Hace un millón de años
el Homo Antecesor habitaba en Burgos.
Más tarde, había neandertales en Gibraltar
y cromañones en Levante.
Los aborígenes que llamaron íberos
se mezclaron con los celtas invasores
aumentando las tribus
que guerreaban entre ellas.
Llegaron fenicios y griegos
con armas y cultura
llevándose minerales.
Vinieron dándose muerte
cartagineses y romanos
arrasando vidas y haciendas
como en Sagunto y Numancia.
Llegaron con el cuchillo entre dientes
Suevos a Galicia
alanos y vándalos hasta África
y visigodos que sometieron
a los más cultos íbero romanos.
Los musulmanes entraron
en una península esquilmada.
Los visigodos astures resisten
y los mozárabes castellanos atacan.
Ocho siglos de guerra
entre los moros del califato y de las taifas
y los cristianos de los cinco reinos:
Castilla, León, Portugal, Aragón y Navarra.
La corona de Aragón no tiene bastante
y por el Mediterráneo se extiende.
Dos primos adolescentes, Isabel y Fernando,
se casan, vencen a los moros y fundan España
que se encamina hacia el Imperio
por tierras y por mares
de la mano de Carlos más quinto que primero:
los Austrias exportaron batallas
y trajeron ruina económica.
Con la reina Isabel II, tres guerras carlistas
y trescientos mil muertos.
A la pérdida de las naciones americanas
siguió la expulsión de Cuba, Puerto Rico y Filipinas
el fin de los restos del Imperio
y el comienzo de la guerra de Marruecos
hasta llegar a la gran tragedia
la Guerra Civil
con un millón de muertos según Gironella.
¿Es esta la historia de España?
¿Seis mil años de guerra?