La Física lideró la ciencia en el siglo veinte
la Biología marcará el rumbo en el veintiuno.
Dispone de una gran cantidad de datos
de los más diminutos constituyentes de los seres vivos
que servirán para estudiar organismos completos
con la ayuda de otras ciencias
mediante modelos y algoritmos.
¿Para qué?
Para aumentar la felicidad de la gente
no solo con neurotransmisores.
Para luchar contra la muerte
con el progreso de la medicina.
Para llegar al super homo sapiens
con mejor salud
con mayor longevidad
que no ha cambiado en milenios
a pesar del aumento de la esperanza de vida.
¿Cómo?
Con ingeniería genética
para modificar la evolución
ayudados por tijeras moleculares de precisión.
Con elección de óvulos.
Con nuevos medicamentos.
Con el estudio del cerebro
para erradicar locuras
aunque la mente no sea inteligible
para conseguir interfases con ordenadores
que permitan fabricar ciborgs y robots humanoides.
Con la búsqueda de genes cerebrales
que controlan el lenguaje
y explican esa capacidad innata
que hace diferente el cerebro humano.
Con células madre multipotentes
para obtener órganos transplantables.
¿Y luego?
Llegada al mundo feliz huxleyano
con desigualdad económica
que genera desigualdad biológica
y lucha de clases.
¿Otra vez?