desea que el tiempo pase rápido
mientras transcurre lentamente.
Más tarde desea que vaya despacio
mientras corre veloz.
Después busca acortar el sufrimiento propio de la senectud
y evitar el trato humillante de los hospitales.
Cuando no quedan incentivos para seguir aprendiendo
cuando el seguir viviendo requiere una sobrecarga de valentía
cuando se es consciente de ser un montón de carne
en proceso de decomposición:
La eutanasia.
Una dosis de morfina y morir durmiendo
un sueño sin sueños
inacabable.