Richard R. ERNST (Winterthur, Suiza, 1933) recibió el premio Nobel de Química en 1991 ”por sus contribuciones al desarrollo de la metodología de la espectroscopia de resonancia magnética nuclear (RMN) de alta resolución”. Richard dispuso, como otros niños premiados o no, de un laboratorio donde, entre explosiones, se aficionó a la química. También fue interprete de violonchelo y , de estudiante, asiduo lector del libro de Samuel Glasstone. Se doctoró en 1962 en la Escuela Politécnica de Zurich, donde después fue profesor de Química Física. Empezó a trabajar con su compañero Hans Primas en RMN, una forma de espectroscopia de radiofrecuencia puesta en acción en 1945 por Bloch y Purcell (premios Nobel de Física en 1952). La técnica consiste en orientar los espines nucleares de los átomos de una molécula según sus niveles de energía. Para ello se someten a un campo magnético externo. Haciendo incidir ondas de radio de frecuencias variables sobre los núcleos, se produce resonancia cuando coinciden con la frecuencia característica del núcleo, lo que induce una señal en el detector obteniéndose un espectro de RMN. Como las frecuencias de resonancia dependen tanto del átomo como de su entorno, el espectro proporciona datos de la estructura molecular. Ernst logró incrementar la sensibilidad y la resolución de la RMN, como explicó en su conferencia del Nobel, titulada “Espectroscopia RMN con transformada de Fourier”. En ella comenzó haciendo un recordatorio de los varios premios Nobel de Física que habían sido concedidos a la RMN por las siguientes razones: la técnica explora la materia con gran detalle; es muy sensible al entorno de los núcleos; se obtiene información de distancias interatómicas de hasta 0,1 angstrom y de ángulos de enlace con errores menores de 10º. Pero Ernst pretendió mejorar la técnica optimizando la relación señal – ruido y buscando procedimientos para depurar la enorme cantidad de información molecular. Y lo logró reemplazando el barrido de radiofrecuencias por pulsos cortos e intensos y computando las señales después de cada pulso para convertir el espectro de RMN en señales nítidas mediante la operación matemática de la transformada de Fourier. Ernst mostró los espectros del 7-etoxi-4- metilcumarina con y sin transformada: este último era sólo ruido. Pero lo hecho era espectroscopia unidimensional; para determinar las relaciones espaciales y topológicas entre los núcleos observados hay que utilizar espectroscopia y transformada bidimensional. En 1975, Ernst empleó secuencias de pulsos administradas en periodos diferentes, obteniendo una tabla bidimensional intensidad vs longitud del periodo y aplicando dos veces, una a cada parámetro, la transformada de Fourier. Así consiguió estudiar en detalle la estructura de, por ejemplo, la antamamida, un decapéptido cíclico que disolvió en cloroformo. Relacionando tres frecuencias en el proceso de mezcla se puede llegar a la espectroscopia en 3D. Ernst mostró una vista tridimensional del espectro del nonapéptido buserelina y una representación en 2D realizada con RMN Fourier, lo que se conoce como RMI (con imagen) utilizada en medicina. Además, Ernst investigó en la dinámica molecular, esto es, en la localización de los sitios activos de los que depende la reactividad y las interacciones con otras moléculas.
Kurt WÜTHRICH (Aarberg, Suiza, 1938) obtuvo la mitad del premio Nobel de Química en 2002 “por el desarrollo de la espectroscopia de RMN para determinar la estructura tridimensional de macromoléculas biológicas en disolución”.
John FENN (Nueva York, 1917 – Richmond, VA, 2010) y Koichi TANAKA (Toyama City, Japón, 1959) compartieron la mitad del premio ese año “por el desarrollo de métodos de ionización por desorción suave para el análisis por espectrometría de masas de macromoléculas biológicas”.
Kurt WÜTHRICH, futbolista, se doctoró en 1964 en la Universidad de Basilea con una tesis dirigida por S.Fallab sobre la actividad del cobre en reacciones de auto-oxidación utilizando un espectrómetro de resonancia paramagnética electrónica (RPE). En 1967 trabajó en el Departamento de Biofísica del Bell Telephone Laboratory en Murray Hill, NJ, para estudiar la estructura y función de las proteínas con RMN. En 1969, de nuevo en Suiza, investigó sobre hemoproteínas utilizando RPE y RMN, y en 1976 trabajó con R.Ernst en RMN bidimensional. Fue secretario general de la Unión Internacional de Biofísica Pura y Aplicada (IUPAB). En su discurso del Nobel, titulado “Proteínas y ácidos nucleicos en disolución: determinación de la estructura tridimensional por espectroscopia RMN”, dio cuenta de sus investigaciones encaminadas a comprender la función de las macromoléculas en las células. Enfatizó sobre la importancia que tenía obtener las estructuras de las proteínas en disolución, porque se podían ajustar las condiciones de temperatura, pH y concentración de sales para igualarlas a las de los tejidos fisiológicos. Además, si se varían las condiciones, se pueden estudiar las interacciones de las proteínas y su desnaturalización, dijo. (No obstante, él y Huber, en 1984, separada y respectivamente, obtuvieron idénticas estructuras de un inhibidor de amilasa por RMN en disolución y por rayos X en cristales). Wüthrich obtuvo por primera vez la estructura tridimensional de una proteína por RMN: el inhibidor de la tripsina pancreática bovina (BPTI). Para ello, realizó espectros bidimensionales homonucleares con los métodos COSY y NOESY, que proporcionan las relaciones entre los protones, y con otros métodos que indican las relaciones a distancias de hasta tres enlaces. La presentación de las estructuras fue impactante: mostró fotografías de las moléculas resaltando con colores sus distintas partes funcionales. Del BPTI exhibió dos visiones de la molécula sin y con hidratación y de la ‘Antennapedia’ homodominio el complejo que forma con el ADN, demostrando que se podían estudiar las interacciones entre moléculas diferentes.
