunidad grande, la 50S, para inhibirla. Estudió siete antibióticos que se enlazaban en lugares diferentes pero siempre próximos al PTC. Finalmente, contó que entre varios y él crearon una empresa farmacéutica para producir antibióticos híbridos sintetizados por combinación de otros conocidos.

Ada YONATH se doctoró en cristalografía de rayos X en 1968 en el Weizman Institute de Israel, donde es profesora de Biología Estructural. En su lección del Nobel, titulada “Osos hibernando, antibióticos y el ribosoma evolucionando”, recordó cifras mareantes: un humano adulto tiene unos 100 trillones de células; en las células eucariotas hay más de 7000 tipos diferentes de proteínas; las proteínas se degradan constantemente, por lo que deben producirse al mismo ritmo; una célula bacteriana tiene alrededor de 100000 ribosomas. Los ribosomas, donde se produce la traslación de código genético a proteínas, son conjuntos gigantes de ARNr y proteínas en una relación que se mantiene a través de la evolución. Actúan como polimerasas, sintetizando proteínas por adición de aminoácidos, uno a uno, que forman una cadena de péptidos a lo largo de la plantilla del ARNm a la velocidad de 20 enlaces por segundo. Mientras se produce la elongación de la cadena cooperan las dos subunidades del ribosoma y se activa el túnel de salida de las proteínas nacientes. Ada Yonath habló de las dificultades que tuvieron para cristalizar el ribosoma bacteriano (los ribosomas activos son como osos saliendo del letargo, dijo). Una vez conseguidos los cristales, probaron que los ribosomas son ribozimas cuyos lugares activos, donde se forman los enlaces peptídicos, están situados dentro de una región simétrica universal que está empotrada en otra estructura ribosómica asimétrica. El PTC (peptidil transferasa center) está situado en el centro de la región simétrica entre dos zonas en las que empieza y prosigue la traducción. Posee un movimiento de rotación para acomodarse a las necesidades de la reacción de intercambio. El centro ribosómico es un vestigio optimizado del proto-ribosoma, una entidad antigua consistente sólo en ARN capaz de formar enlaces peptídicos, cuya complejidad aumentó para hospedar a los ARNt. La profesora Yonath también trató de las estrategias que emplean los antibióticos para marcar ARNr. El mero enlace no es la causa de su efectividad terapéutica. Ejercen su actividad inhibitoria compitiendo, interfiriendo, inmovilizando, descodificando, evitando la progresión del ARNm y bloqueando el túnel de salida. Hasta la fecha, dijo, se han investigado más de dos docenas de antibióticos y la mayoría tiene alta relevancia terapéutica, habiéndose encontrado su mecanismo de acción; pero el tema no se ha acabado, ni mucho menos.