La Física ha concluido
decían algunos sabios del siglo diecinueve:
hemos llegado a explicarlo todo, sostenían.
Pero en el siglo veinte aparecieron
la televisión
los chips
los teléfonos móviles
los ordenadores
internet.
Y es que dos muchachos inventaron la Mecánica Cuántica
macroscópicamente irrelevante
pero abrieron puertas a explicaciones
de los enlaces entre átomos y moléculas
de la estructura de los núcleos atómicos
de funcionamiento de los transistores
de la energía de las estrellas
o de la nanotecnología.
En el siglo veintiuno
otros sabios siguen insistiendo en el final de la Física
pero cada vez miran con instrumentos más finos
para ver que casi todo es vacío…
o falso vacío.