John FENN se doctoró en la Universidad de Yale en 1940. Después de colaborar con la compañía Monsanto en la producción de los peligrosos bifenilos policlorados, construyó en la Universidad de Princeton su máquina de haces supersónicos, que trasladó a Yale en 1967. Por patentar la máquina a su nombre tuvo problemas: la universidad reclamó judicialmente sus derechos y obtuvo una sustanciosa recompensa económica que provocó repulsas multitudinarias. En 1987 le nombraron, en Yale, profesor emérito y en 1994 se trasladó a la Universidad de Virginia Commonwealth como profesor de investigación. En su disertación del Nobel, titulada “Alas de electro-aerosoles para elefantes moleculares”, explicó cómo consiguió ionizar moléculas complejas empleando campos eléctricos intensos. Para obtener los electro-aerosoles se pulveriza una disolución de la muestra en un líquido polar conductor mediante una aguja hipodérmica sometida a un potencial alto con respecto a la placa receptora. Dicha placa tiene un capilar de vidrio por el que pasan las gotas cargadas y van al sistema de vacío. Si la disolución de la muestra es lo suficientemente diluida, las gotas podrían ser tan pequeñas que contendrían una sola molécula. La parte central del chorro libre resultante pasa a una segunda cámara de vacío que contiene el analizador cuadripolar del espectrómetro de masas. En él se pueden determinar los iones y sus masas midiendo el tiempo de vuelo en una distancia conocida. Fenn mostró un espectro de masas de una disolución muy diluida de haluros de amonio cuaternario y un haluro de fosfonio cuaternario en mezcla 50:50 de metanol:agua, que producen cationes de nitrógeno y fósforo. También exhibió espectros de otros compuestos de peso molecular alto: ciclosporina A (péptido cíclico), gramicidina S (antibiótico polipeptídico), polietilénglicoles desde 400 hasta 17500 de masa y ocho espectros de proteínas. Fenn dijo que disponía de un algoritmo que transformaba los picos múltiples del espectro en lo que se obtendría si todos los iones se unieran en la molécula padre. Y terminó citando las muchas publicaciones que había merecido el tema.
Koichi TANAKA no era químico, sino ingeniero I + D en la Shimadzu Corporation de Kioto, una compañía en la que se habían radicado seis (cinco y él) de los nueve premios Nobel en ciencias japoneses. Tanaka entró en 1980 en el laboratorio central de investigación de la empresa. En su conferencia del Nobel, titulada “El origen de la ionización de macromoléculas por irradiación láser”, explicó con detalle el procedimiento seguido. Empleó un espectrómetro de masas en tiempo de vuelo, en el que los iones de masas diferentes se producen por la acción de un potencial eléctrico y se separan de acuerdo con su masa según su tiempo de vuelo. Introdujo varias innovaciones. El ‘reflectrón’ de Boris Mamuryn, permite que los iones con la misma carga y masa alcancen el detector en el mismo tiempo. La generación de los iones se logra en nanosegundos con láser de nitrógeno. Si se retrasa el tiempo entre la generación y la extracción del ion aumentan los iones moleculares. La detección de los iones se favorece acelerándolos después de que suceda la separación de las masas. Las medidas se favorecen convirtiendo el tiempo de analógico a digital. El láser ioniza la muestra sólida o líquida por desorción y proporciona un calentamiento rápido que favorece la vaporización. La matriz consistente en glicerina, que sirve para sacar la muestra de su estado cristalino, y en polvo de cobalto de tan sólo unas decenas de nanómetros de diámetro, que permite que la radiación láser se absorba más eficazmente y que aumente rápidamente la temperatura, sirvió, con todas las innovaciones anteriores, para obtener espectros de moléculas de hasta 72000 de peso molecular. Tanaka significó en su discurso la labor de sus compañeros de trabajo.
Los logros de los cuatro investigadores tuvieron aplicaciones inmediatas, ya que el conocimiento de la estructura tridimensional lleva a la comprensión de sus funciones vitales, y de ahí, al diseño de nuevos medicamentos. La RMI puede ayudar al diagnóstico precoz de tumores malignos.