Los pensadores griegos clásicos

Los jóvenes griegos aprendían en la escuela

a creer en dioses olímpicos inmortales

relatados por un conjunto de poetas llamado Homero.

Devenían luego en apasionados seguidores de placeres dionisíacos

o en ascetas órficos iniciados en los misterios de Eleusis.

La escuela de Pitágoras

inventó las matemáticas puras

descubrió propiedades del triángulo rectángulo

y los números inconmensurables

llegó a la verdad exacta del mundo

mediante la contemplación sin empirismo

creyó en la transmigración de las almas

pero no comió alubias porque era pecado.

El científico Empédocles

dijo que el mundo era una esfera

explicó los eclipses de Sol

opinó sobre la enorme velocidad de la luz

propuso que las sustancias estaban formadas por cuatro elementos

tierra, aire, fuego y agua

cerrando así la química hasta la alquimia

y se arrojó al Etna para demostrar que era un dios.

Para los materialistas Leucipo y Demócrito

los elementos estaban formados por átomos

de tamaño y formas diferentes

el vacío entre ellos permitía sus movimientos y choques.

El ateo Anaxágoras

definió el Sol como una piedra al rojo

y la Luna como tierra habitada luminosa por reflexión.

El maestro sofista Protágoras

enseñaba abogacía a los ricos aristócratas

no a mujeres y gentes vulgares.

Conocimos al santo Sócrates

a través de los imaginativos escritos de Platón,

instruía gratis a los jóvenes en el método dialéctico,

juzgado y condenado demostró no temer a la muerte

creía en la inmortalidad

sería feliz en el otro mundo dialogando con Orfeo y con Homero.

El filósofo Platón

cuya influencia llega hasta hoy

recogió las tradiciones de Licurgo de Esparta

en su modelo social de la República

con guardianes aristócratas que detentan el poder político

con soldados y gente vulgar

con eugenesia y niños que pertenecen al Estado

educados en la cultura y el ejercicio físico.

Para él, el filósofo es amante de la belleza, no solo de las cosas bellas

percibe la realidad

tiene conocimiento, no solo opinión.

Los no filósofos son como prisioneros en una cueva

que ven sus sombras en una pared frontera

y creen que son reales siendo solo apariencia.

El alma: realidad, ideas y razón

el cuerpo: apariencia, objetos sensibles y percepción de los sentidos

cada uno con su objetivo.

El filósofo debe ocuparse del alma, del conocimiento puro

y no del cuerpo, del conocimiento empírico.

El Platón pitagórico define a Dios como creador del mundo

formado por átomos que son sólidos regulares

a partir del caos, no de la nada.

Dios creó para el hombre un alma inmortal situada en la cabeza

los dioses crearon un alma mortal situada en el pecho.

Las almas pasan a las mujeres

y si estas son malas, a los animales.

Aristóteles fue un discípulo de Platón que aclaró sus enseñanzas.

Dijo que el alma es la forma del cuerpo

y es más real que la materia.

Dios es la Causa Primera, el pensamiento puro

no conoce el mundo imperfecto, solo se conoce a sí mismo.

Además del alma existe el espíritu:

el alma unida al cuerpo percibe los objetos sensibles

el espíritu indestructible entiende la matemática y la filosofía

es parte dela inmortalidad de Dios.

La esclavitud y la superioridad de maridos y padres no es objetable

la conquista de los esclavos naturales, razas inferiores, es justa.

El mejor gobierno es la monarquía, antes que la aristocracia,

la democracia es preferible a la oligarquía.

Los hombres que trabajan para vivir no son ciudadanos,

la educación es para los niños ricos, ciudadanos futuros,

los niños de campesinos y esclavos aprenderán artes útiles

¿No está todo suficientemente claro?

Aristóteles, el lógico del silogismo,

de la argumentación deductiva

sin la inducción que proporciona conocimientos nuevos.

Aristóteles, el físico del movimiento de los seres

debido a su propia voluntad

de los astros movidos por voluntad divina

del mundo sublunar decadente

con la Tierra esférica centro del universo de astros indestructibles

el físico que apenas dejó algo aprovechable

pese a su enorme influencia en los cristianos medievales.

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