Max Planck inició la cuántica
encontró que la radiación emitida o absorbida por un cuerpo negro
era discontinua, eran cuantos de energía
con h como constante de proporcionalidad
entre la energía y la frecuencia de la radiación.
Einstein demostró que la luz arrancaba electrones de los metales
porque estaba constituida por fotones,
cuantos de luz.
Niels Bohr explicó las líneas espectrales del hidrógeno
por saltos cuánticos de los electrones entre órbitas estacionarias.
De Broglie aunó las ideas de Newton y Huygens:
los fotones de la luz y los electrones de los átomos
son partículas que se mueven como ondas.
Llegó Heisenberg y elaboró la teoría cuántica
con matrices no conmutativas:
si una correspondía a las velocidades de los electrones
y otra a las posiciones
sus productos no conmutan,
es imposible medir simultáneamente y con exactitud
la velocidad y posición de los electrones
dice el principio de incertidumbre
válido para todas las magnitudes conjugadas
de las partículas elementales.
Llegó Schrödinger y simplificó la matemática matricial
con su ecuación y su función de onda
avalado por Dirac
que demostró la equivalencia entre ambas teorías.
Max Born y Pascual Jordan demostraron
que el cuadrado de la función de onda
corresponde a la probabilidad de encontrar al electrón en el átomo
dando paso a los números cuánticos
y al principio de exclusión de Pauli.
Todos los autores citados obtuvieron el premio Nobel
excepto Jordan por filonazi.
Pero ¿por qué Feynman
dice que la teoría cuántica es tan difícil de entender?
Bajo nuestro mundo, tan sólido,
yace un micromundo indeterminado
que solo predice probabilidades.
Y algunos confían en que suceda cualquier cosa
por mínimamente probable que sea.
Pero los científicos prácticos no se enmarañan,
continúan aplicando la Mecánica Cuántica con gran rendimiento
con la función de onda como método de cálculo.